Mario Pozzi-Escot: San Martín de Porres representa el espíritu del afro peruano

“Apariciones”, cinta experimental independiente realizada por Mario Pozzi-Escot, propone una re-imaginación de San Martín de Porres. En esta película, San Martín recorre las calles de la Lima actual, confrontado al mismo caos que nos acecha. El estreno será este sábado 8 de octubre a las 7 p.m. en Casona Roja. Informes al 944 668 137.

Por Sol Pozzi Escot

¿Qué retrato de Martín de Porres ofrece “Apariciones”?

“Apariciones” propone otro Martín de Porres Velázquez, por cierto real, muy lejos y a la vez muy cerca del personaje oficial que maneja la fe católica, porque del verdadero nunca se sabrá nada. Sobre su figura, tenemos dos vertientes y por ende dos versiones, por supuesto contradictorias. Por un lado, las verdades que sobre él quedan a nivel de memoria popular… y la que podríamos llamar una verdad “histórica” creada por el sistema, es decir por la Iglesia y sus intereses políticos, ideológicos y por ende económicos, protegida por el dogma y una supuesta fe, muchas veces ciega y excluyente. La construcción del personaje a nivel actoral fue basada en una exhaustiva investigación y tuvo como base histórica para su creación no solo la “existencia” formal de Martín, ahora santo católico, sino se basó también en demás creencias, pareceres y opiniones respecto de él. Fue así como trabajamos su carácter, su pensamiento y sobre todo su decir, teniendo en cuenta descripciones, escritos, acciones emprendidas en vida por él que fueron registradas y sobre todo características de su accionar en medio de esa nefasta realidad colonial en la que vivió, sabiendo que no existe personaje que pueda ser verosímil si no se manifiesta con base en sus acciones y sobre todo con base en los hechos rescatados y, claro está, con base en su palabra.

¿Por qué acercar a un Martín del tiempo del virreinato al Perú “moderno” del día de hoy?

Es una importante pregunta. La trascendencia para algunos del personaje actual, considerado “santo” después de un “olvido” de siglos, es debido a una intensa e intencionada incorporación ideológica de este a la realidad colonial de sometimiento y explotación vista a través del prisma del tiempo y de intereses “oficiales”, como un resultado exitoso de la llamada “evangelización”. Martín, mulato negro, es un representante de la existencia de la cultura negra minoritaria en proceso de incorporación sobre la base del mestizaje como un componente más de esta realidad multirracial y pluricultural que nos conforma como país pero no como nación… Aún sufrimos taras y problemas sociales resultante de la llamada Conquista española que trajo abajo una milenaria cultura en proceso autónomo tanto cultural, político, social como histórico. Para mí, Martín trasciende tiempo y espacio pues es histórico y, atendiendo a sus virtudes, aparece en medio de este subdesarrollo reinante tratando de explicarnos sobre su africanidad y no como el “santito” negro de yeso, madera o piedra vestido, acicalado como “negrito bueno”, a gusto de una congregación para la cual jamás existió… a quien prohibieron hacer milagros, a quien jamás llamaron por su nombre, a quien prohibieron ser sacerdote, fraile o cualquier otro cargo en beneficio de esa Iglesia.

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