“Pese a las advertencias”

Así encabeza una agencia de noticias mundial la primicia de que el Perú se une a la iniciativa de la Ruta de la Seda, impulsada por el presidente de China, Xi Jinping, para construir la infraestructura de conectividad física -puertos, vías férreas, carreteras- y virtual –telecomunicaciones- globales para el siglo XXI. Las “advertencias” vienen de EEUU, según la agencia.

La decisión del Perú ocurre dos semanas después de la visita del secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, a Lima, Santiago y otros dos capitales sudamericanas, donde advirtió del peligro de los “préstamos corrosivos” de China para la Ruta de la Seda. Según la agencia, el acuerdo que firma el Perú deja en claro “cómo las naciones de todo el mundo están siendo arrastradas a la órbita de Pekín con la promesa de inversión, a pesar de las objeciones de Washington”.

El Perú firmó el jueves pasado el memorandum de entendimiento en Pekín. Allí se encuentra en visita oficial el presidente de Chile, Sebastián Piñera -Chile se unió a la Ruta de la Seda en noviembre pasado- firmando, a su vez, una “ruta estratégica” para 16 iniciativas en todos los campos. Allí se encuentran también otros 36 presidentes y jefes de gobierno y 150 países y organismos internacionales de todo el planeta. El presidente del Perú debió asistir.

¿Qué hay de cierto, no obstante, en el peligro de que advierte EEUU? En el Foro de Pekín, China ha tomado el toro por las astas yendo de frente al asunto. Se ha comprometido a crear un mecanismo para que las naciones que son parte de la Ruta de la Seda no se vean atrapadas en deudas imposibles de pagar. El ministro de Finanzas chino, Liu Kun, ha dado a conocer que el mecanismo permitirá prevenir y resolver las posibles crisis de endeudamiento con análisis de sostenibilidad de la deuda para cada proyecto y cada país. Ha pedido a los países y a los organismos internacionales e instituciones crediticias utilizar ese marco para vigilar la gestión de la deuda.

¿Es creíble esto? Veamos. Pocos días antes, se produjo un hecho que debería disipar las dudas. Al llegar a Pekin para el Foro, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, declaró para sorpesa de todos que el FMI está “dispuesto a ayudar a la creación de la Ruta de la Seda” y añadió, para los que sospechan de la estabilidad de la economía china, que las políticas del gigante asiático son “prudentes” y “eficaces”. Nadie conoce mejor que el FMI la situación económica de China. Y el organismo debería ser insospechable de parcialidad a favor de China en una materia tan delicada como esta, siendo EEUU el primer aportante al Fondo. ¿Puede arriesgarse Lagarde a una declaración de ese calibre sin alguna certidumbre?

El supuesto peligro es el de una tenaza china, donde un brazo es el posible riesgo de unas deudas impagables, y el otro el de la presencia de la megaempresa china Huawei en las telecomunicaciones globales. Esto ha llevado a las potencias del llamado Grupo de los Cinco Ojos, encabezado por EEUU, a prohibir la entrada de Huawei a sus mercados con la tecnología de banda ancha denominada 5G. No obstante, en los últimos días se ha abierto una brecha. El Reino Unido ha autorizado a Huawei a proveer los insumos para la construcción de la infraestuctura de sus servicios de telecomunicaciones 5G. No han faltado las “advertencias” del propio Parlamento británico en el sentido de que esto creará dudas respecto del hermetismo de los servicios de inteligencia del Grupo de los Cinco Ojos. Pero esto no parece preocuparle al gobierno del Reino Unido.

Las agencias traen la noticia de que fondos de pensiones de mercados desarrollados estarían invirtiendo en proyectos de infraestructura de la Ruta de la Seda. Si el propio FMI está dispuesto a monitorear su solidez, ¿cómo podríamos nosotros rechazar que la infraestructura que el Perú necesita para el siglo XXI sea financiada por créditos chinos porque la deuda podría ser impagable?

Se comprende la legítima preocupación de Washington por la seguridad global. Pero debe comprender que el Perú no puede dejar pasar la oportunidad de construir esa infraestructura para el siglo XXI si no existe otra alternativa factible, solo por el peligro de vernos “arrastrados” a la órbita de Pekín. No hemos nacido ayer. Vamos a cumplir 200 años. Podemos cuidarnos. Nuestro “viejo y confiable socio”, como dijo un secretario de Estado, debería saberlo.





ico-blogueros-2018

Más Blogueros





Top
Mark Vito se declara en huelga de hambre por “show” para evitar que Keiko Fujimori salga libre

Mark Vito se declara en huelga de hambre por “show” para evitar que Keiko Fujimori salga libre