Reconciliación igual reestructuración


No habrá verdadera reconciliación en Fuerza Popular si no hay reestructuración.

¿Qué es reestructuración? Significa elecciones internas en el partido, donde cada persona pueda expresar su voluntad libremente a través del voto para elegir a los dirigentes y candidatos.

Al respecto, un comunicado reciente de Fuerza Popular afirma que el último Congreso Nacional estuvo integrado por secretarios provinciales “elegidos por las bases”. Nunca ha habido una elección donde cada fujimorista pudiera expresar libremente su voluntad mediante el voto. Jamás se les ha permitido elegir de manera directa a sus representantes. Solo votar indirectamente a través de “delegados “ digitados. Se ha usurpado la representación del fujimorismo.

El comunicado informa también que el Congreso Nacional del partido aceptó las renuncias de seis integrantes del Comité Ejecutivo Nacional (CEN). Kenji Fujimori es uno de ellos. Jamás renunció. Nunca expresó voluntad alguna en tal sentido ni verbalmente ni por escrito. Se ha llevado al engaño quizás incluso a los propios miembros del CEN.

Los asesores son el símbolo de este estado de cosas. El propio Kenji Fujimori ha denunciado que por años conspiraron contra la libertad de su padre. Por años intentaron en vano también borrar su imagen y el recuerdo de su obra de la memoria de los peruanos.

Por años manipularon para ello el nombramiento de los dirigentes y los candidatos dejando de lado a fujimoristas antiguos que tenían igual derecho a competir. Ahora fingen una falsa renuncia a sus cargos solo para reaparecer como “asesores” del partido. Ya no comerán en la mesa. No tienen maneras. Castigados, comerán en la cocina. Mientras estén allí, sin embargo, seguirán preparando lo que se sirve en la mesa.

Hoy se aferran al partido falseando pronunciamientos en su favor de “coordinadores regionales” nombrados por ellos para humillar luego a dignos integrantes del CEN, que tienen el respeto y la admiración de los fujimoristas, llevándolos con engaños a renovarles una confianza que no merecen ni como miembros del CEN ni como asesores del partido.

Es por eso que la reestructuración es una condición de la reconcilación. Porque la libertad de Alberto Fujimori, ansiada por tantos durante tantos años, es también la nuestra.