PNP es la más afectada por el coronavirus
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Desde el 15 de marzo de 2020, fecha en que se decretó el estado de emergencia con ocasión de la pandemia de la covid-19, nuestra Policía Nacional, por ser una institución que por mandato constitucional vela por la seguridad y la paz social, diariamente combate la delincuencia común y la criminalidad organizada.

Teniendo en cuenta que ellos también son seres humanos con los mismos derechos de todos los demás y, como es obvio, pasibles de contagiarse y contagiar a su familia al retornar a su domicilio; hasta la semana pasada se han contabilizado 583 policías fallecidos que no los estaríamos llorando si es que todos los peruanos hubieran acatado las medidas de protección, aislamiento y la cuarentena al pie de la letra.

GRANDES CARENCIAS

Como ha quedado en evidencia, el sistema de salud nacional tiene grandes falencias y no está preparado ni capacitado para hacer frente a este enemigo invisible. Similar situación se presentó en el sistema de salud de la PNP, por las deficiencias y serias carencias, en torno a la prevención, tratamiento, infraestructura y los medios de protección personal adecuados, inclusive al no encontrarse preparados para atender este tipo de ataque viral, se hizo complejo también llevar a cabo las terapias de rehabilitación para la reincorporación al servicio del personal y, en consecuencia, los futuros problemas de salud mental post covid, que acarrea este virus, aspecto que descuidó el Estado en relación co el personal policial.

SÍNTOMAS DE DEPRESIÓN

Recientemente la revista “Acta Médica” del Colegio Médico del Perú ha publicado los resultados de un estudio desarrollado al personal de la Salud y personal de la PNP; de un total de 120 policías de la Región Lima, que laboran en la calle, se estableció que el 19.6% presentan síntomas de depresión; 17.3% presentan síntomas de ansiedad generalizada; 42% indicó tener gran recelo a la covid-19; el 43% por temor a perder la vida y el 78% de contagiar a sus familiares.

GRAN EXPOSICIÓN

Como podemos apreciar, la labor que cumple la PNP, por su exposición y por las malas compras cuestionadas por presuntos actos de corrupción, efectuadas al inicio de la pandemia impactaron en la protección del personal y por no considerar las medidas adecuadas para el personal que desarrolla intervenciones y la respectiva detención en flagrancia delictiva durante los megaoperativos que realizan diariamente y en forma sostenida las comisarías, las Divincris, Depincris y las Direcciones Especializadas a escala nacional. Ahí están en permanente peligro por el contacto físico y directo que deben tener con el delincuente, siendo esta la situación de inminente riesgo de contagio, tanto para los intervinientes, como los de la unidad receptora, al margen que al retornar a su domicilio existe la posibilidad de contagiar a su entorno familiar.

ESTADÍSTICAS

Ahora bien, ¿qué se hizo para prevenir y neutralizar este masivo contagio de la familia policial? Nada o poco se ha hecho concluyente, ya que, al 11 febrero del 2021, se han contagiado 43,083 efectivos policiales que representan aproximadamente el 29% del personal PNP, encontrándose separados del servicio 21,460 efectivos, de los cuales 13,854 se encuentran en tratamiento, hospitalizados, o en recuperación; 7,023 se encuentran aislados, por ser vulnerables al virus (diabéticos, enfermedades preexistentes, etc.), sumado a la lamentable pérdida de 583 efectivos que murieron en el desempeño de sus funciones, es decir actualmente nuestra PNP tiene un déficit del 18% de sus efectivos.

POCAS DOSIS

Queda en evidencia que este régimen transitorio mantiene un misterioso apabullamiento, maltrato e indiferencia contra nuestra Policía, y que se evidencia con haber destinado tan solo 737 dosis de las vacunas, de las 141,367 para las instituciones que vienen trabajando en primera línea.

FALENCIAS

1. No se adquirieron cubre cabelleras, gafas de protección, botas de seguridad ni protectores faciales.
2. No adquirieron guantes quirúrgicos para los registros y levantamiento de pruebas e indicios.
3. Fumigación por turno (8 horas) de los vehículos policiales donde se trasladan los detenidos.
4. Fumigación por turno (8 horas) de las salas de reposo o calabozos.
5. Fumigación por turno (8 horas) de las oficinas donde se realizan las diligencias policiales.
6. Fumigación por turno (8 horas) de equipos policiales como armas de fuego, chalecos, entre otros, a fin de evitar el contagio interno.
7. Alianzas con el Minsa para la toma permanente de muestras serológicas a los detenidos.
8. Designación de ambientes apropiados para la permanencia de ciudadanos con covid y sin covid.
9. Designar locales de detención (Estadios, coliseos, etc.) en la jurisdicción policial donde deberían permanecer los detenidos con la seguridad adecuada y con medios para la toma de pruebas serológicas. A fin de evitar que estos contagien al personal PNP y las autoridades jurisdiccionales.
10. Gestionar partidas presupuestales para la adquisición de medios de protección personal y desinfección de los locales y vehículos policiales, en general.

POR: EDGARDO GARRIDO LÓPEZ-TENIENTE GENERAL DE LA POLICÍA NACIONAL DEL PERÚ EN SITUACIÓN DE RETIRO Y EX SUBCOMANDANTE GENERAL DE LA PNP.

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