Ante el silencio: PRONUNCIAMIENTO

La Fundación Ética Periodística expresa su rechazo por la medida dictada por la Presidencia de la República al impedir el libre tránsito de los periodistas al Damero de Pizarro.

Poner rejas de fierro, custodiadas por efectivos policiales para impedir el ejercicio de la función periodística es un atentado contra la libertad de prensa y una flagrante violación de la Constitución Política y al Derecho Internacional.

La democracia y la libertad, es un binomio indisoluble; la libertad no debe ser coartada. La libertad es una, pero a la vez múltiple en sus manifestaciones; pertenece a los seres humanos, no al poder de turno.

Sólo mediante la libre expresión y circulación de ideas, la búsqueda y difusión de informaciones, la posibilidad de indagar y cuestionar, de exponer y reaccionar, de coincidir y discrepar, de dialogar y confrontar, de publicar y transmitir, es posible mantener una sociedad libre.

Sólo mediante la práctica de estos principios será posible garantizar a los ciudadanos y grupos su derecho a recibir información imparcial y oportuna. Sólo mediante la discusión abierta y la información sin barreras será posible buscar respuestas a los grandes problemas colectivos, crear consensos, permitir que el desarrollo beneficie a todos los sectores, ejercer la justicia social y avanzar en el logro de la equidad.

Sin libertad no puede haber verdadero orden, estabilidad y justicia. Y sin libertad de expresión no puede haber libertad. La libertad de expresión y de búsqueda, difusión y recepción de informaciones sólo podrá ser ejercida si existe libertad de prensa.

Sabemos que no toda expresión e información pueden encontrar acogida en todos los medios de comunicación. Sabemos que la existencia de la libertad de prensa no garantiza automáticamente la práctica irrestricta de la libertad de expresión. Pero también sabemos que constituye la mejor posibilidad de alcanzarla y, con ella, disfrutar de las demás libertades públicas.

Una prensa libre es condición fundamental para que las sociedades resuelvan sus conflictos, promuevan el bienestar y protejan su libertad. No debe existir ninguna ley o acto de poder que coarte la libertad de expresión o de prensa, cualquiera sea el medio de comunicación social.

No hay personas ni sociedades libres sin libertad de expresión y de prensa. El ejercicio de ésta no es una concesión de las autoridades; es un derecho inalienable del pueblo.

Toda persona tiene el derecho a buscar y recibir información, expresar opiniones y divulgarlas libremente. Nadie puede restringir o negar estos derechos.

Las limitaciones al libre ejercicio y movilización de los periodistas, se oponen directamente a la libertad de prensa.

  1. ALFREDO VIGNOLO G. DEL V.

Presidente

Lima, 28 de diciembre del 2017

Noticias relacionadas

Noticias de una categoría relacionadas

Top