FEDERICO SALAZAR: POPULARIDAD HA ALTERADO A FISCAL

Federico Salazar: “Domingo Pérez confunde investigación con persecución”

Periodista sostiene que el segundo pedido de prisión preventiva para Keiko Fujimori tenía un “ánimo persecutorio”.

Federico Salazar: “Domingo Pérez confunde investigación con persecución”
Foto: Edgar Vizcardo/Expreso.
  • Fecha Domingo 2 de Febrero del 2020
  • Fecha 9:00 pm

POR: AARON SALOMÓN

-Keiko Fujimori ha vuelto a la cárcel porque el juez Víctor Zúñiga Urday acató el segundo pedido de prisión preventiva, pese al fallo del Tribunal Constitucional que recientemente la excarceló. ¿Qué opinas al respecto?

Me parece extraño que se plantee un nuevo pedido de prisión preventiva, cuando en el anterior encarcelamiento -de más de un año- no se logró presentar una acusación formal. La prisión preventiva es para que no se te escape el investigado y ya estoy casi listo para presentar la acusación. Ese sentido no se da en este caso, particularmente en la segunda prisión preventiva, porque se han basado en nuevos testimonios que no agregan a la cadena que debe llevarnos al sentido de la culpabilidad, sino que engrosan un mismo eslabón. Yo creo que son buenos aportes, son buenos testimonios los que tienen, pero no son testimonios que te hagan avanzar en la investigación, sino que redundan en cosas que ya se habían presentado en la primera solicitud de prisión preventiva. Por lo tanto, no sé por qué el juez ha dado esta nueva prisión preventiva.

-Efectivamente, el caso se ha fortalecido y por eso se tenía que pasar a una acusación. Un segundo pedido de prisión preventiva, cuando -reitero- el TC la ha excarcelado recién, no tiene sentido. ¿Por qué mantenerla presa si ya se tiene el caso prácticamente cerrado?

Desde el principio se vio que la idea era tenerla presa. Incluso, muchas veces el fiscal José Domingo Pérez hablaba de la cárcel que merecía Keiko Fujimori. Al margen de si la merezca o no, un fiscal no puede decir que la cárcel se merece, ni siquiera que se merece la prisión preventiva. De repente no usa bien el castellano, pero uno podría pensar que está hablando de méritos, cuando acá de lo que se trata es ver si califica para prisión preventiva un investigado.

En el tema de la obstrucción a la justicia, desde mi punto de vista, tendrían que mostrarse indicios sobre la autoría de la obstrucción: lo que tenemos son testimonios donde ningún testigo ha dicho ‘ella me dio, ella me llamó, ella me dijo’. Yo no soy experto en el tema, pero tengo que opinar porque soy periodista y cuando opino trato de informarme y preguntar a especialistas.

-Pero tienes sentido común y es lo más importante en este caso, porque, por ejemplo, el juez decía para sustentar que Keiko Fujimori no tenía arraigo domiciliario que ella vivía en una casa alquilada. ¿Cuántos peruanos vivimos en casas alquiladas?

Y la primera vez se hablaba de que los suegros vivían en el extranjero, realmente es ver de qué me agarro para decir que no tiene arraigo domiciliario. Lo que pasa es que tiene que concurrir la posibilidad de la fuga con el tema de la obstrucción de la justicia, entonces tienen que rellenar los huecos. Para uno que no es militante ni del fujimorismo ni del antifujimorismo, ese relleno se ve en las costuras mal hechas de como están armando el caso. Me parece que son bastante escolares, muy novatos en el tema de armar un caso.

-Porque hoy día puede ser Keiko Fujimori, pero otro día el político que a ti te guste. Eso le podemos decir a los antis…

En general, el derecho hay que verlo al margen de las personas, pero en la situación politizada que vivimos todo es ‘ad hominem’, según la persona. Acá todo se basa en la persona y hay mucho prejuicio: se confunde lo que es hipótesis de trabajo con conclusión
anticipada.

