Por Amín Chaoudri, embajador del Reino de Marruecos

Marruecos celebra este jueves 30 de julio, el vigesimoprimer aniversario de la entronización deSu Majestad el Rey Mohammed VI, fecha emblemática marcada lamentablemente por la crisis sanitaria mundial a causa dela pandemia del coronavirus.

En sus 21 años de reinado, el monarca Alauí ha convertido su país en un vasto proyecto de grandes reformas, de obras gigantescas y logros significativos que llevaron al país norteafricano a la senda de la modernidad y el desarrollo. La hoja de ruta trazada por el visionario y estratega soberano contenía diferentes ámbitos y sectores estructurales de progreso teniendo siempre el desarrollo humano como eje principal de su estrategia.

Recordando su discurso a la nación del año pasado, Su Majestad el Rey Mohammed VI manifestó que: “Hemos conseguido dar un paso cualitativo en el ámbito de las infraestructuras, tanto en lo que se refiere a las autopistas, al tren de alta velocidad, a los grandes puertos, como a las energías renovables y a la rehabilitación de las ciudades y del espacio urbano. Por otra parte, se nos reconocen importantes avances por la vía del afianzamiento de los derechos y libertades y de la consolidación del sano ejercicio democrático”.

En Marruecos, no se puede entender el despegue económico y la modernización del país sin la consolidación del Estado de Derecho. Diferentes etapas a lo largo de estos 21 años han marcado laagenda de la reforma política.  Reformas audaces y eficaces como las del código de familia o la comisión de equidad y reconciliación en el 2004, la Iniciativa Nacional de Desarrollo Humano en el 2005, la nueva reforma de la fuerza judicial en el 2009 o la creación del Instituto Mohammed VI para la formación de los Morchidat e Imanes en el 2014 convierten a Marruecos en un país cohesionado, estable y un referente a seguir para muchos países de su región.

Gran visión

Mención especial tiene la reforma constitucional impulsada por el monarca en el 2011 queimplementó profundas reformas democráticas destinadas particularmente a consolidar el Estado de Derecho, la independencia de los poderes del Estado, el respeto de los derechos humanos y más garantías constitucionales para los derechos de la mujer y la igualdad de género.

Esta visión reformista del Soberano ha sido clave para que el país se convierta en el primer país árabe y de la orilla sur del mediterráneo que se lo otorga el estatus de “Socio para la Democracia Local” por parte del Consejo de Europa y formar parte del Club de los 3 mejores países de la región MENA (Middle East and North Africa) en cuanto al índice de gobernabilidad y democracia.

Gracias a estos avances impulsados por el Rey Mohammed VI, Marruecos se ha convertido en un polo de atracción para la inversión extranjera que goza de una estabilidad política y una sostenibilidad económica que le han favorecido a ser un socio estratégico serio y creíble en la región.

Marruecos impulsó grandes proyectos económicos que han permitido la creación de puestos de empleo y por ello generar ingresos para su población; destacando entre ellos: el plan de “Marruecos Verde” en el sector agrícola para desarrollar este sector vital en la economía del país, el plan de aceleraciónindustrial que fomenta el despegue industrial en los sectores de automotriz, aeronáutica, farmacéutica, agroalimentaria entre otros, el plan energético de Marruecos, lanzado en el 2009, con el fin de alcanzar el 52% de la producción energética renovable, el plan de “Marruecos Digital” que se promueve el uso de las TIC en la PYMES o el plan logístico con el fin de reducir el coste logístico del 20% al 15% del PIB.

Desarrollo de la infraestructura

Sin duda alguna, el sector logístico ha sido clave en el despegue económico de Marruecos, la conectividad marítima, terrestre, ferroviaria y aérea marco un antes y un después en la infraestructura del país. Hoy en día, Marruecos goza de una extensa red de autovías de más de 2000 km, de una red ferroviaria de más 2200 km,  de 18 aeropuertos internacionales, del tranvía que se incorporó al transporte urbano y sobre todo del primer tren de alta velocidad en África y el mundo árabe.

No cabe duda que el megapuerto de TangerMed es considerado el proyecto por excelencia de conectividad no solamente en Marruecos sino en todo el continente africano.Con una capacidad de más de 9 millones de contenedores ocupa el puesto 18 en el ranking mundial y con la proyección de alcanzar el noveno puesto después de la inauguración de su segunda fase.

