Cobro por clases sería una estafa
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Por más que nuestro país ha enfrentado situaciones adversas en reiteradas oportunidades, el Gobierno Central parece incapaz de idear una estrategia idónea para el sector Educación y, como siempre, deja en vilo a millones de estudiantes y padres de familia. Sismos, huaicos y enfermedades como el dengue, el zika y ahora el coronavirus han puesto en jaque al Poder Ejecutivo, lo que se evidenció una vez más el pasado martes, cuando el ministro del sector, Martín Benavides, anunció que en los próximos días, cada institución educativa particular deberá presentar su plan de recuperación de clases a su Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL), para que sea autorizada y supervisada.

Mientras tanto, la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu) y el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) exhortaron a las universidades privadas a reprogramar sus clases y pagos por mensualidades, tomando en cuenta el confinamiento nacional ordenado por el Gobierno.

La solicitud se debe a que las casas de estudios superiores tienen autonomía y deben ofrecer “un servicio” a la población. Así queda a su libre determinación la reprogramación de clases y de pensiones, siempre y cuando lo tengan y ejecuten. Sin embargo, esto no significa que estén exentos de prestar una educación de calidad y continuarán bajo las miradas fiscalizadoras de Sunedu e Indecopi.

Volviendo a la educación básica, por medio de las redes sociales, miles de alumnos y padres han expresado su desconfianza a estas normas de último momento y muchas de estas imprecisas.  Por más que los centros de estudios han tratado de disipar ese panorama sombrío, se le suma otro problema: la educación a distancia. La educación virtual o teleducación suponen estrategias aún no establecidas férreamente en el sistema educativo básico ni superior.

Por muchos años fueron consideradas como “medidas complementarias” y sus sesiones fueron contempladas principalmente como “simulacros”. Por ello, aún no existe un plan general que sostenga esta modalidad de estudio, puesto que todavía hay sectores sin acceso a internet ni herramientas tecnológicas.

Ahora bien, ¿se debe pagar la pensión completa si no se han desarrollado las clases a cabalidad? Existen opiniones divididas al respecto. Algunos consideran que sí, puesto que con ese dinero se pagará a los profesores que tienen licencia con goce de haber compensable, es decir recibirán su sueldo normal en marzo con el compromiso de recuperar las horas no trabajadas en abril. Otros consideran que no, puesto que al no ofrecer la totalidad de horas de estudio y enfrentar este panorama de aislamiento, la mayoría de padres no ha logrado juntar el dinero necesario para cancelar la mensualidad.

Sin embargo, en el medio existe un problema anunciado en este informe: la educación a distancia. Con este pretexto, algunos colegios privados han dispuesto que su plana docente grabe sus clases en formato audiovisual, prepare material virtual interactivo y designe tareas para el alumnado. Así, se ofrecen clases virtuales con la finalidad de cobrar la pensión parcial o total. ¿Qué hacer ante esta situación? EXPRESO conversó con una serie de especialistas del sector Educación para que resuelvan las principales interrogantes de los padres de familia.

DIRECCIÓN DESACTIVADA
La exministra de Educación, Mercedes Cabanillas, sostuvo que si los colegios particulares pretenden cobrar por clases que no están desarrollando a cabalidad, podrían estar incurriendo en una estafa.

“En una situación de emergencia, la educación a distancia se debe dar, pero algunos colegios públicos y privados están prácticamente huérfanos en educación en esta modalidad y cobrarán lo que no se está dando, y eso significaría una estafa. Hoy, en el Ministerio de Educación no hay -y se trabajó en su momento- la educación a distancia. Se ha desactivado la Dirección Nacional de Educación a Distancia, que planificaba todos los programas posibles sobre este tema, necesaria más ahora con herramientas modernas de comunicación”, alertó Cabanillas.

“El Minedu tuvo un área de educación a distancia. La pregunta es ¿cuándo se va a hacer eficaz? Esta es una buena oportunidad para que la educación a distancia sirva como herramienta para que los alumnos, en estos meses, no pierdan tiempo ni conocimiento. No nos olvidemos que cuando hemos tenido huelgas los dirigentes decían que esas horas se iban a recuperar, pero nunca se recuperaron y quedó un déficit de conocimientos básicos. Creo que en el sector se requiere gente con mucho conocimiento y capacidad de gestión educativa para sacar adelante estos programas virtuales”, agregó.

También, la educadora admitió que en la educación privada existen niveles y la mayoría no son aceptables, pero advirtió que hay una obligación material para todos de ofertar una programación con los mecanismos modernos.