-¿Qué tendría que haber ocurrido para que se justifique la prisión preventiva de Keiko Fujimori? ¿Que en el mes que estuvo libre llame a un juez o que intente viajar por ejemplo?

O que llame a los testigos mismos. Ya que tienen todas las grabaciones, ¿por qué no tienen grabado a Keiko Fujimori con un testigo? Por supuesto que hay muchos errores que han cometido los fujimoristas y particularmente Keiko Fujimori, pero lo que hay es un juzgamiento moral y el derecho debe desligarse de ese juzgamiento moral. O sea, si eres bueno o malo para mí, no tiene que ver con si cometiste o no cometiste un ilícito. Yo creo que bastaría con medidas muy estrictas de arraigo y tal: en toda su historia la señora Fujimori no ha mostrado este desplazamiento que han mostrado otros investigados.

Yo creo que acá los jueces están ideologizados, los fiscales están también demasiado entusiasmados con su éxito popular y no ven serenamente más allá del aplauso. No me parece tan profesional el trabajo presentado.

-La gente tiene que entender que la prisión preventiva no es una sentencia. Está funcionando como sentencia anticipada, en efecto, pero no es una sentencia.

Las prisiones preventivas sirven para el caso, por ejemplo, del violador que lo agarras en flagrancia y, claro, mientras el fiscal prepara el caso se demora unos días, de repente hasta una semana, entonces se entiende ahí la prisión preventiva, cuando es muy evidente la culpabilidad y hay peligro de fuga. Ahora, en estos casos políticos judiciales, [Alejandro] Toledo nos ha hecho saber que también puede haber personajes así en la política. Entonces, lo que hay que ver son las pruebas, indicios o elementos de convicción para demostrar que la señora Fujimori o cualquier otro tiene un patrón de conducta como el de Toledo, en cuanto al aspecto procesal.

-Un tribuno, que me ha pedido la reserva, me dijo que hay un “doble rasero”, porque en el caso de los Humala-Heredia no se pidió de nuevo la prisión preventiva. Los excarcelaron y el fiscal a cargo del caso se quedó tranquilo.

Acá hay mucha más presión ideológica, política, porque simboliza mucho más Keiko Fujimori y el fujimorismo para algún sector de la población. Entonces, soltarlos o dejarlos es como soltar al demonio que está en tus manos. Este segundo pedido de prisión preventiva me parece que tiene un carácter persecutorio, porque, como te digo, bastaría con continuar la investigación con restricciones muy severas. Dicen que puede obstruir a la justicia si está libre, pero yo creo que estando en la cárcel también puede obstruir a la justicia. O sea, si esta persona puede convencer a un testigo, ¿por qué tiene que ser personalmente? Puede ser por interpósita persona.

-¿Crees que el fiscal Domingo Pérez tiene un ánimo persecutorio contra Keiko Fujimori?

Yo creo que el está bastante sobregirado, creo que él quiere el éxito de su caso, y quizás esta popularidad -he visto hasta polos del fiscal- ha alterado un poco su personalidad y ha confundido un poco lo que es investigación estricta con lo que es persecución. Persecución es ‘lo quiero preso como sea’, no es ‘oye, qué le corresponde según la ley’. Queda claro que su afán es persecutorio, al margen de dónde venga este afán, tal vez un tema de personalidad, un tema de ideología, un tema de consigna, no lo sé.

-¿No crees que está desaforado porque casi no recibe críticas?

Lo mismo le pasó a Alberto Fujimori: comenzó a irse más allá de la ley porque la gente lo aplaudía demasiado en el mismo sentido. Lo que pasa es que estamos hartos de los corruptos y ensalzamos a la persona que se enfrenta a los corruptos, el tema es que la persona que es ensalzada debe tener una ecuanimidad frente a cualquier alteración del ego, pero hay personas que no tienen ese autocontrol. El poder siempre envenena y la popularidad es un tipo de poder y hay que tener una personalidad especial para controlarla.

