EXPERIMENTADO PERIODISTA RAÚL VARGAS RECUERDA SU PASO POR EXPRESO

“Es hora de buscar convergencia política para salir del despeñadero”

  • Fecha lunes 19 de junio del 2017 | 5:00 am
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En su opinión, “uno se puede dar cuenta del estado de ánimo del Perú gracias a las redes sociales”.

 

-Don Raúl, ¿qué promete su programa ‘Fuera de Serie’, que al parecer abre una nueva propuesta de lo que somos los peruanos capaces de hacer?

Estamos en un proyecto que se ha iniciado hace poco y es un grupo de entrevistas bajo una serie que se llama ‘Fuera de Serie’. De lo que se trata es de destacar, fundamentalmente, la labor y la contribución de muchos peruanos en diversos campos de la vida. En general, somos un país muy rico, muy variado y con gente de grandes aptitudes, y también ocurre que entramos en una onda medio pesimista que nos lleva a pensar que no tenemos salida, que las cosas andan mal, cosa que es un error, porque la experiencia periodística me va diciendo, a lo largo de los años, primero, que el Perú es una caja de sorpresas y, segundo, que el Perú no es Lima solamente, sino que comprende toda la realidad nacional. Entonces, ahí uno advierte la enorme contribución de tanta gente de distintas órdenes, edades, clases sociales que ha contribuido a darle al Perú sustancia, esencia y, sobre todo, trascendencia.

-El Perú es un país tan variopinto en sus colores, en sus dialectos, en sus costumbres y en comida, ¿esto se quiere destacar?

Hay una gran diversidad de culturas en el Perú. Este es un fenómeno que en América Latina se da en muy pocos países. Probablemente sean México y Perú, que fueron cabezas de imperios extraordinarios prehispánicos, y empiezan a conocerlos, llegados los europeos, que vienen acompañados de negros, muy tempranamente, y luego también intervienen asiáticos. Hay toda una migración china en el siglo XVIII y siglos XIX y, finalmente, también una migración japonesa. Ello cualquier país lo consideraría una riqueza extraordinaria. El Perú ha sido siempre una sede muy importante, tanto prehispánica como hispánica, colonial y republicana.

-En su faceta de comunicador radial ha tenido que capear temporales funestos, como el de salir al aire, tras un cisma político o natural. ¿Qué le deja esto?

Es muy difícil manejar esos tiempos en momentos de desastres telúricos, o de acontecimientos políticos, por supuesto que sí. Porque las emociones llegan tan de inmediato y porque sobre todo como siempre se dice que la radio está más cerca de la gente. Transmitir en la voz el dolor y la pena. En ese sentido la radio y RPP tiene ese efecto de ser un acompañante en momentos difíciles, para demostrar a la población que hacen esfuerzos, que hay solidaridad, que hay campañas para quienes han sufrido la consecuencia de sismos o de huaicos y tragedias. De hecho, desde la crisis pluvial del fenómeno El Niño siempre hemos estado presentes, con esa capacidad de poder transmitir rápidamente tranquilidad por un lado y la ayuda para procurar que transcurra de inmediato.

-Pero usted más que ser la voz que identifica a una emisora tan importante como RPP, ha tenido su cimiento en la prensa escrita…

A mi me tocó trabajar en el diario EXPRESO casi en los momentos de su fundación, donde fui testigo de un momento crucial para el Perú, que fue el crecimiento del populismo. En realidad, EXPRESO fue un órgano que nació para apoyar la administración de Belaunde Terry, y lo hizo con creces, lo hizo estupendamente. Pero a su vez, el esfuerzo allí hizo hincapié en algo que hoy día ya se ha generalizado, como es darle mucha fuerza a la cuestión intelectual, cultural, es decir, a los niveles más altos de la expresión que un país pueda tener. Por eso, en EXPRESO figuró toda la plana mayor del pensamiento periodístico y la cultura en unas páginas extraordinarias, y eso lo ha mantenido luego, desde que cambió de dueño y pasó de don “Manongo” Mujica, su fundador, a manos de don Manuel Ulloa, donde continuó junto con Manuel D`ornellas, el editorialista principal. El diario siempre ha tenido figuras muy destacadas. En otras palabras, el periodismo salvaguarda la libertad de opinión, pero el periodismo básicamente es la gran ventana del público hacia el poder. El periodismo es el vigilante del poder. Esa es la tarea fundamental, emplazar a los Estados, emplazar a los dirigentes, emplazar a los poderosos, para que cumplan con sus deberes y sus tareas. ¿Por qué hace eso el periodismo? No por buena voluntad solamente, sino porque es la expresión de la gente, y va a dejar sentir multiplicidad de criterios. El periodismo no puede ser dogmático. El periodismo tiene que ser múltiple, y esa es una de sus riquezas, que expresa voces que opinan sobre la realidad nacional.

-¿Considera usted que la justicia peruana tiene un gran reto con la corrupción de Odebrecht?

La corrupción es una afrenta terrible para el país, y es un golpe muy duro por todo lo que significa. Lo que suponíamos que era un esfuerzo de desarrollo importante, con fuertes inversiones, con grandes proyectos o megaproyectos, y todo eso se ha realizado. Da la casualidad que debajo de eso estaba toda la inmoralidad y toda esta corrupción. La corrupción es el principal mal del Perú en este momento, Pues se ha generalizado, abarca muchos sectores. Abarca casi medio mundo directa o indirectamente y, sobre todo, nos hace pensar que el Perú tiene que entrar en un terreno mucho más drástico de reformarse a sí mismo, de darle a organismos como el Poder Judicial la categoría que se merece y, por lo tanto; el respeto que se merece. Y así ocurriría con la salud y la educación.

