La fiesta de la Candelaria en versión miniatura
Asunción (calcetera) y Anita (pandillera) esperan que el arte de la miniatura se continúe difundiendo.
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Vestidas de calcetera y pandillera, Asunción Garnica y su hija Anita Oré reciben a todo curioso que ingrese a la exposición ‘Tradición de la Virgen de la Candelaria de Puno’, organizado por la asociación cultural Brisas del Titicaca, y que tiene como objetivo exhibir lo mejor de la festividad en honor a la sagrada imagen celebrada cada 2 de febrero.

Por más de dos décadas, Asunción y Anita trabajaron para representar una de las fiestas religiosas más importantes del Perú y Sudamérica en versión miniatura. Cada uno de los trajes es confeccionado de forma persistente y sistemática, en un proceso que puede tardar varias semanas.

“Todas las prendas han sido confeccionado por nosotras. Todo es producto de lo observado y cuando me percaté que mi hija tenía la misma capacidad de observación decidí enseñarle el proceso de confección. Nosotras buscamos las telas y cada uno de los detalles con mucha paciencia, para que la miniatura se asemeje a cada uno de los participantes de la fiesta”, relata la también cantante Asunción Garnica.

Más allá de la técnica, las artesanas puneñas se enfrentan a múltiples dificultades al momento de elaborar los trajes. Por ejemplo, una de las piezas fundamentales para representar a cabalidad la miniatura está en el uso de la tela bayeta, sin embargo, Asunción y Anita han decido dejarla de emplearla por la alta probabilidad que tiene de terminar arruinado por las polillas.

“Existen algunos tipos de telas que no usamos porque las polillas terminan destruir nuestro trabajo. Por citar un ejemplo, los sombreros de paño debemos cambiarlo a cada momento, porque los animales lo arruinan de manera permanente. Por ello, algunas piezas lo importamos de Bolivia o decidimos utilizar material sintético, pero lo más exacto posible a la persona a la que buscamos representar”, revela  Anita.

Ante la inevitable duda sobre origen de la fiesta de la Virgen de la Candelaria, la matriarca del arte en miniatura indica que todavía prevalece el conflicto entre Perú y Bolivia para reclamar el origen de la festividad. “Ambos países deben comprender que se trata de un evento religioso concebido durante el periodo del Alto Perú, por ello les pertenece a las dos naciones”, complementaron.

Sobre la posibilidad que la actividad religiosa perdure, Asunción fue enfática en solicitar una mayor presencia del Estado y de los pobladores naturales de Puno para evitar que esto ocurra. “La fiesta de la Candelaria está creciendo, pero con respecto al folklore me parece que está decayendo, porque se ha fusionado con demasiados géneros musicales y ha provocado que la esencia de la festividad se pierda.  El Estado y los puneños debemos unirnos para evitar que la danza original de este evento religioso desaparezca”, mencionó.

HASTA EL 31 DE ENERO

La exposición estará disponible hasta el 31 de enero, en la sede principal de la Biblioteca Nacional del Perú (av. De la Poesía 160, San Borja). De lunes a sábado entre las 9:00 a.m. y 4:00 p.m. Ingreso libre.

Geraldo Capillo

FOTO: LUIS BORJA

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