‘Falso Paquisha’: a 37 años de una proeza militar
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“Había que privarse del afecto a la familia para acudir al llamado de la patria”, rememora el teniente EP (r) Wilson González, uno de los soldados del ‘Falso Paquisha’, quien nos remonta al 22 de enero de 1981, cuando el Presidente Fernando Belaunde Terry denunció el ataque a una aeronave por parte de fuerzas ecuatorianas.

Las autoridades norteñas trataron de minimizar el incidente con el pretexto de que el avión peruano sobrevoló la zona de Paquisha, en Ecuador. Tras la medición de coordenadas, se comprobó el engaño, los ecuatorianos habían invadido soberanía nacional.

Han pasado 37 años desde que los soldados Marco Yáñez, Daniel Ángeles, Wilson González y Pablo Luque recibieron la orden de viajar hacia el punto de colisión. “Nos despedimos de nuestras familias como si se tratara de una misión menor, no sabíamos a qué nos íbamos a enfrentar”, señala el capitán (r) Daniel Ángeles.

Habían llevado cursos de supervivencia en la selva pero ningún simulacro se comparaba a su estadía en medio de la Cordillera del Cóndor.

El 28 de enero de 1981 fue el día indicado para reconocer el lugar de la operación. El apoyo de los nativos awajún logró dibujar un mapa en la mente de los militares. “Había llegado el momento de poner en práctica todo lo aprendido”, señala el capitán EP (r) Pablo Luque.

ENFERMOS Y SIN ALIMENTOS

El puesto de vigilancia PV-22 fue el primer escenario de lucha entre los peruanos y ecuatorianos. El objetivo era ablandar la posición enemiga.

El 29 de enero se planificó la recuperación del ‘Falso Paquisha’. Nuestros compatriotas padecieron por carencia de alimentos, desgaste de calzado y enfermedades como paludismo y hepatitis. Sin embargo, cuando más se acercaba el momento de atacar, los problemas se disiparon.

El 30 de enero recibieron ‘luz verde’ del comando central. El anuncio del general Jorge Montesinos fue “conquistar [la zona] a como dé lugar, bajo cualquier costo y con los medios disponibles”. La acción se convirtió en la primera operación helitransportada en América.

ACCIONES DE ATAQUE

La información que tenían nuestros soldados era confusa. Se decía que los ecuatorianos tenían un helipuerto, un embuste que dificultó las labores de ataque. Los soldados peruanos tuvieron que saltar del helicóptero. Es en ese momento que los héroes del ‘Falso Paquisha’ decidieron izar la bandera nacional, que resultó perforada por los proyectiles, una acción que encendió ese coraje militar que les permitió avanzar para la conquista.

El objetivo fue ejecutado de manera exitosa, y aunque el coronel EP (r) Wilson González resultó herido de bala en la cadera, pero su valentía le permitió recuperarse tiempo después. “Al llegar a las bases rivales, ocurrieron varias anécdotas: tenían bolsas de cemento, alimentos frescos y una caja de whisky. Fue la primera vez que bebí una botella etiqueta negra de pico y hasta el final”, indica el capitán EP (r) Marco Yáñez.

“Al término del enfrentamiento no cedimos ni un centímetro de terreno, algo que no ocurrió en la guerra del Cenepa, pero esa es otra historia”, sentencian los autores de la proeza en el ‘Falso Paquisha’.

EN EL PENTAGONITO

Los soldados Marco Yáñez, Daniel Ángeles, Wilson González y Pablo Luque se reunieron el pasado jueves en la sede del Cuartel general del Ejército, donde recordaron las peripecias que pasaron en el conflicto de 1981.

GERALDO CAPILLO