Colaboradores

Colaboradores

COLUMNISTA INVITADO

Acerca de Colaboradores:

No debemos decir todo lo que pensamos, sino pensar todo lo que debemos decir.

Reflexiones sobre el comportamiento empresarial estratégico

A raíz de la crisis de las hipotecas subprime, tanto los protagonistas financieros y sus instituciones como las empresas o corporaciones de la industria y el comercio vienen siendo escudriñadas por el consumidor y el individuo común. Hay una atendible sensación de desconfianza y recelo respecto del actuar de las empresas y entidades financieras. Se considera que solo existen para buscar su propio interés, en desmedro de aquel del consumidor y la sociedad. Además, se piensa, en esta dinámica el Estado acabaría funcionando como aliado, voluntario o no.

Lo anterior viene siendo alimentado negativamente por las propias empresas y, en nuestro caso particular, exacerbado por la corrupción a nivel corporativo que ahora se viene conociendo con el tema de Lava Jato. No obstante, las empresas son fundamentales en la sociedad y lo que hacen y cómo lo hacen impacta en esta de modo muy importante.

Probablemente las empresas sean las organizaciones más importantes de nuestra sociedad. Fundamentalmente por ellas: i) “se crea valor económico para los individuos mediante la provisión de bienes y servicios que demandan y por los cuales están dispuestos a pagar, ii) los individuos se desarrollan como profesionales y como personas, iii) lo más importante, las corporaciones crean o representan modelos para la sociedad”, tanto para las demás empresas como para los emprendimientos nuevos y los individuos. Es fácil ver entonces cómo los casos de corrupción empresarial y política al más alto nivel deterioran la moral y la confianza de la sociedad.

Por esta razón también, cuando una empresa obtiene o casi alcanza una posición monopólica, surgen las dudas de cómo ello contribuye a los tres fines mencionados anteriormente. Si la empresa solo persigue maximizar su rentabilidad, extrae excedentes de los individuos o reduce su capacidad de elección, pues no creará valor económico para el consumidor sino todo lo contrario. Con ello, una firma no haría mal en comunicar qué persigue para sí misma y para el consumidor con sus decisiones estratégicas.

En este marco general, ha surgido un movimiento formado por importantes corporaciones mundiales llamado ‘capitalismo consciente’. Este movimiento afirma que “el capitalismo es la vía para elevar el rendimiento corporativo mientras al mismo tiempo mejora la calidad de vida de miles de millones de personas. Por ello desafía a los líderes empresariales a repensar por qué existen sus organizaciones y considera que la confianza, la colaboración y la creación de valor son elementos esenciales del funcionamiento de economías saludables”. Añadiríamos, de economías socialmente sostenibles.

ico-columnistas

Más artículos relacionados

Top
Viaje de congresistas a Rusia genera descrédito

Viaje de congresistas a Rusia genera descrédito