No, no me refiero a la Blanquirroja, a ese fútbol que tantas alegrías y angustias nos ha traído en los últimos años y que pronto volveremos a ver, esta vez por televisión. Me refiero a la obsesión que tiene el gobierno por controlar todos los aspectos de nuestra vida privada, so pretexto de la pandemia del Covid 19.

Mediante Resolución Ministerial MINSA 350-2020 se aprobó la Directiva Sanitaria 104/MINSA/2020 para la reincorporación progresiva de la actividad física y de recreación en espacios públicos durante el contexto de la Covid 19. En ella se precisa que las personas pueden salir a hacer deporte entre las 5am y las 6pm y en un radio de 3 km de nuestros domicilios solamente. No se puede hacer deporte en grupos y es obligatorio el uso de la mascarilla. En la segunda etapa, que empieza luego que termina la cuarentena, tenemos permiso para alejarnos hasta 5 km. Tener en cuenta que solamente podemos hacer deporte 60 minutos.

Siendo que ya podemos salir a correr, me animé a hacerlo el día jueves. Me puse ropa de deporte, zapatillas, la mascarilla y salí a correr. Creo que lo peor de todo, después de darme cuenta que estaba fuera de forma, fue usar la mascarilla durante mi recorrido. En más de una oportunidad me la tuve que bajar, ya que los pulmones no me daban. Como no tenía el estado físico de antes, regrese a casa un poco pasada las 6pm preguntándome si el virus me iba a atacar como un monstruo que sale de la oscuridad.

Reconozco que no soy experto en salud pública ni tampoco infectólogo pero por más que busqué en diferentes fuentes científicas no encontré un motivo por el cual no podemos hacer deporte después de las 6pm (toque de queda es a las 9pm), ni tampoco encontré el motivo por el cual solo podemos alejarnos a 3 km de nuestros domicilios. Esto afirma mi convicción que la ideología controlista de este gobierno no tiene límites. Claro está que hay que cuidarse, por nosotros, nuestras familias y toda la sociedad en general; pero somos personas responsables que no necesitamos al “Hermano Mayor” como en la novela “1984” de George Orwell, donde escribe sobre las amenazas del Totalitarismo. Más aún, todavía no entiendo por qué no se nos permitió hacer deporte individual durante toda la cuarentena cuando en otros países civilizados como Inglaterra o Estados Unidos, se dio permiso de manera expresa al entender los gobiernos de la importancia del deporte, no solo para la salud física sino también para la salud mental.

Los derechos individuales que nos han costado tanto esfuerzo y sacrificio no se pueden dejar de lado por los dictados de un gobierno de turno que no representa al que elegimos nosotros en el 2016. No olvidemos que para bien o mal, votamos la opción de derecha, representada en ese momento por PPK. Al margen de las cualidades o falta de ellas de PPK, optamos por la de economía de mercado, reducción del aparato estatal, libertad económica, simplificación administrativa, desregulación y autonomía en nuestras decisiones; pero con la llegada de Vizcarra a la presidencia y su giro a la izquierda nos quiere imponer una ideología que no fue la que escogimos en las elecciones. Tenemos que hacer respetar nuestros derechos a toda costa.

No es posible que tengamos un ministro que quiera imponer el toque de queda y el control de la vida privada de los ciudadanos hasta “por lo menos fin de año” ya que con el toque de queda “baja la delincuencia” y “las autoridades pueden controlar mejor a la población”. Yo no necesito que me controlen, necesito que el estado haga su trabajo en seguridad para salir a las calles sin peligro que me maten y haga su tarea en salud pública para tener una cama de hospital en caso lo necesite.

El día de ayer escuché a uno de los funcionarios del MINSA hablar sobre la reapertura de los gimnasios y como ésta recién podría darse en unos meses, sin fecha definida. Reconozco que tengo un interés particular que reabran los gimnasios ya que soy asiduo cliente de uno de ellos y no creo que sea tan difícil organizar el aforo y los horarios para que puedan funcionar de manera segura.

Partiendo de la premisa de que en todas partes existe el riesgo de contagiarse del virus y que tendremos que vivir con él hasta que se invente la vacuna, lo que debemos hacer es minimizar el riesgo sin anular toda nuestra vida. Por ejemplo, en los gimnasios se puede limitar el aforo al 50% y trabajar con un sistema de citas online, mediante el cual cada persona registrada puede hacer una hora de deporte en el horario reservado. Y para tener suficiente disponibilidad, los gimnasios podrían trabajar 20 ó 24 horas al día. Dirán que sólo los locos van al gimnasio a las 11 ó 12 de la noche. Bueno, les contaré que en otros países hay gimnasios que trabajan las 24 horas del día. A más horas se puede recibir más deportistas siempre respetando el aforo. Sólo hace falta un poco de imaginación para lograr que las cosas funcionen y mandar a su casa a ministros que quieren controlar nuestras vidas por complejos mentales.

“Porque yo creo en ti. Vamos, vamos Perú»