Profesor de la Cayetano Heredia: «Miles no hubieran muerto de covid si se hubiese dado tratamientos»
/EFE.
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¿Existe un tratamiento contra la covid-19? Si lo hay, por qué no se ha aplicado.

Debe darse tratamiento con hidroxicloroquina/cloroquina-azitromicina (HCQ/CQ-AZ) o con ivermectina/azitromicina (IVM/AZ) y en la insuficiencia respiratoria por tormenta de citoquinas se dan pulsos (altas dosis) con metilprednisolona. La CQ e HCQ presentan propiedades antiinflamatorias, antitrombóticas, antilipídicas, antiparasitarias, antivirales, antibacterianas y antifúngicas; y han sido utilizadas en millones de pacientes con amplio margen de seguridad.

Bloquea el ingreso del SARS-CoV-2 por el receptor ECA2 y al elevar el pH de las organelas intracelulares evita la replicación viral. Asociada a azitromicina inhibe in vitro la reproducción del SARS-CoV-2 en 99.1% a dosis semejantes a la que se encuentran in vitro, lo que explica sus excelentes resultados en covid-19. Para la tormenta de citoquinas la elección por su acción no genómica que induce apoptosis celular son los pulsos con metilprednisolona por tres días.

El tratamiento HCQ-CQ-AZ o IVM/AZT debe usarse desde el nivel primario de salud, cuando el paciente no está en insuficiencia respiratoria. Con tratamiento que impide la reproducción del virus el Perú puede controlar la pandemia antes de que los pacientes requieran tratamiento hospitalario. Los pulsos de MP o dexametasona deberían ser utilizados a tiempo para evitar el ingreso a Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y subsecuente ventilación mecánica.

Tenemos entendido que fue usted convocado por Vizcarra y Sagasti por el tema de los tratamientos. Cuéntenos cómo fueron esas reuniones y qué conclusiones hubo.

A los doctores Gottuzzo, Maguiña, Calvo y a mí nos invitó el presidente Vizcarra a una reunión presencial. Al día siguiente en la reunión del Consejo de Ministros, el presidente presentó que había tratamiento para la covid-19 y contó que incluso un médico le había dicho que si se daba bien en dos semanas se controlaba la pandemia. Y ese entusiasta fui yo.

Cuando meses después, la ministra recién elegida, Dra. Mazzetti, afirmó retirar la hidroxicloroquina, pues dijo que sólo sirve para las enfermedades reumáticas, y también la ivermectina, de la que afirmó es sólo para las parasitarias, el presidente me volvió a convocar a Palacio de Gobierno, y yo asistí con la compañía de Calvo y Maguiña. Cuando el Dr. Calvo le informaba que había la intención de no usar estas medicinas el presidente comentaba en voz alta: Dios mío y con qué se va a tratar la gente. El Dr. Luis Suárez Ognio, viceministro de Salud, participó de la reunión, y aunque el presidente no le dio orden directa sobre los tratamientos, lo que ocurrió fue suficiente para oficialmente no retirarlos, aunque jamás le puso el Minsa fuerza a su uso. El actual presidente Sagasti jamás me ha pedido ir a Palacio a conversar sobre esta pandemia de covid-19.

Usted dijo en una conferencia que los médicos que esperan la evolución natural de la enfermedad se han hospitalizado, han entrado a UCI, han sido intubados, y fallecidos. Y también sus familiares ¿Puede demostrar esta afirmación?

Lamento que haya cambiado un poco lo que yo he dicho. El sentido común nos dice que probablemente los médicos que esperan la evolución natural de la enfermedad se han hospitalizado, han entrado a UCI, han sido intubados, hospitalizado y fallecido más que los que tomamos medicinas. Y también sus familiares. Es lógico pero lamentable, ya que si uno toma las medicinas que impiden la reproducción del virus SARS-CoV-2 la mortalidad disminuye unas 20 veces, como se encontró en Marsella. En el Centro Materno Infantil de Tahuantinsuyo Bajo, en que desde mayo del año pasado dieron y siguen dando, a las personas a las que diagnostican de covid-19, tratamiento con hidroxicloroquina, ivermectina y azitromicina, han fallecido el 0.5%, mientras que en el Perú poco más del 9%. Y ninguno de los que lo recibieron dentro de los primeros tres días de síntomas falleció.