Déjenlos salir de Egipto


Para qué tener rehenes construyendo pirámides. Déjenlos salir de Egipto.

La bancada de mayoría dirá seguramente que nada les impide irse. No es cierto. No podrán irse mientras el Congreso no derogue la ley Mordaza 2 -aprobada en pocas horas luego de que el TC declarara incontitucional la ley Mordaza 1-. Porque irse significa poder formar otra bancada y no, como ahora, pasar a un limbo donde se recorta sus derechos.

Fuerza Popular necesita tomar la decisión política de derogar esa ley para que la libertad prevalezca.

No es legítimo reprimir la libertad de los congresistas con el pretexto de fortalecer a los partidos. Es una falsa opción. Se fortalecen ambos o ninguno.

La libertad siempre es mejor que la sumisión de las conciencias, contraria no solo a los derechos fundamentales de la persona, sino explícitamente prohibida por la Constitución al establecer que los representantes no están sujetos a mandato imperativo.

Es profundamente equivocado y contraproducente tratar de mantener a un grupo humano cautivo contra su voluntad. Intentarlo solo incuba su propia contradicción. Tarde o temprano vendrá la rebelión. Es lo que ha ocurrido.

Esto es viejo como el pan. La historia bíblica del faraón Ramsés tratando vanamente de impedir la salida de Egipto de Moisés y su pueblo se repetirá una y otra vez a los largo de los siglos, porque la libertad está en el ADN de los seres humanos. Es la naturaleza de las cosas.

En cambio, Fuerza Popular logrará recuperar el respeto de todos si deroga la ley que aprobó con la que hasta hoy trata como rehenes a sus propios representantes.