-¿El fiscal Domingo Pérez es populista?

No sé si la motivación sea ‘quiero ser populista’, pero él es efecto de ese populismo que se ha dado porque la población también se ha entregado a cualquiera que luchara contra la corrupción: personaje del año y esas cosas. Los magistrados, y los fiscales son magistrados, deben estar muy al margen de esto. Eso es parte de nuestro subdesarrollo institucional: no hay instituciones, sino personalidades. Tenemos que reemplazar a los hombres por las instituciones.

-¿Y qué te parece el acuerdo de colaboración eficaz con Odebrecht?

En términos generales, entiendo que la Fiscalía ha querido obtener resultados y, por lo tanto, ha entregado todo lo que ha podido, pero Odebrecht se ha ido de fiesta.

-Le devolvieron los S/ 524 millones por Chaglla…

Y encima da la información cuando le da la gana. [Jorge] Barata ha chantajeado claramente a los fiscales, ha sido bien vergonzoso. Dijo ‘no les puedo dar la información porque falta pagar a no sé quién para los sistemas de software’. Eso es vergonzoso y me parece que los fiscales deberían tener ese episodio como algo vergonzoso en el proceso de investigación. El país tendrá que ver si quería pagar ese precio, si quería averiguar una verdad limitada.

-Han mandado a unos peces a negociar con tiburones…

Me parece que es difícil, la especialidad es difícil, porque tienes que dominar finanzas, transacciones financieras en paraísos fiscales o incluso informática. Y no hay recursos. En el caso de los árbitros, se vio claramente que no tenían un perito para determinar si eran remuneraciones compatibles con las tablas que tenían que haberse usado para establecer las remuneraciones. La Fiscalía lamentablemente está en pañales. No solamente en este caso, sino en varios otros también. Yo creo que hay que apoyar un desarrollo de la Fiscalía, pero hay que contener a los fiscales que se entusiasman más allá de la ley.

Cerrar el Congreso es golpe a Constitución

Foto: Edgar Vizcardo/Expreso.

-El TC determinó que el cierre del Congreso fue constitucional, a pesar de que no sabemos dónde existe esto de “denegación fáctica” de la cuestión confianza. Tú has escrito en tu columna del diario El Comercio en contra de este fallo.

El fallo me parece bastante pobre desde el punto de vista argumental. Tendría que tener argumentos jurídicos sólidos, pero es todo político en el desarrollo que hizo el magistrado [Carlos] Ramos. El tema central de la resolución es tres o cuatro líneas y tú buscas más argumentos y no hay.

-¿No se ha sentado un nefasto precedente? El presidente que venga podría presentar, por ejemplo, una cuestión de confianza amarrada a la elección de un nuevo defensor del Pueblo, que es prerrogativa del Congreso.

Claro, eso ha entrado en contradicción con una sentencia del tribunal anterior que hablaba de la cuestión de confianza: decía que el tema era absolutamente amplio, pero en las cosas que competen al Gobierno. Por ejemplo, si un Gobierno está tratando de hacer una reforma económica y hay una ley que impide que avance el desarrollo económico en determinada área y el Congreso se cierra, ahí sí se puede plantear una cuestión de confianza porque es materia del Ejecutivo. Sobre los temas del Ejecutivo, la facultad es altísima y así lo reconoce el TC; no reconoce que el presidente puede hacer lo que le da la gana, porque eso quiebra la separación de poderes.

-También hay que echarle la culpa al Congreso porque aceptó está reforma constitucional para que no haya reelección de congresistas. No se podía presentar una cuestión de confianza por una reforma constitucional para evitar la elección de congresistas que no tiene nada que ver con el Ejecutivo, pero, como aceptaron, le dieron carta blanca a Vizcarra.  

