Estamos en manos de un gobierno delincuencial que nos engaña con las cifras en cuanto a la pandemia del Coronavirus, en donde los ministros hacen un festín con las compras, donde un servil e inepto ex premier debe ser denunciado por dejar sin oxígeno a los pacientes en Arequipa, por la fanfarria de compras cuando Morán era ministro del Interior, cuando el ex ministro Zamora decía una cosa y hacía otra.

Conciudadanos, este Gobierno no da para más, son una sarta de mentirosos y delincuentes que nos vienen dorando la píldora mientras el Perú agoniza y los muertos se incrementan día a día ¿Dónde miércoles está la sociedad civil? ¿Los colectivos ciudadanos que velan por los Derechos Humanos?

Estamos viviendo un desprecio hacia la vida humana y seguimos la comparsa de estos miserables impresentables que están dañando a la población peruana.

Hay que tener la decencia, coraje y valentía de decir las cosas como son, ya nos cansamos de los monólogos del medio día, donde Vizcarra dice una cosa y hace otra, ya han pasado tres ministros de Salud y la situación es cada vez peor…

Estamos ante una tragedia nacional y el pueblo peruano no reacciona ¿Acaso tan poco vale la vida de uno o de su familia?

Asumamos de una vez por todas cada uno nuestra responsabilidad, nuestro deber cívico, basta de engaños, mentiras y farsas, cuando acabe el mandato de Vizcarra y sus secuaces, estos miserables tienen que ser denunciados por delitos de lesa humanidad.

No se puede jugar con la vida de un pueblo, desgraciadamente tenemos un Congreso de la República que no representa a nadie, un Defensor del Pueblo que es un arlequín y un Contralor General de la República que nos llena de informes de malversaciones, mientras la Fiscal de la Nación no hace nada.

Estamos ad portas de nuestra Fiesta Nacional, ¿Se podrá decir viva el Perú cuando en vez de gobernantes tenemos delincuentes? ¿Gente inexperta? ¡Hasta cuando…! Mientras miles de peruanos mueren por falta de oxígeno o de una cama UCI.

Reaccionemos de una vez por todas, valoremos la vida, no podemos estar en manos de esta gavilla de gente.

Basta con leer, el Artículo 1 de nuestra Ley de leyes “La defensa de la persona humana y el respeto de su dignidad son el fin supremo de la sociedad y del Estado”.