NIDO DE VÍBORAS

  • Fecha jueves 14 de septiembre del 2017 | 3:55 am
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El expresidente Alejandro Toledo continúa prófugo de la justicia y se refugia en Estados Unidos burlándose del pueblo que alguna vez lo llevó a la más alta magistratura de la nación y lo avaló como supuesto hombre de valores o un convencido luchador por la democracia. No obstante, es un fiasco completo al punto de que sus denuncias por corrupción hicieron que más de uno se saliera de Perú Posible, partido hoy extinto y con mensaje político colapsado.

Por el entorno de Alejandro Toledo pasaron muchos nombres, y uno que hoy más suena es el de Josef Maiman, un peruano israelí que no debería hacerse el sueco pues siempre tuvo entre sus amistades e íntimos a muchos políticos; y no de ahora sino de antaño. De manera que cuando dice “Alejandro Toledo me utilizó”, se debe tomar con pinzas sus declaraciones.

Pero Maiman Rapaport es actualmente un colaborador eficaz y sabe que si aparece alguna falla en sus declaraciones o un ápice de contradicciones esta situación jurídica penal la puede perder. Está metido con zapatos y todo en las coimas de Toledo como en los casos Ecoteva y Odebrecht. No olvidemos que la amistad entre estos dos personajes no se produjo cuando el “chakano” llegó al poder sino que viene de hace medio siglo y ya eran grandecitos cuando decidieron hacer lo que hicieron en materia de cuentas, giros financieros y depósitos bancarios.

Por eso es muy difícil creer que el uno haya “utilizado” al otro, debiendo Maiman Rapaport explicar en sede judicial −pues ante la historia ya todo está muy claro− cómo desfilaron los millones de dólares a partir de la concesión de los tramos de la carretera Interoceánica Sur. El Ministerio Público del Perú tiene que ser muy profesional, sagaz y cauto para llegar al fondo en este caso y otros casos. A los fiscales no pueden escarpárseles las tortugas, tanto por respeto a que la ley penal se cumpla como también por amor propio en vista de que todas las fiscalías del mundo tienen sus ojos puestos en nuestro país debido a que el caso Odebrecht es un escándalo internacional.

Esperamos que la institución de la colaboración eficaz cumpla un papel contundente contra la impunidad y se sancione, entre otros, un delito de moda en el mundo como es el lavado de activos. La Fiscalía y el Poder Judicial tienen que aplastar a todos los nidos de víboras que encuentren. Hay que hacer que al Perú se le respete dentro y fuera de nuestras fronteras.

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