EMPLAZA A LA CANCILLERÍA A ACTUAR

Ántero Flores-Aráoz: “CIDH y Corte IDH necesitan ser reestructuradas”



-Se sostiene que la Comisión y la Corte Interamericana hacen los que les viene en gana, ¿es así?

Es verdad, pues se exceden en sus competencias, facultades y atribuciones, y nadie las para.

-¿Quiénes deberían pararlas?

Evidentemente los países integrantes de la OEA, signatarios de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

-¿En qué se exceden la Comisión y la Corte?

En todo, son unos ‘metetes’ en todo y hay que ponerles límites. Eso es lo que corresponde a los países integrantes de la OEA que crearon la Comisión y Corte Interamericana en la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

Ellas fueron creadas para hacer respetar los Derechos Humanos sustantivos, no cualquier derecho que se haya sido incorporando como tal en el tiempo. Hay que recordar que tenemos hasta el Derecho Humano a la felicidad, lo que es un despropósito pues nadie puede garantizar que se logre, aunque sea muy romántico expresarlo.

-¿Está usted bromeando?

Estas cosas no son para broma. Si lee el artículo 11 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU, leerá: “Los Estados Parte… reconocen el derecho de toda persona a un nivel de vida adecuado para sí y su familia, incluso alimentación, vestido y vivienda adecuados, y a una mejora continua de las condiciones de existencia. Los Estados Parte tomarán medidas apropiadas para asegurar la efectividad de este derecho….”.

No me extrañaría que alguno de estos días alguien reclame al Sistema Interamericano, porque en el Perú nadie le facilita su derecho a la felicidad, algo así como “Alicia en el País de las Maravillas”.

-¿Qué tienen que hacer los países para revertir la situación imperante?

Primero, tomar conciencia de que el Sistema Interamericano está yendo mucho más allá de los límites para lo que fue creado. Su creación fue para atender los Derechos Humanos de primera generación, como el derecho a la vida, el derecho a la integridad, el derecho a la no tortura, el derecho a la no detención arbitraria, por ejemplo; pero no pues a los derechos pensionarios, al de las comunicaciones, al comercio y a tantos otros derechos. Entender también que los países se quejan con razón cuando el Sistema atenta contra nuestros militares y policías, que cumpliendo con sus derechos recuperan el orden público.

-Luego de ello, ¿qué deben hacer los países?

Los países son los encargados de proponer a los integrantes de la Comisión y de la Corte, y la Asamblea de la OEA escoge entre ellos. En consecuencia, deben saber proponer y votar adecuadamente. No llevar ni a la Comisión ni a la Corte a personas que tengan sesgo político, hay que llevar a personas absolutamente independientes e imparciales. Hay casos increíbles como el del exmagistrado brasileño Cancado Trindade, quien en una sentencia expresó que los ‘terrucos’ tenían la mística de Juana de Arco. ¡Ploof! Además, si fueron los países de la OEA los que suscribieron la Convención Americana que dio vida a la Comisión y a la Corte, están en todo su derecho de hacer las modificaciones, correcciones, variaciones y aclaraciones a dicha convención. No sé qué esperan. Se quejan pero no hacen nada. Se hizo algo hace algunos años, pero falta mucho más, pues al dejar los países la vía libre, la Comisión y la Corte la han ocupado como les viene en gana.

-¿Deberíamos salirnos de las competencias de la Comisión y la Corte?

No, pero sí necesitan ser reestructuradas, así no pueden seguir.

 

INICIATIVA EN CUMBRE DE LAS AMÉRICAS

-¿La próxima Cumbre de las Américas en Lima es un buen escenario para plantear cambios en la Comisión y la Corte IDH?

La Cumbre de las Américas en Lima por supuesto que puede tomar la iniciativa para revertir la crisis del sistema, si es que de una vez por todas Torre Tagle se pone los pantalones y comienza a hacer coordinaciones con los países que están hartos de los excesos y quieren su reestructuración, y ello lo plantean en la Cumbre Presidencial.

 

PLINIO ESQUINARILA







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