“Cómo no va a poder hacerlo un centro educativo de nivel, si los alumnos están predispuestos. Lo que se tiene que hacer es continuar con el desarrollo de las competencias que están programadas en el plan de estudio. Obviamente también los sectores particulares, que tienen un costo significativo, tienen la obligación de preparar estos programas”, señaló. Sobre la recuperación de clases, Cabanillas dijo que “el Ministerio de Educación no tiene conocimiento del tema”, y criticó que con tanto personal no existan programas de diferentes contenidos prefabricados para estas situaciones.

SUPERVISIÓN DE UGEL
El ministro de Educación, Martín Benavides, informó que los colegios particulares tendrán que presentar sus planes de educación a distancia a las Unidades de Gestión Educativa Local (UGEL) a las que pertenecen sus programas de recuperación académica, tras la suspensión de clases comprendida en el estado de emergencia. Sobre ello, también opinió Mercedes Cabanillas.

“¿Inclinarse a las UGEL?, le diría: ‘a buen palo te arrimas’. ¿Por qué tanto burocratismo si ya existe un Plan Curricular? Y ese es una guía oficial”, manifestó la extitular del Minedu.

Cuestionó el cobro de las pensiones solo por las clases a distancia, pues no hay una adecuada interconexión entre alumno y docentes.

“El contenido lo están dando, pero no interactúa el maestro con los alumnos. Habrán graficado o enriquecido esos contenidos, pero eso no es todo. El Ministerio de Educación tiene que mostrar su plan de educación a distancia. Habría que observar esto rotundamente. Se trata de trabajar en el marco del plan de estudio y no podemos demorar tanto para tener una estrategia de educación a distancia”, sentenció.

UNIVERSIDADES NO OBLIGAN
Respecto a las universidades, esas instituciones tienen que evaluar las condiciones para el inicio del servicio educativo, garantizando adecuados niveles de calidad. El Ministerio de Educación (Minedu), en su condición de ente rector del sistema universitario, informó que adoptará las medidas necesarias con el fin de promover su continuidad.

Ante ello el presidente de la Asociación de Universidades del Perú y rector de la Universidad Ricardo Palma, Iván Rodríguez Chávez, sostuvo que las casas de estudios no han obligado a sus alumnos a pagar pensiones durante la cuarentena.

“En principio las clases están suspendidas. El calendario no es único, años atrás se disponía que el comienzo fuera el 1 de abril, pero ahora cada universidad tiene su propio calendario con tal que cumplir con las 17 semanas del semestre académico. Si se levantara la cuarentena tendrán que reponer este tiempo. Si se prorrogara a 3 o 4 semanas, todas las universidades tenemos que reprogramar nuestras actividades. Esto incluye la reprogramación a las fechas de pagos”, precisó.

Además, señaló que las clases virtuales no implican la totalidad de actividades de un semestre académico. “El licenciamiento que tenemos es por el sistema presencial. Yo entiendo que las universidades que están desarrollando programas de forma virtual lo hacen transitoriamente, por estas contingencias, pero lo oficial del semestre de todas las universidades es presencial. Se puede complementar algunas actividades virtuales, por ejemplo en el curso de idioma o matemáticas. Se trata de un reforzamiento hecho de manera virtual”, explicó Rodríguez Chávez.

“La Sunedu iba a emitir un reglamento justamente para este tema, para determinar qué universidades sí cumplen con los requisitos para decir que sus clases virtuales sí compensan a las presenciales, pero aún no se ha dado. Lo que correspondería a las universidades es reprogramar su desarrollo presencial. De lo que estoy seguro es que habrá una fórmula de entendimiento y equilibrio”, agregó.

Remarcó que la universidad tiene un nivel de autonomía y una realidad singular. “Si bien todas las universidades nos regimos por una ley, cada uno tiene un plan de estudio. Por eso es que lo que hacen es pedir que las universidades reprogramen sus clases y pago de mensualidades”, manifestó.

Insistió en que los colegios dependen del Ministerio de Educación y las universidades son autónomas.  “Hay que disipar esa especie de desconfianza hacia las universidades y esa idea que no corresponde con la realidad: ‘que actúan sin respetar la ley’, eso no es así. Las universidades tienen su individualidad, pero todas nos sujetamos a la ley. Se dio esta disposición de cuarentena y las universidades respetan la cuarentena. La exhortación del Gobierno de reprogramar todo se está poniendo en práctica y eso implica clases, excursiones, pagos, entre otros. Somos conscientes de la situación actual y descarto que haya una sola universidad que haya obligado a pagar la mensualidad a sus alumnos, sobre todo en este difícil momento”, finalizó.

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