En un hecho sin precedentes en los anales de la historia republicana de nuestro país y ad portas de celebrar el Bicentenario de nuestra Independencia Nacional.

El presidente Martín Vizcarra anunció fiel a su estilo ramplón que “En este mes de julio vamos a poner todo el esfuerzo para que haya más “chamba” por eso ya lo hemos analizado con los diferentes ministros del sector productivo para que aprovechemos este mes al máximo. En el mes de julio teníamos tres días no laborables, 28 y 29 que son feriados y el día 27 que no es feriado, pero se había declarado por medio de un decreto como no laborable. Vamos a emitir las normas correspondientes para que solo el 28 de julio, el día patrio sea feriado, pero el 27 y el 29 van a ser laborables porque hemos estado mucho tiempo con la economía parada”.

En el día 110 del estado de emergencia por el Coronavirus, el presidente Vizcarra anunció que el 28 de julio que se celebra Fiestas Patrias será feriado, pero los días lunes 27 y miércoles 29 serán días laborables tanto para el sector público como para el privado.

Hay que recordarle a este inefable neófito que el 28 de julio, se conmemora la declaratoria de la Independencia del Perú por parte de don José de San Martín y el 29 de julio, se realiza la Gran Parada Militar en honor a las Fuerzas Armadas y a la Policía Nacional del Perú, la cual por la pandemia del Coronavirus no se realizará, pero eso no es ápice para ir contra la historia tradicional del Perú.

Cuesta creer que el presidente Vizcarra desconozca el Artículo 110 de la Ley de leyes, que señala expresamente que “El Presidente de la República es el Jefe del Estado y personifica a la Nación”, alguien que no honra las festividades patrias, no merece estar un minuto más en Palacio de Gobierno, desconocer la historia es ir contra los principios supremos del Perú, nuestra patria.

Las Festividades patrióticas por la independencia de la República del Perú —de forma simple llamadas Fiestas Patrias de Perú— son las celebraciones nacionales anuales que se llevan a cabo en todo el territorio del Perú para conmemorar la emancipación peruana del Imperio español y el inicio de la formación del país sudamericano como un Estado soberano.

Fue el 28 de julio de 1821, un sábado, cuando en la Plaza Mayor (de Armas) el libertador José de San Martín proclamó nuestra independencia. Luego lo volvió a hacer en la Plazuela de la Merced y también frente al convento de Los Descalzos. Esto debido a la costumbre de nuestra sociedad en ese entonces, que exigía llevar las ceremonias a diversos lugares para que sea visto y asumido como verdadero.

Las palabras con las que San Martín juró nuestra independencia fueron “El Perú desde este momento es libre e independiente por la voluntad general de los pueblos y por la justicia de su causa que Dios defiende. ¡Viva la patria!, ¡Viva la libertad!, ¡Viva la independencia!”.

Lo que pretende el presidente Vizcarra es una ignominia que no podemos aceptar como peruanos bien nacidos.

La patria se honra y respeta.