Muña: conozca más sobre la planta ancestral que alivia dolencias estomacales y problemas respiratorios

El remedio natural se vuelve cada vez más popular alrededor del mundo.


Si alguna vez sintió dolor de estómago o tuvo una fuerte indigestión, en esta nota le contamos los beneficios de la muña. Esta planta medicinal de nuestros antepasados que alivia los malestar rápidamente. Conocido científicamente como Minthostachys mollis, crece de manera silvestre en las zonas alto andinas del Perú, arriba de los 1,500 msnm. 

Esta planta aromática andina destaca por sus aceites esenciales, entre ellos el mentol y la isomentona, que le confieren su característico sabor. Además de ser utilizada como ingrediente en la gastronomía, es empleada desde la medicina tradicional para tratar diversos problemas digestivos, tales como dolor estomacal, náuseas, flatulencias y diarrea. Asimismo, es aprovechada para aliviar dolores de cabeza, musculares y resfriados.

MÁS INFORMACIÓN: Minsa: Perú cuenta con más de 400 plantas de oxígeno medicinal

La muña se ha convertido en una parte fundamental de la cultura peruana. Conocida por sus propiedades medicinales, esta planta aromática es valorada desde hace milenios por el antiguo pueblo peruano. Al día de hoy,  sigue siendo ampliamente utilizada.

¿Dónde crece la muña?

Esta planta se encuentra en las serranías de Piura, La Libertad, Huánuco, Pasco, Junín, Huancavelica, Apurímac, Ayacucho, Arequipa, Moquegua y Tacna. A estas regiones se suman Amazonas, Cajamarca, Áncash, Pasco, Cusco y Puno. Según el biólogo Jorge Cabrera, investigador del Centro Nacional de Salud Intercultural (Censi) del Instituto Nacional de Salud (INS), es una planta que se regenera y se multiplica fácilmente.

“Esta planta medicinal es un arbusto que generalmente crece de forma natural o silvestre. La gente solo extrae las hojas y ramas de la muña lo cual es ventajoso porque esto permite que se vuelva a regenerar y seguir multiplicándose en las zonas altoandinas”, manifestó.

¿Cuáles son los beneficios de la muña? 

La planta se destaca por su distintivo aroma, al igual que la menta o el cedrón. Sus hojas y tallos contienen aceites esenciales que concentran su poder curativo, especialmente para aliviar problemas digestivos tales como flatulencia, dolor de estómago, indigestión, acidez estomacal y mal aliento.

“Sus propiedades son principalmente digestivas. Por ejemplo, ayuda a expulsar los gases, favorece el movimiento intestinal si es que ha ingerido mucha grasa. También permite la mejor absorción de los diferentes compuestos que tiene la comida y ayuda a la digestión”, refirió.

Además, tiene la capacidad de aliviar algunas enfermedades respiratorias como el resfrío, la gripe, la tos, la bronquitis, la congestión nasal. Incluso se le adjudica poderes antiinflamatorios y antibacterianos. Mayormente, los extranjeros, la utilizan para combatir el soroche a través del aceite de muña que se obtiene bajo un proceso de destilación de las hojas y los tallos.

“Para contrarrestar el soroche algunas personas se frotan unas gotas de aceite de muña en las sienes lo cual ayuda a calmar los efectos de la altura, como el dolor de cabeza u otros malestares”, comentó el experto.

¿Tiene alguna contraindicación? 

El especialista Cabrera precisó que existen reportes médicos que señalan que su consumo prolongado podría causar daño hepático, por lo que aconsejó no abusar en su ingesta. Aconseja tomarla de 2 a 3 días seguidos, como máximo una semana y luego tomar un descanso.

“Hay algunos reportes que indican que podría causar daño hepático por los aceites esenciales que contiene la muña, pero para que ocurra esto la cantidad que se tome tendría que ser bastante y de forma prolongada. La muña es muy buena, pero no hay que abusar de una sola planta. Por eso, se recomienda tomarla 2 a 3 días seguidos o máximo una semana y luego descansar 7 días para volverla a beber”, puntualizó.
SEGUIR LEYENDO: