Iván Ayón resplandece en la Bota Italiana

Tenor piurano es considerado una promesa de la lírica tanto en nuestro país como ahora en Milán.

A sus 28 años, el tenor peruano Iván Ayón Rivas ha debutado en sus tablas con un “Macbeth” que acabó en aplauso: “Sentí una emoción muy grande”, confesó el piurano de nacimiento, con los nervios ya calmados y la vista puesta en un futuro prometedor.

“La primera sensación fue de tranquilidad porque había pasado lo peor, pero queda la satisfacción porque estoy haciendo las cosas bien y el camino que empieza ahora puede estar lleno de ocasiones similares”, confesó.

Ayón Rivas está considerado una promesa de la lírica tanto en su país como en Italia, donde se le ve como “uno de los talentos emergentes del momento”, por utilizar el epíteto que empleó La Scala a la hora de presentarle.

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Su nombre estaba anunciado nada más y nada menos que en el cartel del “Macbeth” de Giuseppe Verdi con la que esta ópera italiana, para muchos la mejor del mundo, inauguró el pasado martes su temporada lírica, su “Prima”, suspendida el pasado año por la pandemia.

Su papel en esta adaptación musical del clásico de William Shakespeare es breve pero importante, pues debía poner rostro y voz a Malcolm, el príncipe e hijo del rey asesinado por Lord Macbeth.

Ayón Rivas fue el encargado de cerrar la función con el himno “Vittoria! Vittoria!”, que fue seguido por la ovación del exigente y temido público de La Scala y clausuró semanas de intenso trabajo con algunas de las estrellas del panorama, de las que aprendió mucho.

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El tenor explica que el protagonista, el barítono Luca Salsi, con quien ha coincidido en tres ocasiones, “siempre tiene consejos”, lo que constata su “gran corazón”, mientras que esta era la primera vez que compartía escenario con la gran soprano Anna Netrebko.

“Trabajar con ella siempre es una experiencia enriquecedora por el modo en que controla el escenario y por su gran energía”, sostiene.

Ayón Rivas acostumbra a dejar unos veinticinco días entre funciones para descansar en su casa de la localidad genovesa de Rapallo y para zambullirse en el estudio, porque más allá de las metas alcanzadas y por lograr, su objetivo prioritario es el de seguir formándose.

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“Me preocupo muy poco de lo que puede llegar en el futuro, me preocupo de estudiar, porque lo que más espero es ver los frutos de tanto estudio”, asegura.

En cualquier caso el trabajo se acumula en la agenda de este tenor ya conocido en Italia, un país que ha recorrido de norte a sur, pasando por sus óperas más importantes como Palermo, Catania, Roma, Florencia, Turín o Módena, tierra de Luciano Pavarotti.

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