FARVET obtiene la patente para nueva vacuna

Laboratorio aísla la salmonela y la modifica genéticamente para que su ciclo de multiplicación disminuya hasta 100 veces, dando tiempo a que los glóbulos blancos reconozcan la bacteria y la destruyan.

Por Jorge Peschiera

La oficina de patentes de los Estados Unidos (U.S. Patents and Trademarks Office – USPTO) otorgó, en el pasado mes de julio, la patente N° 11,242,521 B2 a FARVET, empresa biotecnológica, peruana como el pisco, ubicada en la ciudad de Chincha. La solicitud para esta patente fue presentada en junio del 2018.

FARVET se especializa en la producción de vacunas para animales, atendiendo el mercado nacional y exportando a otros 6 países de Latinoamérica y Europa. La empresa tiene modernos laboratorios de investigación, desarrollo y fabricación de productos biológicos. Esta patente es un logro más para la reconocida actividad científica de FARVET, que se refleja en más de 50 artículos científicos publicados en prestigiosas revistas de investigación en el mundo, luego de ser revisados y arbitrados. El más reciente ha sido un trabajo científico publicado hace algunas semanas en la revista Scientific Reports del grupo de la Revista Nature.

Para entender mejor de qué se trata esta patente, este diario entrevistó al Dr. Manolo Fernández, quien dirige esta importante empresa biotecnológica desde su fundación en 1983.

¿Dr. Manolo Fernández, podría explicarnos cual es la novedad de esta patente?

La salmonela es una bacteria patógena que, como producto de su metabolismo, produce toxinas extracelulares, libera toxinas al exterior, causando daño al individuo infectado. Algo semejante ocurre cuando algunas clases de levaduras producen alcohol, como producto de su metabolismo.

Las toxinas de la salmonela son perjudiciales para el ser humano, pues causan diarrea, vómitos entre otros malestares. Si la salmonela se llega a reproducir en grandes cantidades, puede provocar un paro cardíaco o un cuadro neurológico severo, causando, eventualmente, la muerte. Con antibióticos se puede controlar la salmonelosis, pero debido a su uso masivo e indiscriminado, existen muchas cepas de salmonelas resistentes a los antibióticos.

Lo que nosotros hemos realizado en el laboratorio, ha sido aislar la salmonela y suprimir los genes que producen esas toxinas, convirtiendo a la bacteria en un microbio no dañino. Es como si a una abeja se le hubiese retirado su lanceta y el veneno.

Sin embargo, la salmonela, aun cuando no produzca toxinas, no es inocua, pues se multiplica muy rápidamente y podría producir un cuadro de septicemia, porque la bacteria sigue viable y no hay control para su multiplicación. Por ese motivo, en el laboratorio hemos modificado genéticamente la salmonela, de manera tal que su pared celular sea porosa. Por eso la llamamos “rugosa” o R. Cuando una bacteria es rugosa, su ciclo de multiplicación disminuye hasta 100 veces menos. Va a paso lento, dando tiempo a que las células inmunitarias, los glóbulos blancos, la reconozcan y destruyan. En otras palabras, al disminuir la velocidad de reproducción de la bacteria se da tiempo para que los glóbulos blancos se multipliquen a una velocidad mucho mayor, permitiendo que, por ejemplo, en un lapso de 7 días, eliminen a la bacteria totalmente del cuerpo.

¿Cuál es el beneficio del nuevo desarrollo?

La salmonela que hemos patentado, si es utilizada como una vacuna oral, nuestro sistema inmune lo va a reconocer y se preparará para cuando, en una próxima oportunidad, otra salmonela se presente.

Entonces cuando el organismo, se encuentre con una salmonela normal, que tiene todo lo malo y tóxico, el sistema inmune ya advertido y preparado, contará con defensas contra esa bacteria. Las células del individuo, identificarán a la salmonela normal, se defenderán y la atacarán, pues ya aprendieron a atacarla con nuestra salmonela inocua. El sistema inmune ya está entrenado.

¿Existen otras vacunas contra la salmonela? ¿En qué se diferencian de esta vacuna desarrollada por FARVET?

Hace muchos años en Alemania se patentó una vacuna contra la salmonela, pero esa patente ya expiró. La diferencia con nuestra vacuna es que la salmonela base de la vacuna alemana no es rugosa, es lisa, y posee, entre otras características, su rápida multiplicación y puede causar en personas, por ejemplo, inmunosuprimidas, o con inmunidad débil, infecciones graves que pueden llegar a una septicemia y causarle la muerte.

¿Entonces, la vacuna de FARVET es más sana?

Mejor la llamaríamos Contemporánea, es decir es de última generación. Además, recientemente se ha descubierto que los flagelos de la salmonela, que son organelas o “antenas” que la bacteria utiliza para desplazarse, son un potente antígeno porque estimulan la inmunidad celular de las “células asesinas naturales” del cuerpo humano, que también combaten al cáncer. O sea que los glóbulos blancos, estimulados por la salmonela, pueden volverse super efectivos, así como en los ejércitos hay grupos “elite”, como los “Navy Seals” del ejército americano.

Los humanos tenemos este tipo de células, pero necesitan ser estimuladas.

¿Estos glóbulos blancos son iguales a los demás?

Son células parecidas a los linfocitos, pero tienen otras características, descritas por primera vez en 1975 por el Dr. Rolf Keissling de Suecia y las bautizaron como “NK cells” o células asesinas naturales, pues destruyen a los intrusos sin reconocimiento previo. Basta con que sean extraños. En condiciones normales, son células asesinas terribles para los extraños.

Las personas que tienen altos niveles de esas células, tienen muy buenas defensas y, por eso, difícilmente les va a dar cáncer ni nada. Y la salmonela tiene, en sus flagelos, ese estimulante. Por eso a veces sufrir una salmonelosis, no es del todo malo, puede ser muy bueno. La versión de la salmonela que hemos patentado permite lograr ese mismo resultado sin tener que padecer la enfermedad.

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