De acuerdo con el Artículo 167 de la Ley de leyes, el presidente de la República es el Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional, más aún, el Artículo 169 preceptúa que las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional no son deliberantes. Están subordinadas al poder constitucional.

Sin embargo, en clara violación a la Constitución Política y en un ataque directo al Legislativo se emitió un pronunciamiento del Ejecutivo el cual estuvo encabezado por el jefe del Gabinete Ministerial, el general EP en situación de retiro Walter Martos, quien estuvo acompañado por el ministro de Defensa, también general EP en situación de retiro Jorge Chávez, el ministro del Interior, César Gentille y la ministra de Justicia, Ana Neyra.

Además, aquí viene lo delicado del asunto, ya que estuvieron presentes el jefe del Comando Conjunto de las FF.AA., general EP César Astudillo, el comandante General de la Marina de Guerra del Perú, Almirante Fernando Cerdán, el comandante General del Ejército, general EP Orlando Celiz, el comandante General de la Fuerza Aérea del Perú, general del Aire Rodolfo García y el comandante General de la Policía Nacional del Perú, general Orlando Velasco.

En diálogo con una radioemisora, el congresista de Acción Popular, el general EP en situación de retiro Otto Guibovich dijo que le sorprendió saber sobre las llamadas, efectuadas por el presidente del Congreso a los representantes de las FF.AA., manifestando que “Los comandantes generales han hecho lo correcto” y el ministro de Defensa, afirmó que las llamadas de Merino a las FF.AA. «fueron imprudentes y colisionan con el orden democrático». (?)

Eso demuestra que Acción Popular debe contar con correligionarios y no con aventureros generales que al obtener poder acuchillan al partido con el que lograron un escaño, eso tiene un nombre deslealtad.

Mientras tanto el presidente del Consejo de Ministros se pronunció tras confirmarse el intento de comunicación con altos mandos de las FF.AA. por parte del presidente del Congreso y pidió “perdón al fundador de Acción Popular, Fernando Belaúnde Terry, por el accionar de algunos integrantes de esa agrupación que intentan manchar el prestigio del ex mandatario”. ¿Qué puede saber un militar de democracia si fueron partícipes del golpe del general Velasco? Qué participaron del autogolpe del 5 de abril de 1992, por el cual muchos militares purgan condena, que se prestaron a la “denegación fáctica” ante el cierre del Congreso el 30 de setiembre del año pasado y presurosos cuales geishas fueron rendirle pleitesía al felón Vizcarra.

El ministro de Defensa, Jorge Chávez Cresta, aseveró que la actitud del presidente del Congreso, “…ha sido temeraria al pretender involucrar a las Fuerzas Armadas en un proceso político del cual los comandantes generales se mantienen absolutamente al margen en estricto respeto al principio no deliberante de las Fuerzas Armadas”, nada más falso ¿Entonces que hacían en Palacio?.

Nadie niega que las FF.AA. son instituciones importantes en el funcionamiento del Estado. Tradicionalmente están encargadas de la Defensa Nacional, frente a los enemigos externos e internos, para salvaguardar la supervivencia de la Nación. Sobre la base de esta delicada misión y del poderío bélico que manejan, los países adoptantes del sistema democrático han dispuesto la prohibición de una posible intervención de estas instituciones en los asuntos políticos.

Sin embargo, a lo largo de la historia del Perú, las FF.AA. -en especial el Ejército- se convirtieron en actores políticos, llegando a tomar el poder en varias ocasiones e instaurando por la fuerza proyectos autoritarios.

La intervención de las instituciones castrenses en la vida política constituye una parte del problema que enfrentamos como sociedad para construir un verdadero Estado Democrático de Derecho.

Luego del autogolpe de Estado del 5 de abril de 1992, Fujimori fue obligado por la presión internacional a volver al redil de la democracia. En medio de esta situación, su entonces asesor Hernando de Soto le sugirió la idea de crear una asamblea que elaborara un nuevo texto constitucional, el cual sería sometido a referéndum para su aprobación final. De esta manera surgió el llamado Congreso Constituyente Democrático (CCD).

Todo aquel que participe en acciones de socavar el orden constitucional, de una u otra forma, sea apoyando a un régimen deslegitimado o a un presidente que sea vacado por el Congreso, dentro de lo que establece nuestra Constitución, será un golpista al Estado de Derecho. Parece que estos señores que visten el uniforme de la patria, se olvidaron dónde están los generales Villanueva Ruesta, Hermoza di Bari, Saucedo, etc.

Por lo tanto que las FF.AA. no se metan en el proceso constitucional de vacancia incoado y esperen que se dé el resultado y ahí respalden el orden constitucional.

No nos ataranten con desfiles en setiembre, con uniformes de campaña, la Democracia al final se impondrá, no habrá plazo que no se cumpla.