En el último informe publicado por el Banco Mundial dedicado a la clasificación de DoingBusniess, Marruecos se sitúa como tercero,tanto en la región MENA después de Emiratos Árabes Unidos (16) y de Bahréin (43) como en el continente africano por detrás de Islas Mauricio (13) y Ruanda (38) ocupándose por lo tanto el puesto 53 a nivel mundial teniendo el objetivo tan cerca de alcanzar el Top 50 para el 2021.

La irrupción del COVID-19 ha provocado que el PIB, de casi todos los países del mundo,experimente una disminución significativa durante este año 2020. No obstante, las estimaciones de las instituciones financieras internacionales no son tan catastróficas para el país norteafricano, esta proyección es debida a varios factores como la diversificación  en los últimos años de su economía hacia sectores como el automóvil, la aeronáutica, el offshoring, el turismo, telecomunicaciones y bancos, o la toma de medidas rápidas para contener los efectos de la pandemia.

En este sentido Marruecos tomó rápidamente el control de la situación sanitaria e implantó medidas audaces y drásticas de prevención y contención de la enfermedad al mismo tiempo que movilizaba su industria para hacer frente a la contingencia.

Solidaridad regional

La decisión tomada por el Rey Mohammed VI de crear un fondo especial dedicado a la gestión de la pandemia del Coronavirus que permite proporcionar un apoyo directo a millones de ciudadanos durante el período de confinamiento sanitario fue un estelar ejemplo para los países de la región.

Como en otras ocasiones, las preocupaciones del Rey Mohammed VI no se limitaron a atender las necesidades del pueblo marroquí sino también a aliviar las necesidades de sus hermanos africanos.Por decisión real, el gobierno marroquí envió ayuda sanitaria a quince países africanos con escasos recursos para hacer frente a la pandemia, pertenecientes a todas las subregiones del continente. Todos los productos y equipos de protección que componían la ayuda sanitaria enviada a los países africanos eran fabricados en el país por empresas marroquíes y cumplían las normas establecidas por la Organización Mundial de la Salud.

Así, se enviaron casi ocho millones de máscaras quirúrgicas, novecientas mil viseras, seiscientas mil cofias, sesenta mil batas, treinta mil litros de gel hidroalcohólico, así como setenta y cinco mil cajas de cloroquina y quince mil cajas de Azitromicina, como ayuda sanitaria para la lucha contra la pandémica del Covid-19.

De hecho, desde la entronización del Rey Mohammed VI, Marruecos no dejó de abogar por una solidaridad activa, tendiendo la mano al conjunto de los paísesdel continente africano, promoviendo y apoyando la paz, la estabilidad y la seguridad en África.

Siendo el segundo país inversor en el continente y el primero en el oeste africano, Marruecos impulso dos proyectos estratégicos para su integración. El Gasoducto del Atlántico que tiene por objetivo unir Nigeria y Marruecos abasteciendo a 12 países en un mercado regional de la electricidad a base de gas natural, y el establecimiento de plantas de producción de fertilizantes en Etiopía y Nigeria, que buscaran mejorar la productividad agrícola y favorecer la seguridad alimentaria de los países de esa subregión.

Otra de las preocupaciones del país norafricano, es la lucha contra los efectos devastadores de los cambios climáticos.Siendo un aspecto que atenta contra el desarrollo, la paz y la seguridad de África sobre todo cuando el continente solo emite 4% de los gases con efecto invernadero, Marruecos acogió en Marrakech la cumbre del COP22 en diciembre del 2016 y trabaja actualmente para que la comunidad internacional respete los compromisos del Acuerdo de París, particularmente en materia de reducción de las emisiones de gases con efecto invernadero, así como la financiación de las estrategias climáticas de los países del Sur.

El país dispone de la planta solar más grande del mundo y se propone de elevar la aportación de las fuentes renovables en la producción eléctrica nacional al 52 % en 2030.Las inversiones de Marruecos en las energías renovables, permiten al Reino sacar ahora el 34% de su capacidad eléctrica de fuentes renovables, lo cual ha sido citado como ejemplo por las Naciones Unidas.

