Tragedia en playa Marbella
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Una grave negligencia provocó la muerte de cuatro soldados y heridas de consideración en otros cinco militares durante un entrenamiento que realizaban en la playa Marbella, en el distrito de  Magdalena del Mar.

Los militares fallecidos tenían entre 19 y 20 años. Ellos fueron identificados como el sargento segundo Bryan Lizana Chávez, el cabo Percy Gálvez Pareja y los soldados Miguel Ángel León Lamas y Edison Huangal Alvarado. Ellos habían ingresado a la institución en junio de 2016.

Las víctimas pertenecían al batallón de intendencia 511 de Pueblo Libre, a cargo del mayor Kliford Rey Sánchez, quien ordenó un entrenamiento que no estaba programado ni autorizado por el comando correspondiente, tal como lo confirmó minutos después el ministro de Defensa, Jorge Nieto.

El Ejército informó que la tragedia se produjo alrededor de las 07:15 horas cuando los infortunados cumplían actividades de entrenamiento físico, que son materia de investigación, y fueron “absorbidos por el mar”.

Los militares fueron arrastrados por una ola en el momento que habían terminado de realizar una carrera por la playa Marbella, ubicada en la Costa Verde.

Otros soldados ingresaron al mar para rescatar a quienes estaban en el agua, pero también fueron arrastrados por el mar. Entre los rescatados se encuentran el mayor Rey Sánchez y el sargento segundo Lenin Mendoza Falcón, quienes fueron llevados al hospital militar.

Personal del Ejército, bomberos y ambulancias acudieron a la zona para asistir a las personas rescatadas y posteriormente trasladadas hasta el Hospital Militar de Lima.

Una versión señalaba que las víctimas estaban corriendo por la playa cuando un grupo de ellos decidió ingresar al mar para refrescarse, momento en el que fueron arrastrados por la bravura del océano Pacífico. Sin embargo, otra señala que los militares ingresaron al mar a hacer ejercicios. Durante la práctica se generó una discusión entre los soldados y al parecer las aguas los llevaron mar adentro. Lo que sí fue confirmado por todos los testigos es que los soldados estaban con sus botas puestas y no tenían chalecos salvavidas.

Para aclarar lo sucedido, el Ministerio de Defensa ordenó requisar los celulares y dispositivos móviles utilizados por los participantes en el improvisado entrenamiento para tomarse fotografías en los momentos previos al accidente.

El Comando del Ejército condenó “rotundamente» los actos registrados ayer que atentan contra la imagen de la institución y ratificó su total disposición para la colaboración con el Ministerio Público y la Policía Nacional en el desarrollo de las investigaciones.

Lamentó también la irreparable pérdida de los jóvenes soldados y reafirmó que actuará de acuerdo con lo dispuesto en la Ley 29131-Ley de Régimen Disciplinario de las Fuerzas Armadas.

“Independientemente de la responsabilidad penal a la que hubiera lugar, los responsables de este lamentable suceso están siendo sometidos a una investigación por parte del Sistema de Inspectoría del Ejército”, agregó.

NO APTA PARA BAÑISTAS

El jefe de la Unidad de Salvataje de la Policía Nacional, Martín Saavedra, sostuvo que los botas y el uniforme que llevaban los miembros del Ejército.

“Dificulta el libre desenvolvimiento porque las botas se llenan de agua y eso hace más pesadas a las personas. La ropa se infla con el agua”, explicó el oficial.

Saavedra reveló que los 18 salvavidas que participaron en el rescate de los cuerpos tuvieron grandes dificultades para lograr su objetivo, pues la playa está llena de piedras.

“Esta playa no es apta para bañistas porque tiene una gran corriente. Eso es de conocimiento público. Si ingresan a la orilla, la corriente los jalará mar adentro y eso es lo que ha sucedido con los miembros el Ejército”, comentó.

RESCATE CON MOTOS Y HELICÓPTEROS

El jefe policial narró que tras recibir la llamada de emergencia, llegaron a la playa y encontraron a 35 soldados en la orilla desesperados por rescatar a sus compañeros.

