El síndrome del nido vacío
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Si un hijo mayor está por irse de la casa o ya se ha mudado, es posible que los padres sientan una mezcla de emociones. El síndrome del nido vacío no es un diagnóstico clínico. En lugar de eso, es un fenómeno en virtud del cual los padres tienen sentimientos de tristeza y pérdida cuando el último hijo se va de casa, informan los especialistas de la Clínica Mayo.

Si bien muchos padres alientan a sus hijos para que sean independientes, la experiencia de dejarlos ir puede ser dolorosa. Incluso, podría resultarte difícil que de repente no tengan hijos en la casa que necesiten de atención. Es probable que extrañen formar parte de la vida cotidiana de tus hijos, así como la compañía constante.

Los padres podrían preocuparse profundamente por la seguridad de sus hijos y por saber si están listos para cuidarse solos. Quizá resultaría difícil la transición si un último hijo dejara el nido un poco antes o después de lo previsto. Si el padre o madre solo tiene un hijo o se identifica fuertemente con el rol, podría resultar especialmente el abandono del nido.

IMPACTO

En el pasado, una investigación reveló que los padres que se enfrentaban al síndrome del nido vacío presentaban un sentido de pérdida profundo que podía hacerlos vulnerables a la depresión, el alcoholismo, la crisis de identidad y los conflictos matrimoniales.

Sin embargo, algunos estudios recientes indican que un nido vacío puede reducir los conflictos familiares y laborales, y que puede ofrecerle a los padres muchos otros beneficios. Cuando el último hijo abandona el hogar, los padres tienen una nueva oportunidad para reencontrarse uno con el otro, mejorar la calidad de su matrimonio y reavivar los intereses para los cuales antes no tenían tiempo.

RECOMENDACIONES

Acepta los horarios. Evita comparar los horarios de tu hijo con tu propia experiencia o expectativas. En su lugar, concéntrate en lo que puedes hacer para ayudar a tu hijo a ser exitoso cuando se vaya de casa.

Mantente en contacto. Puedes continuar teniendo una relación cercana con tus hijos aunque vivan separados. Esfuérzate por mantener un contacto regular mediante visitas, llamadas telefónicas, correos electrónicos, mensajes de texto o charlas de video.

Busca apoyo. Si tienes dificultad para hacer frente al nido vacío, busca apoyo en tus seres queridos y otros contactos cercanos. Expresa tus sentimientos. Si estás deprimido, consulta con el médico o el proveedor de atención de la salud mental.

Mantente positivo. Pensar en el tiempo y la energía extra que tendrás para dedicar a tu matrimonio o intereses personales cuando tu último hijo se vaya de casa podría ser útil para adaptarte a este cambio importante de la vida.

¿PUEDE EVITARSE?

“Si tu último hijo está por abandonar el hogar y te preocupa el síndrome del nido vacío, planifica con anticipación. Busca nuevas oportunidades en tu vida personal y profesional. Mantenerte ocupado o aceptar nuevos desafíos en el trabajo o en el hogar puede ayudarte a aliviar la sensación de pérdida que podría causar la partida de tu hijo”, indica el informe.

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