Exposición de máscaras en tiempos de pandemia

“La máscara nunca miente”, hace un tour de usos políticos, sociales y culturales del objeto.

La exposición “La máscara nunca miente”, que se inauguró hoy en Barcelona, propone un recorrido por los usos políticos, sociales y culturales de la máscara, en un momento en el que ocultar el rostro tras la mascarilla es algo cotidiano por la pandemia de covid.

“Nunca nos hubiéramos podido imaginar que el público vendría enmascarado a la exposición y eso es exactamente lo que ha ocasionado el virus”, reflexionó el comisario de la muestra Servando Rocha, que concibió antes de la pandemia la idea que ahora se expone en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB).

La covid sorprendió a los dos comisarios, Servando Rocha y Jordi Costa, trabajando en esta exposición y la mascarilla se coló de forma natural en ella.

TAMBIÉN LEER: Manuel Guerra Velásquez: «Recreación de lo real es fundamental para la literatura»

Una mascarilla FFP2 abre la muestra y una quirúrgica la cierra, como reflejo de que su presencia omnipresente desde hace casi dos años hizo que “todos comprobemos en primera persona su poder ambivalente: por un lado es un símbolo de solidaridad y de defensa de la vida en común y por otro es un elemento distópico que remite a la crisis de la libertad de expresión y al control biopolítico”, según la directora del CCCB, Judit Carrera.

Este poder ambivalente está presente en un recorrido que pone de manifiesto que la máscara puede ser un instrumento de opresión, como la que ejerció el Ku Klux Klan, o de crítica y subversión, como la que defienden los movimientos zapatista y Anonymous.

El ensayo “Algunas cosas oscuras y peligrosas. El libro de la máscara y los enmascarados”, de Servando Rocha, es la base de esta exposición, que propone una revisión de la historia del último siglo y medio bajo el signo de la máscara.

TAMBIÉN LEER: Iván Ayón resplandece en la Bota Italiana

“En la muestra hay algunas máscaras antiguas, pero no nos hemos centrado en el significado antropológico de la máscara, sino en su historia reciente, en su presente y en su futuro, porque la historia se repite y el futuro siempre fue”, según Rocha.

Los comisarios eligieron siete de los ámbitos que aborda Rocha en su libro y crearon otros tantos relatos, construidos a partir de 700 piezas, entre material documental, recursos audiovisuales y objetos, como los pasamontañas de colores de las Pussy Riot, máscaras antigás de la Primera Guerra Mundial, elementos masónicos, cómics y carteles.

Mira más contenidos siguiéndonos en FacebookTwitter Instagram, y únete a nuestro grupo de Telegram para recibir las noticias del momento.