-En el ámbito político, ¿cree que el Gobierno y la oposición, principalmente la mayoría fujimorista en el Parlamento, deben unificar criterios y converger para salir de esta crisis política?

De hecho, tanto el partido de gobierno como el partido que obtuvo la mayoría parlamentaria se plantearon ideas muy valiosas de un comienzo; y, además, aceptaron el reto de que estos años iban a ser muy difíciles, sin que se supiera todavía el grado de corrupción que ha creado Odebrecht. Sin embargo, estos esfuerzos tienen que duplicarse. Uno no se explica por qué tanta disidencia y tanta disputa, cuando debería existir una convergencia política que nos libre del despeñadero. Primero para luchar contra la corrupción, que implica plantearse una serie de cambios en el Poder Judicial, en la actuación del Gobierno, en los grupos sociales, en las empresas, en el orden jurídico. Es decir, luchar contra la corrupción en el Perú puede significar una gran revolución democrática que nos diera una perspectiva mucho más optimista.

-¿Cree que en una coyuntura compleja la justicia se mediatiza al igual que los poderes del Estado?

Es muy lamentable en realidad. Hay tanto qué hacer y tanto por perfeccionar, que en lugar de estar unidos con propósitos comunes y con divergencias y diferencias, que en política siempre las hay, debemos luchar básicamente con el objetivo de saber que tenemos un quinquenio fundamental, clave, para poder coronar el periodo que hemos tenido, que ha sido el periodo de estos últimos 15 años que ha sido muy positivo. Independientemente de los escándalos de corrupción y los desastres como los equívocos de los gobiernos, el Perú ha conocido un crecimiento extraordinario, ha conocido el emprendedurismo de la gente, la gente que ha decidido hacer sus negocios, de modo que ha disminuido la pobreza y ha aumentado el segmento de clase media, tanto la clase media alta como la baja, pero el hecho es que el país ha experimentado una extraordinaria evolución, tanto en Lima y su política central como en los gobiernos regionales, no obstante la crisis y los problemas que subsisten.

-¿Cómo ve usted la situación de la juventud en una sociedad que evoluciona a la par de la tecnología?

Hay dos cosas importantes que han ocurrido en ese terreno. Primero es que la educación se ha multiplicado, y no solo la educación desde el nivel clásico, digamos, de primaria y secundaria, en esos órdenes educativos. Y no solo porque se han creado escuelas y han aparecido nuevos sistemas educativos, lo fundamental es que hay una decisión generacional muy acentuada. Y ello se debe al desarrollo de la inteligencia digital. Entonces, allí hay una revolución en la que pareciendo como que son solamente juegos, en realidad estamos ingresando a una nueva forma de conocimiento, y a una forma de opinión sumamente interesante y rica. Claro, pero muchos dicen que hay intercambio de insultos y no sé qué más. Pero todo lo que los chicos hacen es absolutamente extraordinario. Hay una potencia educativa que ya se está expresando, o sea, estamos viviendo una revolución en la educación que tiene que ver mucho con el ánimo de la sociedad en su conjunto. Y tiene que ver mucho con el emprendimiento, con la decisión personal. Antes estábamos acostumbrados a un mundo de grandes pensadores, los grandes políticos, los grandes millonarios, después los obreros y campesinos. Como que era una escala muy cerrada. La juventud está rompiendo esas barreras de manera impresionante, porque han encontrado entre ellos un hilo comunicativo, sin que medie el sector adulto, por así decirlo. Es una lección enriquecedora que, particularmente, me entusiasma mucho.

-¿Qué le motiva el surgimiento de las redes sociales en el proceso educativo de la juventud?

Uno se puede dar cuenta del estado de ánimo del Perú gracias a las redes sociales. No es necesario una encuesta, basta con ver la tendencia diaria. Todo lo que se dice y todo lo que se comunica es impresionante. Luego se traduce en opiniones, y a veces en opiniones muy acertadas, en algo que es muy característico en la juventud que es el humor. Los memes son algo extraordinario, de modo que allí también hay que tener mucho entusiasmo, porque van a aparecer muchas creaciones, hay jóvenes que escriben canciones, poesías y seguramente algún día escribirán también sobre química, sobre física y sobre el corazón. Entonces, ese fenómeno se ha dado también un poco en la microempresa, que también conoce márgenes mucho más amplios y también en otra área que tiene que ver con el conocimiento de nuestra propia realidad económico social, en virtud de las regiones, las costumbres, en distritos, las enormes masas que tienen su organización social y su propia especialidad cultural.

Sobre el audio Thorne-Alarcón

-¿Qué piensa que el audio de la charla entre contralor Édgar Alarcón y el ministro Alfredo Thorne haya puesto de vuelta y media al país?

De lo que se trata es que los sistemas se mejoren y que las personas que elijamos ocupen los cargos que sean merecedores de la mayor credibilidad y que pasen exámenes más que suficientes a cerca de sus calidades morales, de su desarrollo ideológico y político. Es decir, ser servidor publico es básicamente ser ejemplo de partida y, a partir de allí, ya empieza uno a funcionar como dirigente y se gana la dirigencia. Estamos en una situación crítica pero no hay que imaginar que sea la última ni la primera. En general, el Perú ha tenido que hacer frente a muchos problemas que van a tener que pasar todavía por muchas diferencias y distancias entre unos y otros. Son varios los gobiernos democráticos que se han sucedido, porque estamos ante un crecimiento poblacional de ilustración y de educación superior, y en salud tenemos todavía grandes desafíos. Por lo general, tenemos muchísimo que hacer y ello exige que haya una clase dirigente, una administración gubernamental más suficiente.

 

ROBERTO SÁNCHEZ REYES

roberttosanchez7@gmail.com

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