Determinarán si Woodroffe consumió drogas o alcohol

Muestras del hígado, riñones y páncreas serán sometidas a pruebas químico – físicas.

Con muestras del hígado, riñones y páncreas del cadáver del canadiense Sebastián Woodroffe, sometidas a pruebas químico – físicas en el laboratorio del Instituto de Medicina Legal del Ministerio Público, se sabrá si el infortunado extranjero tomó drogas y alcohol antes de quitarle la vida de tres balazos a la lideresa shipibo- konibo – shetebo Olivia Arévalo Lomas, reveló una fuente policial.

El resultado de esas pruebas se conocerá después de un mes, dijo un detective de la Dirincri, quien comentó que las personas que planean quitar la vida a un ser humano  toman licor y drogas “para darse valor”.

Según las versiones recogidas por el personal de la División de Investigación de Homicidios de la Dirincri, que viajó al lugar del crimen,  Woodroffe habría decidido matar al hijo de la infortunada mujer, Julián Vásquez Arévalo, a quien habría prestado 15,000 dólares para construir un albergue en esa comunidad nativa con el fin de que se alojen los turistas extranjeros atraídos por su hierbas curativas.

El presunto deudor aún no es ubicado, al igual que los profesores José Ramírez Rodríguez y Nicolás Mori Guimaraes, quienes quitaron la vida al canadiense, ahorcándolo con una soga, luego que un sector de la población de esa comunidad golpeara con objetos contundentes  a Woodroffe.

Los fugitivos son cuidados y protegidos en una comunidad nativa de Coronel Portillo, Ucayali, comentó la fuente de la PNP, que recomendó a los dos maestros entregarse a la justicia, así como el hijo de la curandera.

ARMA

La pistola empleada por el canadiense  fue encontrada días después de la fechoría, así como el chasis de la motocicleta en que se desplazaba  Woodroffe. El arma de fuego le fue vendida legalmente por un policía de la zona y el medio de transporte lo alquiló a un morador que  entabló una amistad con el extranjero.