Precisó que los salvavidas de la Policía, con ayuda de motos acuáticas y un helicóptero, ingresaron y lograron rescatar a tres soldados que fueron inmediatamente evacuados al Hospital Militar.

“Luego fuimos sacando uno por uno a los cuatro soldados que se ahogaron. Hicimos las labores de primeros auxilios en el mar, pero finalmente comprobamos que habían fallecido”, explicó.

En el rescate participaron 18 efectivos salvavidas de la PNP, tres motos acuáticas, dos vehículos de rescate y un helicóptero S-145 de la Policía Aérea.

Tres salvavidas resultaron con heridas y contusiones en diferentes partes del cuerpo. Ellos fueron derivados al Hospital Central de la Policía Nacional.

Por su parte, voceros de la municipalidad de Magdalena del Mar señalaron que la zona del accidente está señalizada como no apta para nadar y menos para realizar ejercicios por su peligroso oleaje.

Según ha advertido en reiteradas ocasiones la comuna distrital, esa parte de la Costa Verde tiene corrientes dobles y la orilla es inmediatamente profunda, pues a menos de cuatro metros los bañistas no encuentran piso.

DENUNCIAN MALTRATOS

Familiares culpan a mayor EP 

“Todos los días me decía: mamita te amo”. Betty Alvarado, madre del soldado Edison Huangal Alvarado, fallecido ayer en la playa Marbella, no puede soportar tanto dolor. Sus ojos están hinchados por las lágrimas que derrama desde que le dieron la trágica noticia. Sabe que no escuchará nunca más la voz de su hijo.

“Hace dos meses murió mi esposo”, narró Betty. “El padre de Edison se llamaba Nelsón Huangal y falleció por un cáncer al estómago y ahora me quitan a mi pequeño. Su cumpleaños se acercaba, era el 25 de julio, estábamos pensando cómo celebrarlo”, manifiesta, en la Morgue de Lima, mientras se lleva sus manos temblorosas al rostro para secarse las lágrimas. Pero es en vano, a los pocos segundos el dolor vuelve a humedecer sus mejillas.

A solos unos metros, Carmen – quien es prima de Miguel León Lamas, otra de las víctimas- cuenta cómo era su pariente antes de ingresar al Ejército. “Cuando éramos niños, yo me quedaba en su casa dos meses y viceversa. Era muy pilas, hincha de Alianza Lima, siempre iba al estadio cuando jugaba su equipo. Sobre todo, era muy atento con su madre porque están separados de mi tío”, narra con voz entrecortaba. Un hermano de Miguel Ángel cumplió años ayer y recibió esa fecha de la peor manera.

A unos kilómetros, en la urbanización Palomino (Cercado de Lima),  donde vive la familia Lamas, los vecinos revelaron que “hay varios muchachos del barrio que ingresaron al Ejército y varios han acusado al mayor Rey por abusar de ellos y agredirlos”. “Yo retiré a mi hijo a tiempo, hace tres meses, él me contaba que lo maltrataban”, manifestó la señora Teresa.

En la morgue se encontraban algunos familiares de Bryan Lizana y Percy Gálvez, quienes no quisieron revelar sus nombres, pero alzaron la voz para sentenciar que “este hecho debe ser investigado. Nuestros jóvenes eran buenos y es culpa del mayor que estaba a su cargo”.

La escena era desalentadora, el dolor y la tristeza invadía los corazones de los familiares. Sus lágrimas reflejaban un sufrimiento que parece ser insuperable. Los presentes lamentaron el día en que llevaron a los jóvenes al Ejército.

FISCALÍA Y DIVISIÓN DE HOMICIDIOS INICIAN INVESTIGACIÓN

El fiscal José Ulloa Gavilano, de la Primera Fiscalía Penal de Magdalena del Mar, investiga el trágico suceso ocurrido en la playa Marbella, donde murieron cuatro soldados del Ejército. Ulloa indicó que ha dispuesto diversas diligencias para determinar las causas de la muerte de los militares. Indicó que la investigación fiscal se hará en coordinación con la División de Homicidios de la Policía Nacional.

JUAN C. ÁNGELES MORENO

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