Una lección de ética colectiva: «Tragedia en el Huaycas»

Ha sido publicado el libro Tragedia en el Huaycas, una historia de compromiso colectivo, pero sobre todo de solidaridad. El autor, ya no está con nosotros, pero sin duda se trata de un documento valioso para la reconstrucción de la memoria. Conversé con Max Calle, su hijo, responsable de esta publicación.

Por Harold Alva

¿Cuándo surge la intención de recuperar esta historia?

Es una historia que estuvo 5 décadas sin ser publicada, incluso estando en vida de Braulio Calle cuyas obras están en manuscrito. El trabajo de sus hijos ha sido ordenar y trascribir los manuscritos y al encontrar esta conmovedora historia de trascendencia internacional deciden la publicación póstuma. Ello coincidió con la visita de familiares de las víctimas del accidente a Santo Domingo hace 5 años, quienes llegaron desde Argentina para conocer el lugar del trágico accidente. Ascendieron hasta la montaña del Huaycas y fue el primer contacto generacional entre los descendientes de las víctimas y los rescatistas.

¿Quién fue don Braulio Calle? ¿Cómo lo recuerdas?

Braulio Calle fue un maestro autodidacta, un escrito clásico, político y luchador social. Le tocó vivir en tiempos en que los pueblos se levantaban con el esfuerzo de sus habitantes frente a un Estado ausente, por eso siempre estuvo involucrado en el trabajo comunitario de la reciprocidad andina para la realización de obras como las carreteras, electrificación y las primeras instituciones educativas de secundaria. Es sinónimo de servicio público y altruismo; quienes lo recuerdan ven en él a un personaje imponente, desprendido, noble y carismático. Eran tiempos en que la lucha política aún tenía un lado ético y encarnaba esa virtud desde la militancia en el partido aprista.

¿Cuáles fueron los antecedentes del siniestro?

Santo Domingo está ubicado en el ramal occidental de la cordillera de los Andes y su cercanía con Ecuador hacen el destino de la ruta internacional de la aviación comercial y de maniobras militares y, vaya ironía del destino, dos experiencias funestas en un pueblo laborioso y solidario. En los años 60, un aparato de la FAP se accidentó y pese a que los pobladores liderados por Braulio fueron corriendo en ayuda, nada pudieron hacer para rescatar los valientes aviadores en medio del fuego y las detonaciones; poco tiempo después, y sin restañar las heridas, ocurrió el accidente del carguero argentino que convocó y movilizó al pueblo a las tareas de rescate, materia de la publicación.

¿Cómo así la población se hizo cargo en las operaciones de rescate?

Santo Domingo era un pueblo andino volcado al trabajo comunitario y bastaba una sola noticia para poner en pie a sus pobladores. En el Estado el trabajo es burocrático, lento e inoportuno, como destaca Braulio Calle, al saber del accidente había el imperativo de ir rápido para salvar vidas ya en el lugar los hechos, la autoridad es intrascendente entre personas que se conocen y se tratan amical y familiarmente, y más aun con respeto tratándose de asuntos de negocios. En el caso de las operaciones de rescate, la autoridad estaba ausente; pero la población autoconvocada solidariamente tenía un líder natural presente.

Lea la nota completa en nuestra versión impresa o en nuestra versión digital, AQUÍ.

Mira más contenidos siguiéndonos en FacebookTwitter Instagram, y únete a nuestro grupo de Telegram para recibir las noticias del momento.