Cayó Rubén Vargas y adiós “reforma policial”
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Luego de una semana de zozobra en la Policía Nacional, a raíz del polémico cambio de altos mandos, Rubén Vargas renunció al Ministerio del Interior, convirtiéndose en la primera baja del gobierno transitorio de Francisco Sagasti.

Por la mañana, durante la presentación de un megaoperativo, el ahora extitular del Mininter ya había aceptado que podía dar un paso al costado: “La carta de renuncia de todos los ministros siempre está en el escritorio del presidente”.

Su aparatoso “éxito” al detener a 72 personas, muchas de ellas del Movadef, por presuntas actividades terroristas de Sendero Luminoso (SL), era un sicosocial que no convencía dentro del contexto de críticas en el pase a retiro y renuncias de altos generales. A esto se suma la violencia desatada en medio de las protestas de trabajadores agrarios en Ica, como veremos después.

Ya entonces, las bancadas de Acción Popular, Podemos Perú y Nueva Constitución señalaban que no le darían el voto de confianza al gabinete que encabeza la premier Violeta Bermúdez, precisamente por la presencia de Vargas. Incluso Unión por el Perú ya había empezado a recolectar firmas para interpelarlo.

Se puede decir que la renuncia fue una salida negociada, según fuentes de inteligencia. “El cuestionable pase al retiro de 18 generales de la Policía que ha sacado de carrera a valiosos profesionales de la institución. El Gobierno debe buscar una salida para revertir este error. Estamos de acuerdo con una reforma, pero respetando la institucionalidad de la PNP”, tuiteaba en ese momento César Acuña, dando a entender de cómo podría votar Alianza para el Progreso.

POR: PLINIO ESQUINARILA/CÉSAR ROJAS

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