El presidente Castillo en Huancavelica, condenó «actitudes nefastas» de algunos medios de comunicación social, que «han editado que estaba solo en Huancavelica y que la gente pedía vacancia, cuando no es cierto»; agregando, «Aquí mi reconocimiento y gratitud a los medios de comunicación local y regional a nivel nacional, los invoco y los convoco a nivel nacional porque ellos conocen la realidad porque ellos saben dónde están los grandes problemas del país, pero no me voy a permitir en dar un centavo a aquellos que tergiversan la realidad, aquellos que no quieren ver al pueblo, aquellos que quieren hacer creer otra cosa».

En mi condición de periodista independiente, con un ejercicio profesional de más de 40 años y teniendo el orgullo que mi padre haya obtenido el primer título de periodista en el Perú, expedido por la Escuela de Periodismo de la Pontificia Universidad Católica del Perú un 27 de diciembre de 1948 debo manifestar lo siguiente:

Rechazar rotundamente las expresiones del presidente Castillo las cuales son un agravio al Periodismo Nacional.

Nosotros sacamos a la luz y en mi caso particular, lo denuncié por omitir información en la Hoja de Vida presentada ante el Jurado Nacional de Elecciones.

Difundimos que no cobraría sueldo de presidente de la República, sin embargo, lo sigue cobrando.

Defendemos la constitucionalidad del país, mientras usted se cuelga de las faldas del pueblo para insistir con una Asamblea Constituyente, de acuerdo al Plan de Gobierno de Perú Libre.

Informamos que despachaba en una casa en Breña en la clandestinidad, cuando tenía el deber y la obligación de despachar en Palacio de Gobierno.

Sacamos a la luz cuando usted era un dirigente sindical y se “cayó” en plena Av. Abancay, haciendo todo un burdo espectáculo.

Presidente Castillo utilizar un aditamento en su cabeza como símbolo de poder es impropio y un agravio a la investidura presidencial.

Nosotros no utilizamos a los maestros como trampolín político, para luego hacer nuestro partido.

Nosotros no hemos sido financiados por una organización criminal para detentar el poder.

Nosotros no inventamos como los muertos resucitaron y votaron en la segunda vuelta electoral.

Nosotros no escondemos dinero en un baño y luego aducimos que es nuestro sueldo, como aconteció con su secretario del despacho Presidencial.

Nosotros no nombramos ministros relacionados con el terrorismo.

Nosotros no copamos la Administración Pública con gente incapacitada y con prontuario.

Nosotros defendemos el estado de Derecho, la democracia y la libertad que tiene que imperar como necesidad jurídica.

Finalmente es nuestro deber como periodistas denunciar toda la podredumbre de un gobierno de incapaces.

¡Aprenda usted a respetar al periodismo!