Diplomacia e integridad territorial

Los cimientos de la diplomacia marroquí están forjados sobre bases solidas que se reflejan en su política exterior. El respeto a la legalidad internacional y la integralidad territorial de los Estados soberanos, la defensa de los Derechos Humanos, el mantenimiento de la paz, la no intromisión en los asuntos de los Estados y la seguridad internacional son los ejes principales de siglos de una diplomacia consagrada.

Gracias a estos cimientos y conforme con la visión ilustrada de Su Majestad el Rey Mohammed VI, Marruecos goza, hoy en día, un estatus particular en la comunidad internacional lo que le brinda éxitos permanentes en su ardua lucha sobre su integridad territorial.

En este sentido, la diplomacia marroquí consiguió relevantes resultados a través de las sucesivas resoluciones del Consejo de Seguridad que consagraron la exclusividad de las Naciones Unidas en el proceso político de solución de la cuestión del Sáhara marroquí, institucionalizando las mesas redondas como el único marco para encontrar una solución política definitiva al diferendo regional y cuyo objetivo es lograr una solución política, realista, pragmática y duradera basada en el compromiso de todas las partes concernidas a saber Marruecos, Argelia, Mauritania y el «polisario».

Por otra parte, la última resolución del Consejo de Seguridad preservó los logros de Marruecos, reiterando una vez más la preeminencia de la Iniciativa de Autonomía Marroquí y saludando los esfuerzos serios y creíbles que realiza el país para hacer avanzar el proceso político, exhortando una vez más y directamente, al “polisario” a abstenerse de cualquier acto de provocación susceptible de obstaculizar el proceso de la ONU.

A todos estos logros, se añaden las retiradas del reconocimiento de la entidad fantoche patrocinada por los países africanos Malawi y Zambia, así como por El Salvador y Barbados.

Marruecos preocupado por las violaciones jurídicas, humanitarias y morales cometidas en los campamentos de Tinduf, no escatima ningún esfuerzo para continuar denunciado la crítica situación de los derechos humanos en los campamentos de los secuestrados de Tinduf, instando a la vez a la comunidad internacional a tomar las medidas prácticas necesarias, comenzando por permitir al Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados a cumplir con su deber de censar la población de los campamentos y proporcionarle protección humanitaria internacional y darle sus derechos fundamentales, en particular la libertad de expresión y de circulación.

Gracias a un nuevo modelo de desarrollo de las provincias del sur de Marruecos, la región del Sáhara marroquí se ha convertido en un importante cruce comercial y en un polo de desarrollo económico regional al servicio de los pueblos, pero también del continente africano y de la cooperación Sur-Sur. En solo dos meses, diez países africanos han decidido abrir sus Consulados Generales en las ciudades de Laayún y Dajla, demostrando así con acciones concretas el gran apoyo a la “marroquinidad” del Sáhara en el continente africano.

Marruecos y el Perú unidos

El Perú y Marruecos están vinculados por fructíferas relaciones de más de medio siglo que han podido desarrollarse constantemente tanto a nivel bilateral como multilateral gracias a los mecanismos de concertación sobre varios desafíos como son el desarrollo sostenible, la migración, la seguridad colectiva o el cambio climático.

Con la obtención del estatuto de miembro observador en la Comunidad Andina de Naciones, durante la vigésima reunión del Consejo Presidencial Andino, celebrada el pasado 8 de julio, Marruecos refuerza su posición de interlocutor privilegiado en la región andina en general y con el Perú en particular, y consagra su posicionamiento como socio creíble en un contexto internacional caracterizado por la interdependencia económica.

Los logros de Marruecos antes mencionados, particularmente en el ámbito económico, el posicionamiento geográfico y la estabilidad y prosperidad política así como el rol diplomático fundamental que juega el país norteafricano en la región, lo predisponen para constituir para el Perú el punto de acceso hacia África y el mundo árabe. Las circunstancias excepcionales por las que estamos pasando hacen de la búsqueda de nuevos socios económicos estratégicos y la apertura de nuevos mercados una estrategia de suma importancia teniendo en cuenta las excelentes relaciones políticas que unen a los dos países.

Miremos hacia Marruecos.