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Edmundo Camana Sumari, único sobreviviente de la matanza de Lucanamarca, dá 25 años después su dramático testimonio en exclusiva a EXPRESO. Lo revelador, además de confesar que jamás recibió ayuda de algún Organismo No Gubernamental (ONG) de derechos humanos ni de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR), es que no conocía el trabajo de esa comisión, la cual expuso su imagen al mundo sin su autorización
–¿Cuál es su nombre?
Edmundo Camana Sumari.
–¿Qué fue lo que le sucedió en Lucanamarca?
Yo iba cabalgando el 3 de abril de 1983 sin darme cuenta de que estaba detrás de los terroristas (de Sendero Luminoso) y cuando me disponía a pasar un morro me interceptaron y a golpes me hicieron bajar del caballo y me ataron de manos. Me preguntaron cuántos policías y “sinchis” estaban en Huancasancos y me dijeron que los llevara hasta allá.
–¿Qué sucedió después?
En el camino los terroristas (unos 30) encontraron a otro hombre quien, bajo amenazas, contó cuántos policías había en Huancasancos y como yo no quise hablar dijeron “este es reaccionario, hay que matarlo” y así se dirigieron al pueblo para matar a tanta pobre gente y a nosotros nos dejaron atados en Tayacancha. Trajeron diez comuneros, en total éramos trece y nos dijeron que “besáramos” el suelo para desatarnos. Ni bien lo hicimos comenzaron a rematarnos a hachazos en la cabeza y en todo el cuerpo como si fuéramos leñas.
–¿Cómo logró sobrevivir?
En esa fecha yo usaba gorro y, al parecer, la tela amortiguó el golpe pero casi me partieron el cuello. Como a la una de la mañana me levanté con la cabeza colgando y apoyándome sobre los muertos me dirigí a mi estancia. Pero como no podía caminar amanecí en el campo y allí me encontraron dos señoras que me llevaron a la posta de Huancasancos donde el doctor Rigoberto Vivanco me puso 36 puntos y luego me trasladaron al hospital regional de Ayacucho.
–¿En ese tiempo cuántos años tenía y a qué se dedicaba?
Tenía 33 años y juntaba ganado para vender. En esa fecha los terroristas estaban en contra de las autoridades y de la población.
–¿Usted sabe que aparece en una foto publicada por la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) que ha dado la vuelta al mundo?
No, yo no di ninguna autorización y no tuve conocimiento (de la CVR), me la habrán sacado cuando estaba internado en el hospital.
–¿Usted está incluido en la lista de reparaciones que efectuó la CVR?
No. No es posible que hayan publicado mi imagen y no me hayan incluido o apoyado de alguna manera.
–¿Nunca lo contactó la CVR o alguna ONG de derechos humanos para ayudarlo?
Nada, jamás me contactaron.
–¿Cree que el dinero que estaba ofreciendo Alemania para construir el “Museo de la Memoria” debería ser utilizado para ayudar a las víctimas del terrorismo?
Sí, porque desde el momento en que me pasó esa desgracia por culpa del terrorismo ya no he podido caminar y vivo en casa de familiares porque no tengo ni casa, para mí no hay ningún apoyo. Tengo a mi hija Nancy que está estudiando en segundo año de Secundaria y ella misma se educa porque yo no puedo trabajar… (sollozos)… discúlpeme.
–¿Quién lo está apoyando en Lima?
Mi sobrino que vive en Ica, pero me ha traído al hospital porque ya no puedo caminar.
–¿Qué le pediría al gobierno?
Señor, Alan García, yo estoy así por culpa del terrorismo y necesito que me ayude económicamente para mi salud, para poder construir mi casa, yo tengo 57 años, por favor ayúdeme.
María Teresa García
El dato
La Comisión de Defensa está realizando las coordinaciones necesarias ante el Ejecutivo para incorporar a Camana en el registro de víctimas de la violencia y ofrecerle mayor ayuda.
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