Martín Vizcarra es hábil y ha jugado muy buen ajedrez, porque esa fue la prueba de hasta donde podía llegar. Este Congreso que se fue o que lo sacaron ha sido muy malo, no ha tenido ningún sentido estratégico ni estadista y no se ha apegado a la defensa de la Constitución.

-¿El cierre del Congreso te pareció un golpe de Estado como el de Fujimori?

No, no como el de Fujimori, pero es un golpe a la Constitución. Creo que es un golpe contra uno de los poderes del Estado en el aspecto esencial que es la separación de poderes. El término técnico, de acuerdo a lo que he leído, es quebrantamiento de la Constitución. Es como que le haces el agujero en una zona: no te tiraste abajo toda la Constitución, pero le has hecho un hueco, un forado. Ahora, como todos los forados, tenderá a abrirse y es peligrosísimo porque ya no podemos confiar en que la Constitución está por encima de todo.

-¿A partir de este quebrantamiento a la Constitución Martín Vizcarra se ha convertido en un autócrata?

No, para ser un autócrata necesitas ser más vertical, pero él no hace nada y alguien que no hace nada no veo que sea muy autócrata. Él no ha ejercido Gobierno, lo veo flotando.

-¿Cómo calificarías al Gobierno de Martín Vizcarra? Si al Gobierno Ollanta Humala se le calificó como uno en “piloto automático”, ¿qué mote le pondrías al de Vizcarra?

Bueno, este es un piloto automático que choca, porque ha chocado con la Constitución. Es un Gobierno que flota, es un flotador que va al vaivén de las olas. Por ejemplo, ahora ha anunciado que Tía María no va.

-Un pésimo mensaje a los inversionistas…

Tú tienes una licencia de este Gobierno, pasando todos los requisitos durante años, y después viene el presidente y te dice ‘no va a ir’.

-O sea, te hacen una huelga de cinco días y no sabes cómo resolverla, y tratas de resolverla con pactos bajo la mesa y al final te tiras abajo una licencia que trae desarrollo.

El presidente es un huelguista más, es casi como si él estuviera con su pancarta ahí sin ver el ordenamiento legal de por medio. Vizcarra está de lado del linchamiento.

Advierte exceso de poder en el Ejecutivo

Foto: Andina.

-¿Qué te dejan las elecciones? Hemos elegido a unos teocráticos andinos (FREPAP) y a unos fascistoides nacionalistas (Unión por el Perú).

Lo mismo de siempre, a mí no me sorprende. Siempre hay personajes pintorescos, el más emblemático era Susy Díaz. Habrá que verlos en el Congreso, porque yo no los creo tan convencidos a los futuros congresistas, especialmente a los de UPP, de la supuesta ideología que hay detrás de estos grupos.

-¿El más beneficiado con el resultado de las elecciones es, entonces, Martín Vizcarra?

Yo creo que sí porque va a ser un Congreso que no tendrá una ruta, está tan disgregado y atomizado que no va a tener una línea. De manera que se va a seguir beneficiando el Poder Ejecutivo, que a mí me causa cierta alarma porque el problema en el Perú es el exceso del poder en el Ejecutivo: Alan García, Fujimori, etc. Ahora, con todos estos eventos congresales, Vizcarra refuerza su poder, aunque no sabemos para qué, porque si se hubiera tirado el Congreso para hacer una gran reforma o sus supuestos planes para mejorar el Estado Peruano yo lo entendería, pero no hay absolutamente nada de eso.

-Beto Ortiz advirtió que el régimen podría endurecerse y, bueno, hemos visto que 40 efectivos policiales allanaron la vivienda de una periodista para recoger imágenes de unas cámaras de seguridad porque hubo un robo al frente. ¿Ves amedrentamiento?

No, no creo, creo que es un tipo de show. Es el circo. No es el Gobierno duro, es el Gobierno del show.

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