Washington Córdova y la poesía quechua que «expresa el dolor profundo de la Pachamama»

Su poesía llega diáfana y limpia, como si en los andes cantaras a los vientos y ser un privilegiado de recibir las deidades de la tierra en un poema musicalizado.

Por: Sixto Sarmiento

¡Felicitaciones por el Premio Nacional!, ¿qué significa este reconocimiento para la poesía quechua?
Indudablemente, sin asumir una posición chauvinista afirmo que este reconocimiento de la poesía quechua significa escuchar la voz telúrica de los pueblos legendarios, cuyo horizonte promisorio se viene reconfigurando colectivamente desde las bases; significa la palabra negada de los vencidos, quienes van comprendiendo la necesidad de construir una sociedad fraterna, más justa y solidaria; significa también reivindicar nuestro acervo identitario que viene siendo sistemática y brutalmente arremetida por los impactos de la “modernidad y la globalización”. “… / qanwanmi Qarwarasu orqopi / k’anchariyninta mast’arimuspa / ch’aska chayaykamunqa, / ankaq phawayninpas / hanaq pachapikunapin / musuq ñankunata kichariykunqa /…” “…/ contigo retornará la aurora / estrenando su brío / en el majestuoso Qarwarasu, / y el vuelo del águila / abrirá nuevos horizontes / en el cielo azul de los andes /…”

Tu poemario ‘Entre la lluvia y el viento’, ¿es una alegoría a la naturaleza?
El dolor sangriento de los ríos recorre por las quebradas de nuestro país; están arrancando los ojos claros de la luna llena; lloran las piedras cansadas en las veras del camino. ¿Podemos ser indiferentes y ajenos a todas las acciones destructivas del medio ambiente? Por esa razón, la poesía quechua expresa el dolor profundo de la Pachamama. “…/ rumi sunqu awqakunapas / yllariypa qasqunta kicharispan / sunqunta sik’irqaku,…!”. “… / y los tiranos indolentes / abriendo el pecho del lucero / extirparon su alma, …/!

El contenido de tus poemas tiene un matiz ideológico, ¿cuáles son esas características?
En el planteamiento de Vallejo es contundente en este punto; el arte tiene necesariamente una filiación ideológica; o escribes para mantener el ‘statu quo’ de dominación y exclusión o escribes para contribuir a la transformación de una realidad desigual y bárbara vigente en nuestro país; en ese sentido, mi poesía tiene una connotación ideológica; no soy ajeno a las circunstancias de la injusticia social, donde el que tiene poder puede más; mi canto viene de abajo, de abajo viene bien mi canto, del grito furibundo en las tostaderas de arcilla, de las ollas vacías en las tardes de invierno. “ …/ illapata t’uqyarichispa / manchakuykunata llallisun / pisipasqa yupikunapipas / ñawpa kaysayta yuyarispa.….!. “… / haciendo estallar relámpagos / en los caseríos marginados / instaurando reminiscencias / en cada paso vencido…!”

¿Qué hacer para promover el quechua en el contexto de la modernidad?
Impulsar más este tipo de concursos; la televisión y la prensa escrita principales debe promover el desarrollo del acervo multilingüe vigente en nuestro país. ¿Cuánta sabiduría contienen las lenguas originarias? ¿Por qué se soslaya sistemáticamente el acervo identitario de los pueblos andino amazónicos? ¿Por qué no existe una política de Estado que realmente genere el desarrollo sostenible a partir de las lenguas originarias? “… / Kaypin hina kaqkunalla kachkaniku / chiri achikyay punchawkunapi / orqokunata rimapayaspa/…” . “… / Aquí estamos los de siempre / hablándole a los cerros / en esta fría mañana; / …”

¿Quiénes son los referentes de tu creación poética?
Jamás olvidaré el espíritu solidario y fraterno de Vallejo, Alberti, Neruda, Romualdo, Nieto Miranda, Scorza, Heraud, Miguel Hernández (español), Víctor Jara, Octavio Paz, Winston Orillo, Arguedas y tantos otros, quienes han marcado profundamente mi línea poética. Es el sentimiento de los vencidos, de los excluidos, que fluye a lo largo de cada uno de mis versos; de allí que reafirmo mi posición de clase en la creación poética. No importa quiénes se encuentren a la otra orilla; total, todos escribimos para defender a una u otra clase social, es el destino existencial que delinea la escritura.

Un mensaje a la población quechuahablante.
Aquí estamos todos, firmes como el tiempo; somos los indómitos Yanawaras, K’anas, Wankawillkas, Waris, Chankas, Puquinas, Quechuas, Cañaris, Chopqas, y tantas otras civilizaciones, quienes vamos hilando ternuras al viento junto a nuestro pueblo; llegamos desde las montañas tutelares para estar al lado de los vencidos y junto a la flor silvestre que una tarde umbría de invierno lanzó su eco hasta romper los silencios en el horizonte lejano, donde el ocaso dibujaba un porvenir más humano y solidario.

Finalmente ¿sueñas con la esperanza de ver algún día sonreír a las flores en los pedregales ignorados?
Efectivamente, es el sueño de la humanidad entera, el gesto de la piedra cansada en el valle del Urubamba; es la esperanza del colibrí herido en el cenit de las montañas tutelares, que abrió sus alas saludando a los dioses; es la ilusión que emerge desde los entresijos de la peña, es el zurreo cautivante de una torcaza cuando llegó el rocío matinal; es la voz fraterna que nació del olvido al compás de la lluvia y el viento.

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