ANÁLISIS Y BALANCE: INFLACIÓN, POLÍTICA FISCAL Y MONETARIA, SECTOR EXTERNO

Un año imprevisto y de sorpresas para los responsables de la política económica

Fenómeno climático, caso Odebrecht y coyuntura política frenaron el crecimiento.

El 2017 fue un año de sorpresas para los responsables de la política económica por factores, principalmente exógenos, que no pueden ser controlados por el Ministerio de Economía y Finanzas ni el Banco Central de Reserva del Perú.

Dichos factores fueron el Fenómeno del Niño costero en los primeros meses del año y el caso de corrupción de la empresa brasileña Odebrecht.

El primero de carácter climático que afectó principalmente al desenvolvimiento de los sectores productivos primarios de la economía con especial incidencia en el sector agrícola que restó puntos al crecimiento económico del primer semestre del año.

El segundo factor fue el político que diezmó la confianza empresarial y con ello la inversión privada en el transcurso de los primeros seis meses del año 2017 en la que la inversión privada observó tasas negativas de crecimiento de -6.0 % y -5.4 % en el primer y segundo trimestre respectivamente.

En este sentido el empresariado nacional no visualiza estabilidad en las instituciones del Estado, principalmente el Parlamento y el Poder Ejecutivo donde se elaboran las normas que aseguran la estabilidad jurídica para las inversiones considerando ambos poderes el primer filtro para determinar la estabilidad política de un país.

Si bien el primer factor, el climático, no es controlable, el segundo factor sí se puede controlar, si los poderes del Estado con evidencias concretas muestran agendas concordadas entre el Ejecutivo y Legislativo respecto a una agenda de reformas, que permitan un crecimiento económico sostenido de nuestro país al 2021.

Sin embargo en los momentos actuales se observa una rotura entre los poderes y al interior de cada uno de ellos que solo contribuyen a mermar la prosperidad de nuestra nación, donde los más afectados son los pobres.

Culminado el análisis de las variables exógenas que afectan el crecimiento económico realizaré un balance con paños fríos del comportamiento del sector real de la economía, la inflación, la política fiscal del Ministerio de Economía y Finanzas, la política monetaria del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) y del sector externo.

SECTOR REAL

En el primer y segundo trimestre de 2017, el PBI se encontró muy afectado por el Fenómeno del Niño costero experimentando apenas un crecimiento de 2 % y 2.4 %, respectivamente, comparado con el crecimiento de los mismos trimestres en el 2016 que fue de 4.6 % y 3.9 %, lo cual nos indica una pérdida del crecimiento económico.

Adicionalmente, el crecimiento económico se vio frenado por la debilidad de la demanda interna en los primeros seis meses del año como consecuencia de la contracción de la inversión privada y la inversión pública. En el primer caso por la pérdida de la confianza empresarial y en el segundo caso por la falta de capacidad de ejecución del gasto de inversión pública.

En el tercer trimestre del año se observó un fortalecimiento de la demanda interna principalmente por la recuperación tanto de la inversión privada e inversión pública que crecieron 5.4 % y 5 % respectivamente

A nivel de la demanda externa, el débil crecimiento económico del primer semestre se sustentó en el crecimiento de las exportaciones, mientras que en el tercer trimestre el crecimiento económico se explicó en la recuperación de la demanda interna que en las actuales circunstancias de incertidumbre política se encuentra seriamente comprometida.

A fines de 2017, el PBI indicador del crecimiento económico del país, solo crecerá 2.5 %, muy por debajo del crecimiento potencial de la economía peruana que se estima en 4 %.

SECTOR PRECIOS

En los tres primeros meses del año 2017, la meta de inflación del Banco Central se vio comprometida por el Fenómeno del Niño costero que generó un incremento de los precios agrícolas afectados por factores climáticos incontrolables por la política económica.

A marzo de 2017, la inflación interanual (indicador que nos señala el cumplimiento de la meta de inflación) se ubicaba en 3.97 %  por encima de  la meta de inflación del 3 %, frente a dicho escenario la posición del BCRP fue de esperar a que se disipe el incremento de precios adoptando de esta manera una política monetaria neutral.

A partir de junio, la inflación interanual se ubicó en 2.73 %  por debajo de la meta de inflación del 3 %, permitiendo al Banco Central contar con holgura para rebajar su tasa de interés de referencia o tasa de interés de política monetaria para dinamizar la inversión y fortalecer la demanda interna.

Al cierre del presente balance la tasa de inflación anualizada se ubica en 1.54 % lo que indica el cumplimiento de la meta de inflación en el 2017.

SECTOR MONETARIO

Las decisiones de la política monetaria del Banco Central dependieron del comportamiento cíclico de la economía. En el primer semestre del año la actividad económica se desaceleró producto de dos factores el Fenómeno del Niño costero y la debilidad de la demanda interna, sin embargo su posición de política monetaria fue neutral, es decir de mantener sin movimiento su tasa de interés de referencia en los primeros cuatro meses del año.

A partir del mes de mayo, el Banco Central frente a un debilitamiento del gasto privado adopta una posición expansiva en su política monetaria consistente en la reducción de su tasa de interés de referencia o tasa de política monetaria que al tercer trimestre muestra resultados en la recuperación de la inversión privada.

Debemos recordar que frente a presiones inflacionarias, el Banco Central incrementa su tasa de interés clave y en desaceleración económica debido al debilitamiento de la demanda interna reduce su tasa de interés de política monetaria.

SECTOR FISCAL

Las finanzas públicas a fines del 2017 registrarán un resultado similar al experimentado el 2016, el déficit fiscal se ubicaría entre 2.5 % y 2.7 % del PBI y el siguiente año el déficit fiscal se incrementaría producto del gasto fiscal destinado a la reconstrucción.

En los dos primeros trimestres del año los ingresos fiscales se vieron afectados por la dinámica de la demanda interna que se encontraba muy debilitada por lo que se proyectaba un déficit fiscal cercano al 3 % del PBI.

Sin embargo, el impulso fiscal del próximo año incrementará el tamaño del déficit fiscal y la necesidad de financiamiento con mayor endeudamiento externo que ubicaría el coeficiente de la deuda publica entre 27 % y 29 % del PBI.

SECTOR EXTERNO

En el ámbito externo, la dinámica de las exportaciones contribuyó a obtener superávits comerciales. El comportamiento favorable de las exportaciones tiene su explicación en la tendencia alcista del precio del cobre que fue determinante en la recuperación de los precios de exportación y los términos de intercambio. Los superávits comerciales experimentados en el transcurso de 2017 implicaron un ingreso de divisas al país y con ello un aumento en la oferta de dólares que explica en parte el comportamiento a la baja del tipo de cambio.

Juan Morales Romero – juanrmoralesromero@gmail.com


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