La semana pasada nos enteramos que el documental “Hugo Blanco, Rio Profundo” había ganado el Concurso Nacional de Proyectos de Distribución de Largometraje 2019 convocado por el Ministerio de Cultura y por ello recibió un estímulo económico de S/ 119,322 soles. Como si no nos bastara la pérdida de vidas que personas como Hugo Blanco causaron a nuestro país (fue juzgado y sentenciado a 25 años de prisión por haber asesinado a agentes de las fuerzas armadas, entre ellos al Guardia Civil Hugo Briceño, a quien le perforó el cráneo con una barreta, cuando se encontraba ensangrentado en el suelo), ahora resulta que el gobierno izquierdista que tenemos, incentiva la difusión de su vida como si de un héroe se tratara.

Es aleccionador ver como la izquierda siempre aplica la doble moral para los temas de su interés. Cuando un dictador es de derecha, entonces se le acusa de violar de manera sistemática los derechos humanos de su pueblo, se le persigue y hasta a su hija se le ataca y golpea en la calle; pero si el dictador es de izquierda, entonces es un revolucionario que lucha por las clases oprimidas de su país, se le apoya, y su hija vive en el Palacio de Miraflores como millonaria. Si el dictador es de derecha como Pinochet quien sacó del subdesarrollo a Chile que hoy en día es el país con el PBI más alto de Sud América, no por ello hay que dejar de lado los 3,065 fallecidos o desaparecidos durante su régimen de 17 años según la Comisión Valech. Pero si el dictador es Hugo Chávez o Nicolás Maduro con su “socialismo del siglo XXI” que ha llevado al exilio a más de 4 millones de venezolanos, hundido al país en su peor catástrofe económica de la historia, con una inflación acumulada de 5,395´536,286 %; una reducción del PBI del 70.1% entre los años 2013 al 2019 y si todo eso fuera poco con un registro de 330,000 muertes violentas durante los 20 años de dictadura; todo lo anterior no tiene importancia. Los izquierdistas de nuestro país persiguen a los “Pinochet” de la historia pero ensalzan a los “Maduro” y compañía.

Considero una burla a la memoria de nuestra sociedad, cuando escucho al MOVADEF “pedir la liberación de los presos políticos a causa de la guerra interna desatada en el país por el grupo de ideología marxista-leninista-maoísta-pensamiento Gonzalo” que causó en nuestro país más de 70,000 muertos en los años ochenta y principio de los noventa. Lo que vivimos los peruanos en esos años no fue una guerra interna, fue el ataque sistemático de dos grupos terroristas, uno de ellos Sendero Luminoso con su líder Abimael Guzmán, que mató de manera indiscriminada a la población civil, incluidos campesinos y ronderos; además de policías y miembros de las fuerzas armadas con la intención de tomar el poder. Para ellos, Abimael no es un delincuente terrorista, sino un preso político. Sería interesante escuchar al MOVADEF cuando pidan la liberación de Fujimori a quien se le acusa de ser “autor mediático” por los crímenes de la Cantuta y Barrios Altos en los cuales murieron un total de 25 personas.

No se piense que estoy defendiendo el asesinato de 25 personas que fueron confundidas con terroristas a manos de un comando de ejército. Está bien que se juzgue y condene a los culpables por este hecho repudiable, pero me gustaría ver a los izquierdistas defender la liberación de Fujimori con el mismo ímpetu cuando piden la liberación del criminal Abimael, quien ojalá pase el resto de sus días en la cárcel.

Tengo que reconocer mi ignorancia cuando no entiendo por qué el Colegio de Médicos del Perú se opone a que el Estado pueda contratar a los miles de médicos venezolanos que hoy en día viven en el país huyendo del régimen dictatorial de Maduro y que trabaja la mayoría de ellos en el sector informal como taxistas y obreros, pero nadie dice nada cuando el MINSA trae a 85 “médicos cubanos” para que trabajen en las zonas afectadas por la Pandemia del Covid 19. ¿No es mejor darle trabajo a los médicos venezolanos que ya están en el Perú en lugar de traer a estos “médicos cubanos” que todos sabemos vienen a hacer proselitismo político a favor de la “revolución socialista”?

Yo sé que sería imposible esperar que este gobierno tome la decisión de retirar al Perú de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, como lo han hecho otros estados al darse cuenta que la Comisión está copada por los izquierdistas que defienden los “derechos humanos” de los terroristas, pero dejan de lado los derechos de los miles de civiles, militares y policías que fueron asesinados por los primeros. Será una tarea para el próximo gobierno.

Lo que espero ahora es que el Ministerio de Cultura gaste los mismos S/ 119,322 en promocionar el documental de los héroes “Chavín de Huántar” a quienes se les ha perseguido durante más de 20 años por realizar su trabajo liberando a los rehenes tomados por el movimiento terrorista Túpac Amaru en la Embajada del Japón.