Bloguero - Ángel Delgado Silva

Dimisión o censura: Gabinete Zeballos no puede seguir

Ángel Delgado Silva

22 may. 2020 11:59 am
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A la luz de la información, que poco a poco se abre paso, es imposible negar el tremendo fracaso gubernamental para afrontar los estragos de la pandemia. Ninguna medida ya sea la cuarentena o la infeliz norma sobre el uso de guantes, resulta satisfactoria. Peor será cuando esta incapacidad evolucione hacia una crisis económica y social sin precedentes. Sin duda, sus consecuencias harán palidecer al coronavirus.

Según el Art. 128º de la Constitución los Ministros son responsables por los actos presidenciales que refrendan. Y en toda democracia, las autoridades practican el accountability, la obligación de dar cuentas. Pero ni Zeballos ni su  elenco deslucido sienten aludidos. Más bien persisten en encargos que les quedan inmensos. No de ahora, sino desde su nombramiento, casi nueve meses atrás.

Recordemos su accidentado nacimiento a raíz del cierre del Congreso. Que sólo bobalicones o audaces acompañaron la aventura vizcarrista, por declinación de los más listos. Quizá explique la caída indecorosa de la mitad del Gabinete, imputados de groseras tropelías, delitos y escándalos –a pesar que calentaban asientos sin alterar las cosas, durante el interregno.

Causa gran perplejidad que, con estos antecedentes, Vizcarra se obstine en este decrépito menjunje. ¿Eran indispensables para enfrentar al Covid-19 y sus secuelas? El moqueguano no será estadista, pero sí perspicaz para comprender las cosas. Entonces su insensato triunfalismo y la contumacia para no cambiar, son prolongaciones de aquel estilo confrontacional y autoritario, que le reportó éxitos otrora; pero que hoy día está agotado definitivamente.

En efecto, ya no es dable gobernar en solitario, con reformas demagógicas y polarizando por doquier. Los descomunales desafíos de la hora, lo descartan. Por el contrario, es momento de amplitud en la convocatoria, de concertación de esfuerzos, de reconciliación nacional. Así derrotaremos al enemigo común. Si no logramos postergar diferencias y recuperar la básica unidad de acción, no habrá futuro para nadie.

Pero al Gobierno Vizcarra-Zeballos-Zamora sólo le preocupara perpetuarse en el poder. No le interesa la salud de la Nación. Por eso la comparsa de Zeballos merece cuarentena política. ¡Ya no contagiaran ineficacia, indolencia y corrupción! Si el Presidente no escucha y tenazmente se empecina, le cabe al Congreso de la República recoger el mandato popular: censurar a sus acólitos que, inexplicablemente, fungen de Ministros, en cumplimiento del Art. 135º constitucional. Por esto camino podremos aspirar a un Gabinete de verdad y producir un giro político a favor de todos los peruanos.

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