El fujimorismo es más grande que Fuerza Popular


Un partido político necesita una doctrina, un programa y una organización. Por sí misma, Fuerza Popular es una organización que, separada del fujimorismo, gira en el vacío como una rueda sin tracción en la realidad.

Una nave necesita velamen, pero también timón; necesita una sala de máquinas pero tambien una visión. Un gran partido puede y quizás debe tener dos alas. Pero en lugar de escuchar el llamado a deponer la confrontación en el país, Fuerza Popular abre proceso disciplinario a sus miembros por votar libremente en una materia de conciencia, y los acusa luego de ser cómplices de la corrupción.

Y al mismo tiempo demanda su renuncia. No van a renunciar. Tendrán que expulsarlos de su casa mientras esté vigente la ley mordaza que condena al limbo parlamentario al parlamentario que renuncia. La ley es inconstitucional, como lo fue su predecesora declarada inconstitucional por el Tribunal respectivo.

Cuando alguien le reclama a Kenji Fujimori que renuncie a Fuerza Popular dice algo que no tiene sentido. Dice: forma tu propia tienda porque esta es mía, cuando un partido político no tiene dueño. Un partido pertenece al que lo guía en la hora oscura, a aquel a quien la gente sigue en el momento de la decision política.

Un pensamiento de Alberto Fujimori, que su hijo tiene siempre presente, dice que tomas una decisión politica cuando en el camino correcto se interpone el miedo. El miedo, en efecto, es un vehículo de autoconocimiento para la acción política. El fujimorista diría: esa es justamente nuestra doctrina.

La doctrina del fujimorismo es una especie de antiideología (que, aunque no lo sepa, es la misma del pragmatismo de William James, cuyas raíces se remontan a Aristóteles, pero este es un asunto académico). Lo que importa es que esa doctrina es un formidable instrumento para conocer la realidad y actuar eficazmente sobre ella. Por eso el fujimorismo tuvo en el pasado y tiene hoy nuevamente un programa para el futuro del Perú.

Porque el fujimorismo es más grande que Fuerza Popular.