SALARIOS NO SON IGUALES A COSTOS LABORALES

Tuve ocasión de leer un artículo del profesor Miguel Ángel Ariño, del IESE, sobre el tema que escribo hoy. Dado lo interesante del mismo me pareció importante compartirlo. Cuenta Ariño que Jeffrey Pfeffer, profesor de Stanford, manifiesta que hay seis mitos sobre los salarios. En este artículo, al igual que Ariño, solo compartiremos dos.

El primer mito es que se suele confundir salarios con costos laborales. Esta es una idea poderosa y contra intuitiva. Para explicarla, Pfeffer pone un ejemplo: la división SAM de Walmart pagaba a sus empleados 21 mil dólares/año mientras que su competidor Cotsco pagaba 35 mil dólares/año. Las ventas por empleado de Walmart eran de 340 mil dólares/año, las de Cotsco 640 mil/año. La mayor productividad por empleado hacía que Cotsco requiriera “menos empleados para vender lo mismo y por eso tenía menos costos laborales y podía pagarles un salario más alto”. Alguien podría reflexionar apresuradamente, ‘puede pagar más porque tiene menos empleados’.

No señor, puede pagar más porque son más productivos, esa es la verdadera causalidad. Asumamos que Walmart y Costco tienen los mismos costos laborales; desde ese enfoque ninguna tiene ventaja sobre la otra. Sin embargo, Costco paga 60 % más salario a sus empleados. Queda entonces clara la diferencia entre costos laborales y salarios, concepto este que rebasa lo meramente aritmético. Ariño afirma que “Un modo de comunicarle a los empleados que son importantes es pagarles un mayor salario. Los empleados trabajan mejor porque se sienten valorados y su productividad aumenta”.

El segundo mito que señala Pfeffer es asumir que la gente trabaja solo por dinero. Es verdad que la gente trabaja por dinero, pero “trabajamos todavía más por dar un sentido a nuestra vida y por poder desarrollar nuestras capacidades”. Esta argumentación se enlaza con la referida al primer mito. “Pensar que trabaja más porque se le paga más en un error. La gente trabaja más si se valora su trabajo”. Cuando se valora su trabajo la gente pone el corazón y eso no lo puede obtener el dinero.

Un modo, añade Ariño, de comunicarle a la gente que su trabajo vale es otorgarle un buen sueldo. Es un error asumir que la gente será más productiva porque se le paga más pero no se la valora. “Las compañías que despuntan en sus sectores suelen pagar a sus empleados muy por encima de la media del sector. Las compañías que para reducir gastos despiden gente y recortan salarios no pueden pasar de la mediocridad”.

Arturo Barra Zamalloa

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