Colaboradores

Colaboradores

COLUMNISTA INVITADO

Acerca de Colaboradores:

No debemos decir todo lo que pensamos, sino pensar todo lo que debemos decir.

Economía: ¿elegir equivale siempre a bienestar?

En el marco de la Economía, la posibilidad de elegir es sinónimo de bienestar. Cuando un agente elige manifiesta su preferencia. Si puede convertir a esta en acción de compra porque así lo decide, entonces maximiza además su bienestar. En la raíz del bienestar, desde la óptica económica, se halla la capacidad de elegir.

Esto es cierto, pero tiene un ‘pero’. Indudablemente, el individuo está mejor si puede elegir entre distintos tipos de comida, ropa, casas, autos, casas, colegios, universidades, lo que sea. Un mayor abanico de alternativas le permite consumir lo que exactamente desea o necesita.

Sin embargo, y aquí entra el ‘pero’, desde el punto de vista de la psicología expandir ad infinitum las posibilidades de elección muchas veces deja al individuo paralizado. El cerebro humano no tiene capacidad para conocer todas las ventajas, desventajas, características, atributos, funcionalidades, avances, objeciones y debilidades que pueden tener todos los modelos de autos de todas las marcas, si el individuo está buscando un auto nuevo, a menos, por supuesto, que decida emprender una investigación y consumir recursos y tiempo. Aun así, esta investigación se puede desfasar rápidamente. Incluso si se acota la búsqueda a un rango de precios, aprender además sobre todas las opciones posibles de personalización que ofrecen los fabricantes será una tarea sumamente difícil.

Trout y Rivkin citan, en un libro suyo, a Barry Schwartz, un sociólogo, afirmando que “la gente está tan abrumada con la elección que ésta tiende a paralizarlos. Demasiadas opciones hacen que las personas tengan más probabilidades de diferir sus decisiones. Esto (el abanico de opciones) aumenta las expectativas y hace que las personas se culpen cuando han elegido mal. Usted no puede esperar mucho si solo hay dos pares de jeans entre los cuales elegir. En cambio, si hay cientos, usted espera uno que sea perfecto”. Y pasará mucho tiempo buscándolo, porque puede hacerlo y porque no hacerlo le parece absurdo. El problema es mayor si pensamos en una casa, una universidad o un fondo pensionario.

La Economía tiene mucho por estudiar y analizar respecto de cómo la posibilidad de elegir entre demasiadas alternativas limita la propia elección, la retrae o la difiere en el tiempo reduciendo tal vez, contrariamente a lo esperado, el propio bienestar. Asumiendo que no lo reduce por la propia oportunidad de elegir entre muchas alternativas, todavía queda la probable culpabilidad por creer no haber hecho una compra mejor, además de los costos de transacción de informarse más acuciosamente de todo el abanico posible de opciones.

ico-columnistas

Más artículos relacionados

Top
César Villanueva niega cambios en el Gabinete Ministerial

César Villanueva niega cambios en el Gabinete Ministerial