Colaboradores

Colaboradores

COLUMNISTA INVITADO

Acerca de Colaboradores:

No debemos decir todo lo que pensamos, sino pensar todo lo que debemos decir.

Keynes el filósofo o Keynes el economista

Un libro que he empezado a leer se inicia con una excelente cita: “Ha llegado el momento de hablar de cosas fundamentales… El problema metodológico es, en gran medida, el problema real”. Esto es muy cierto. El hombre se enfrenta sorprendido a cambios y situaciones que no comprende. La economía, gran escaparate de bienestar y quietud social, es siempre una contingencia por más que se la estudie. El hombre moderno cree, o se le ha vendido, que la ciencia y la tecnología pueden solucionarlo todo.

En un contexto de pérdida de control, corrupción, violencia, etc., se busca recurrir a legislaciones novedosas, mejores regulaciones, controles o a darle más fuerza al Estado. Todo lo anterior es propuesto, sin embargo, en un marco que pregona la libertad y los derechos individuales como supra valores.

Entonces cabe preguntarse si como nos aproximamos a la resolución de los problemas, o aun a antes a la definición de estos, o aun previamente, a la definición misma de realidad, viene siendo hecha correctamente. Es decir, si el método es el apropiado. Este tema es complejo, peor para una columna tan corta.

Hay dos problemas fundamentales: i) la generalización de los métodos para todo tipo de ciencia, conocimiento o problema; por ejemplo, las ciencias sociales adoptan los métodos de las ciencias naturales; ii) la negación de otros tipos de conocimiento, de modo que solo lo sensible y la razón permiten conocer.

La economía moderna, por ejemplo, sea de la escuela que sea, aunque algunas más que otras, defiende que su objeto es resolver problemas científicos con criterios científicos. Así ha avanzado de espaldas a la filosofía y se considera ajena o por encima de cuestiones o discusiones filosóficas. La economía no hace juicios de valor, se dice. El tema se zanja definitivamente cuando se afirma que la economía es una ciencia y la filosofía no en tanto es metafísica.

Es evidente que se puede hablar de avance de la ciencia pero no necesariamente así de la filosofía. La filosofía no puede aseverar que haya zanjado definitivamente algunos temas; la ciencia sí. Sin embargo, lo que no puede concebirse es que se crea que los problemas filosóficos exigen respuestas que no guardan interés real.

Todo lo que hace el hombre tiene un fin. Esos fines o bien culminan en lo eminentemente material o en lo metafísico. Esa discusión le corresponde a la filosofía. Cuando se considera que los problemas del hombre son solo tecnológicos o científicos, tenemos el problema que origina el artículo: “un problema metodológico”.

Arturo Barra Zamalloa

ico-columnistas

Más artículos relacionados

Top
Viaje de congresistas a Rusia genera descrédito

Viaje de congresistas a Rusia genera descrédito