Sergio Gómez Reátegui: «La lectura te baja de las nubes»

Sus versos arropan los vértices heridos y ocultos para cicatrizar y hacer florecer las nostálgicas formas con que la poesía describe a la vida, pero en especial al amor.

Por Sixto Sarmiento

Existe la ligera impresión que, para las nuevas generaciones de poetas, escribir ya no es un trabajo arduo y dedicado, ¿cómo lo ves?

Comparto lo que dices. Cada vez se lee menos. Y lo loco del asunto es que cada vez se publica más. Pero el problema es de las editoriales que olvidan su trabajo y se convierten en descaradas imprentas sin el menor filtro de calidad y llenan las redes, la prensa y las ferias con libros infumables. La emoción siempre le va a ganar la partida al poeta joven, pero el editor no debe ser vencido solo por su necesidad de ganar dinero como sea.

Leer es para un poeta su campo de entrenamiento. ¿Cuánto lees?

Hay que recordar a Borges que se enorgullecía de lo leído y no de lo escrito. El poeta es lo que lee. La lectura te baja de las nubes, te coloca una valla. Si lees poco puedes pensar estúpidamente que todo lo que sale de tus manos es magia. Hay que leer. El libro es la mejor almohada, sentenciaba Bolaño. En lo personal, este año he intentado leer todos los libros de poesía que se han publicado. Me faltan algunos, pero tengo una bonita colección 2021 de poemarios leídos.

El poema es una obra compleja difícil de terminar. ¿Cuánto revisas tus poemas?

Así como te puedes pasar años escribiendo el mismo poema pero con diferentes rostros, igual te puedes pasar la vida corrigiendo. Es más, pienso que el mayor estímulo de publicar Sobre Papel Ajado es justamente dejar por fin de corregir.

Escribir sobre el amor ¿difícil, verdad?

Difícil. Se puede caer fácilmente en la cursilería. Las cartas de amor son ridículas, decía Pessoa. Son ridículas y te pueden dejar en el ridículo pero es más ridículo no escribirlas. Además el amor es sin duda el tema que históricamente más han explotado los poetas. Mi mirada acerca del amor dentro del libro no es melosa y espero que no sea tan ridícula.

¿El amor es un animal que espanta?

El amor es un animal que espanta, lo reitero. Pero, ¿cómo no abrazarse al misterio de una mujer, ese paraíso en movimiento, donde se posan todos los deseos?

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