En base al ordenamiento constitucional, Martín Vizcarra fue ungido presidente de la República y señaló jurar y respetar la Carta Magna, sin embargo, el 30 de setiembre del año pasado, en base a una “denegación fáctica” (terminología inexistente en los anales jurídicos y constitucionales) cerró el Congreso de la República y convocó a elecciones congresales.

Ese Congreso de la República, impuesto al capricho de Vizcarra, lo vacó constitucionalmente ante la serie de ilícitos penales demostrables.

De acuerdo a la Ley de leyes y al Reglamento del Parlamento Nacional, asumió Manuel Merino la Primera Magistratura del país, sin embargo, una prensa vendida habló de “Gobierno de facto”, de “Dictadura”, Merino tuvo que renunciar ante la muerte de dos jóvenes de la “Generación del Bicentenario”.

Esa “Generación del Bicentenario” manipulada por las izquierdas y la prensa carroñera y vendida, increíblemente puso a Francisco Sagasti como presidente de la República, cuando en realidad el Partido Morado y el Frente Amplio son minorías en el Congreso de la República. ¿Dos minorías pueden manejar las riendas de un país? ¿Dónde quedó la democracia y el voto del pueblo?

Al día de hoy Francisco Sagasti tiene ya 4 muertos en el norte del país y esa “Generación del Bicentenario” brilla por su ausencia, no ha salido a marchar ni causar destrozos.

¿La gente del norte tiene menos derechos que todos los peruanos? ¿Acaso no son héroes en busca de remuneraciones dignas y justas para los agricultores?.

Es hora de asumir nuestra responsabilidad como ciudadanos y no dejarnos manejar por una minoría que está destrozando el país.

Estamos advertidos, Elecciones Generales el 11 de abril no se realizarán, la cantidad de contagiados se eleva, vacunas no existen, contratos no hay, otra farsa más del Poder Ejecutivo, donde la ministra Pilar Mazzetti no aceptó integrar el Gabinete de Antero Flores-Áraoz porque señaló era “golpista”, pero sí aceptó, el cargo de ministra con Sagasti

¿Cuál es la diferencia entre Merino y Sagasti?.

Cuando miércoles, el pueblo va a despertar y ya no ser pusilánime y miedoso. La democracia se lucha y se defiende, la voz se alza con argumentos, pero no podemos seguir de meros espectadores con una organización política criminal.

Está en cada uno de nosotros fajarnos por los sagrados intereses de la Patria, por algo nacimos en el Perú.

POR ALFREDO VIGNOLO G. DEL V.
Presidente
Fundación Ética Periodística