Las Fuerzas Armadas ante este nuevo escenario, COVID-19
A+

Esta pandemia viene demostrando que las FF. AA. y las Fuerzas de Seguridad Pública (FSP) no son los únicos medios que los Estados tienen para enfrentar amenazas a la seguridad nacional. En tal sentido, los Gobiernos vienen formulando estrategias integrales, inteligenciales y multisectoriales que serán efectivas sólo si cuentan con la imprescindible cooperación ciudadana. 

Las FF. AA. se despliegan cada vez más para responder ante situaciones de seguridad no tradicionales que amenazan el bienestar de los Estados, a pesar de la orientación de las Organización de las Naciones Unidas (ONU) de que sólo deben utilizarse como último recurso.

PUEDES VER: EsSalud entregará prestación económica de protección social a trabajadores que recibieron la suspensión perfecta de labores

Las medidas adoptadas en numerosos países del mundo, entre ellos el Perú, tienden a securitizar la política, es decir, tratar los temas como un problema de seguridad, en este caso una crisis sanitaria. Organismos internacionales como ONU o la Organización de Estados Americanos (OEA) no están exentos de esta tendencia.

Las numerables víctimas y la cantidad de contagios producidos en cada País, ha tomado que los Países hayan convocado al sector seguridad a asistir a tareas subsidiarias en apoyo a la población, especialmente a los mas necesitados y vulnerables afectados por la pandemia. Gran parte de las FFAA.  están dedicadas a la colaboración con el sistema de salud y acercar los recursos necesarios a los sectores más necesitados.

La creciente utilización de las FF. AA. se atribuye a menudo a la creciente brecha entre las necesidades de las poblaciones afectadas, las demandas de recursos y la capacidad de entidades públicas para responder tanto en emergencias y desastres a gran escala en forma rápida y eficiente. Para esto es necesario que las FF. AA. sean equipadas, instruidas y organizadas para operaciones diferentes a la guerra, lo que en el Perú se denomina acciones militares.

Tomando en cuenta la complejidad y su carácter multidisciplinario, esta pandemia no se contrarresta por medios militares, sino a través del fortalecimiento de la democracia, de la gobernabilidad, de la integración de todos los sistemas del Estado (principalmente el de salud), así como de un desarrollo económico y social, manifestado a través de la cultura educativa y cívica de la población.

El COVID-19 afectaría, principalmente, la seguridad humana, la cual se define a partir de dos aspectos principales; Por una parte, significa seguridad contra amenazas crónicas como el hambre, la enfermedad y, por otra, significa protección contra alteraciones súbitas y dolorosas de la vida cotidiana, sea en el hogar, en el empleo o en la comunidad.

La seguridad humana consiste en proteger, de las amenazas y riesgos, la esencia vital de todas las vidas humanas, de forma tal que se realcen las libertades humanas y la plena realización del ser humano en un clima de paz y tranquilidad.

Esta pandemia fue considerada como tal por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en marzo del 2020; sin embargo, hasta hoy (15 de julio) ha cobrado la vida de 580, 038 personas en 188 Países. En Latinoamérica la pandemia totaliza 23.652 fallecidos y 2.573.923 diagnósticos positivos (Datos al 30 de junio).

Este nuevo enfoque, trasciende la amenaza por la violencia personal y pone en primer plano las amenazas a la subsistencia de las personas en unas condiciones de dignidad.

La presencia de las, FF. AA ayuda a ordenar a la autoridad y crear una disuasión efectiva. Esto es particularmente útil para mantener la paz y el orden en zonas urbanas densamente pobladas donde la capacidad policial se extiende y no es eficaz, así mismo en lugares alejados e inhóspitos donde se siente la falta de presencia del Estado.

La movilización de militares puede ayudar a reducir y prevenir la desobediencia civil, alteración del orden interno, saqueos etc. que pueden alterar o disminuir la eficacia de las respuestas ante la pandemia.  Esto es útil cuando se proporciona asistencia médica y de salud, así como servicios de ingeniería, comunicaciones, transporte de suministros vía terrestres, aérea o marítima y servicio de Veterinaria.

La función principal de las FFAA, es garantizar la seguridad nacional que implica la defensa del Estado de los ataques internos y externos que amenazan la soberanía nacional y la integridad territorial. La emergencia sanitaria nacional justifica su empleo, por ser las FF. AA, instituciones que cuenta con un alto grado de organización, tiene capacidad de reacción inmediata con respuesta eficaz y su presencia en todas las regiones constituye el soporte logístico más grande del país.

En La región Latinoamericana podemos encontrar Países con regímenes de cuarentena obligatoria, parcial, voluntaria y toque de queda en las mismas condiciones que la cuarentena. Con toda, poca o nula intervención de las FFAA.

Propuestas

La respuesta principal a este tipo de Pandemias le corresponde al Estado, mediante el Sistema Integrado de Salud, complementado con una infraestructura Hospitalaria y equipamiento médico suficiente, garantizado por recursos económicos provenientes del gobierno,

Sin embargo, los Estados deben mantener convenientemente equipada y entrenada a Fuerza Armadas que sean capaz de poder desplegar sus recursos tanto humanos como logísticos, lo más rápido posibles y con todo el equipamiento necesario para enfrentar estas clases de amenazas. De igual manera la intervención de las FFAA. Deben estar respaldadas con leyes y Reglamentos que legalicen y amparen las nuevas tareas.

TAMBIÉN PUEDES VER: Donan uniformes y moderno sistema de alarma a Bomberos Voluntarios de Lince

Para más información, adquiere nuestra versión impresa o suscríbete a la versión digital, aquí.

Puedes encontrar más contenido como este siguiéndonos en nuestras redes sociales de Facebook y Twitter.