AL FINAL DEL TÚNEL

CONCERTAR O MORIR

En el irracional enfrentamiento entre el Poder Ejecutivo y el Congreso los grandes perdedores somos los ciudadanos, testigos de los insultos, majaderías, angurrias y tropelías entre ambos bandos, mientras el barco de la economía se hunde, se pierden puestos de trabajo, se rompe la cadena de pagos y la sensación de ingobernabilidad perturba el ánimo de la población, empresarios e inversionistas.

¿Qué más tiene que pasar para que Pedro Pablo Kuczynski y Keiko Fujimori paren esta insensata guerra? ¿Dónde está el desgastado discurso de trabajar para y por el pueblo? ¿Realmente sienten la peruanidad en sus venas? ¿Acaso no saben que el mantener infantilmente caprichos personales o de intereses de grupúsculos, provoca que el carro de la democracia se vaya al despeñadero? ¿No les preocupa que, sobre las honras aniquiladas  y los escombros institucionales, se erijan Chávez o Maduros?

 

Realmente duele en el alma, ver a nuestra clase política tirar por la borda años de esforzada  lucha democrática, simplemente por una afán de demostrar poder y beber la sangre del vencido. No, señores, aquí nadie de ustedes ha ganado. En las últimas elecciones tanto PPK como Fujimori perdieron. Sí, porque PPK perdió el Congreso y la señora Fujimori perdió el Poder Ejecutivo, y hasta hoy ambos no aceptan su derrota. Y encima son pésimos lectores de la voluntad ciudadana. El pueblo expresó en la urnas la necesidad de que tanto PPK como la señora Fujimori CONCERTEN. No les dio a cada uno el control del Ejecutivo y Legislativo para que lo conviertan en trinchera de guerra.

 

El pueblo les dio el encargo de conducir al país por la senda del desarrollo; de diseñar, planificar y ejecutar un plan de acción CONCERTADO, que exige la construcción de una política de estado en base al diálogo político y al debate alturado. Por ello, PPK se equivoca al conformar un gabinete tecnocrático cuando la realidad exige una mayor cuota de personalidades que lideren espacios de concertación política.

 

Igualmente, se equivocan de cabo a rabo los congresistas fujimoristas que afirman que el pueblo los ha elegido para ser “oposición”. No señores, quienes votaron por ustedes pensaron que su lideresa iba a ser gobierno y les confiaron la tarea de contribuir a solucionar la problemática nacional con renovadas leyes y necesarias reformas. Así, que por favor, liquiden su falso orgullo, dejen sus vomitivas armas, cambien el chip de guerra por el de la construcción de la paz y empiecen a concertar. Los peruanos se lo agradeceremos eternamente.

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