Kent Oré, investigador y profesor de literatura: Descifrando a Mario Vargas Llosa

La visión de nuestro premio Nobel analizada desde el punto de vista de Jean-Paul Sartre.


La obra de Mario Vargas Llosa es analizada desde la ciencia de las letras por Kent Oré, maestro de nivel universitario que desde niño apreció la obra de nuestro premio Nobel en sus características urbanas, como en La ciudad y los perros. De esta forma Kent Oré ha estudiado la obra de MVLl desde la óptica de Jean-Paul Sartre, descubriendo espacios nunca antes conocidos del escribidor, llegando a editar el libro Los paraísos perdidos de Mario Vargas Llosa.

Kent W. Oré de la Cruz (1987) realizó estudios de posgrado en Literatura Peruana y Latinoamericana en la UNMSM. Fue profesor en la Universidad Nacional de Educación y Mediador de Lectura en el Ministerio de Educación. Asimismo, ha sido ponente en distintos Congresos nacionales e internacionales organizados por la Academia Peruana de la Lengua, UNMSM, PUCP, URP y Casa de la Literatura.

Te centras en Los cuadernos de don Rigoberto (1997), ¿por qué?

Creo que es una de las obras poco estudiadas de Vargas Llosa; contradictoriamente a lo que parece, esta novela fue determinante en la vida literaria y personal del escritor, ya que contiene en su centro de significado y estructura significante, el sentido primordial de una estética, ideología y ética literarias, vitales para saber quién se identifica como un creyente irrestricto del individualismo, el arte y la libertad de pensamiento.

¿Qué significa para ti Vargas Llosa?

Un modelo de escritor y la figura por excelencia del intelectual comprometido con sus principios éticos y políticos. Creo que su personalidad resume las experiencias y deseos de todos los grandes narradores que a través de la escritura representan mundos autónomos y exquisitos; y, asimismo, su capacidad política, también representa la sólida convicción en ideales, donde el centro primordial es el individuo y la lucha por defender su libertad.

¿Has explorado otros libros como Conversación en La Catedral?

Por supuesto. Esta es la tan lograda novela total, la novela política del Perú que aún no ha sido superada. Por otro lado, es cierto que esta novela contiene escenarios y personajes muy influenciados por la filosofía sartreana y donde la decadencia y la derrota del individuo es su único destino.

Sin embargo, en su momento, Los cuadernos de don Rigoberto fue una obra criticada al ser publicada.

Es correcto. Los cuadernos de don Rigoberto es una secuela que encuentra su origen en otra obra, Elogio de la madrastra, la cual fue bastante criticada como pornográfica en señal abierta por periodistas, médicos y sociólogos, encontrando en esta narrativa el sello de la perversión y la corrupción moral; sin embargo, no comprendieron la tradición artística y política de su forma y sentido en la línea de la literatura del libertinaje francés del siglo XVIII. Por esta razón, y consonancia con los grandes escritores de épocas anteriores, Los cuadernos de don Rigoberto vio la luz como una consecuencia existencial por parte del autor, un ser humano de carne y hueso que supo encontrar en el arte y la belleza el refugio ideal para lograr resistir y escapar de la mundanidad, corrupta y horrible, de aquellos años de finales de siglo y milenio; no obstante, y contrario al desdén de la crítica, como el mismo Vargas Llosa comenta en una entrevista, la elaboración de esta novela fue muy entretenida y divertida.

¿Haces un estudio científico de la obra de Vargas Llosa?, ¿qué te llama la atención del premio Nobel?

La metodología utilizada para el análisis y la interpretación de la obra literaria del Nobel peruano obedece a un conjunto sistematizado de saberes y conceptos capaces de permitir aproximarse al escenario de las revelaciones, los secretos ocultos y las verdades disfrazadas a través de los diálogos, los pensamientos e ilusiones de los personajes y las secuencias narrativas compuestas por ficciones dentro de la propia ficción. Leer la obra de Mario Vargas Llosa evitó en mí el provincianismo intelectual tan de moda y cínica en nuestra región Latinoamericana, abocada en la pobreza mental ideológica y chovinista. Y es que el valor más grande en el autor de La casa verde es aquella sinceridad para decir las cosas en el mundo objetivo de la realidad, y por otro lado, aquella noble esperanza y confianza que tiene en la literatura como vehículo para traer la civilización y la cultura.

¿Cuál te parece el común denominador de las obras de Vargas Llosa?

Su preocupación por explorar las mil y un caras del carácter humano. Esa pasión por vivir la utopía de la existencia de la mejor manera posible: sobrevivir en este mundo, el mejor de los mundos posibles. Así como Nietzsche o un Schopenhauer, Vargas Llosa intenta comprender al ser humano en sus más recónditos intersticios y elementos. Explora sus estructuras intrínsecas y extrínsecas, trayendo a flote, como Freud o Lacan, aquello que se mantenía en reserva silenciosa; no obstante, Mario no pretende resolver los problemas hallados y elaborar axiomas incuestionables, sino solo mostrarlas, como el francés Gustave Flaubert, por medio de estética verbal.

¿Cuál es el carácter ideológico de las obras de Vargas Llosa?

El derecho a ser libre. Libertad de pensamiento y libertad existencial: doble dimensión y estructura en una individualidad consciente y respetuosa de la comunidad humana. El individuo se sabe libre, pero en esa conciencia no puede pretender atropellar los derechos de los otros congéneres en nombre de sus creencias personales porque estaría vulnerando sus propias convicciones; por ello, y superando los egoísmos y sesgos de Hegel y Marx, el arte será el recurso que pueda rescatarlo de aquella neurosis social freudiana, la cual se convertirá en su arcadia, su universo privado onírico que lo proteja y lo resguarde. De este modo la individualidad se defiende mientras los derechos de los otros individuos son respetados y se consigue lograr una especie de equilibrio social.

 ¿Cómo describes la angustia y la soledad en las obras de Vargas Llosa?

El modus vivendi, su leitmotiv, la naturaleza que transforma y acciona los fundamentos ontológicos del sistema de la diégesis narrativa. Estas experiencias son individuales y se pueden comprobar a través de los comportamientos y fantasías de sus personajes femeninos y masculinos por medios de las situaciones ante las cuales se deben enfrentar.

Revolución estética, ¿por qué?

Los cuadernos de don Rigoberto es la representación de una realidad puramente verbal y artística: es una apología del arte por el arte. Los protagonistas son personalidades que viven encerrados en sus anhelos y concupiscencias, inmersos en sus fantasías, escenarios desde los cuales dispondrán sus acciones para con los otros y con la dimensión real de su entorno. El individuo es un constante fracaso, pero en el arte de la ensoñación de la escritura, la resistencia es plena y la victoria una utopía alcanzable. El padre de todo aquel triángulo amoroso, don Rigoberto, escribe textos narrativos eróticos y ensayos sobre pintura, música y literatura que rivalizan constantemente con el mundo de la realidad real que él mismo habita y desprecia. Asimismo, Alfonso y doña Lucrecia son dos personalidades que constantemente están queriendo suplantar sus cuerpos en otras individualidades, revelándose contra la determinación de sus naturalezas humanas.

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