La adicción de PPK a los bonos soberanos
A+

El debate de la deuda externa regresó al Congreso de la República, y no precisamente a la Comisión de Economía o Presupuesto sino a la de Fiscalización. Solo en bonos soberanos, que es parte de la deuda externa del Perú, se ha subido, desde 2014, de alrededor de S/ 35 mil millones a más de S/ 70 mil millones en 2017.

Eso se lee en el cuadro que presentó el economista Juan Mendoza, quien fue invitado para exponer sobre el tema de la situación de la deuda pública en el Perú, toda vez que grandes proyectos, como el Aeropuerto Internacional de Chinchero en el Cusco, están siendo investigados en dicho grupo fiscalizador.

Un desagregado hecho por este diario nos muestra que en los años de la administración de Pedro Pablo Kuczynski, el primer movimiento de bonos fue por el llamado “reperfilamiento de la deuda” (o compra de bonos antiguos caros por nuevos bonos más baratos), que fue concretado por el entonces ministro de Economía Alfredo Thorne, por un total de 10,250 millones de soles el 29 de septiembre de 2016.

En esa operación de bonos, Thorne dijo que el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) había ganado alrededor de 200 millones de soles, pero el economista Guillermo Moloche, desde este diario, sostuvo que la pérdida ascendía a S/ 1,150 millones y no fue desmentido.

Los bonos soberanos, en la segunda operación –cuyos montos e informes precisos son desconocidos– fueron comprados por las AFP (Asociaciones de Fondos de Pensiones).

En tercer lugar, hay que recordar que la Junta General de Accionistas de Petroperú aprobó otra emisión de bonos en el mercado internacional, hasta por 3,000 millones de dólares, para el proyecto de la Refinería de Talara.

De este monto, 2,000 millones de dólares han sido autorizados por el MEF, 1,000 millones a 15 años, y otros 1,000 millones a 30 años; estos últimos pagaderos con aval del Estado, aunque no se sabe dónde están depositados estos recursos.

Finalmente, hace dos semanas, el programa televisivo “Cuarto Poder” descubrió otros 600 millones de soles de bonos soberanos para los Juegos Panamericanos Lima 2019.

Esta adicción a los bonos soberanos no es nueva. Lo más fresco respecto del Gobierno de Ollanta Humala son los bonos emitidos por el exministro Alonso Segura, entre los años 2014 y 2016, por un total de 5,506 millones de dólares, que se supone reperfiló Thorne.

El blog especializado “Gatoencerrado” hizo un listado consolidado de bonos desde comienzos de siglo, muchos de ellos innecesarios:

Pedro Pablo Kuczynski Godard [2001-2002]: US$ 1,886 millones; Javier Silva Ruete [2002-2003]: US$ 750 millones; Jaime Quijandría Salmón [2003-2004]: US$ 496 millones; Pedro Pablo Kuczynski Godard [2004-2005]: US$ 1,722 millones; Fernando Zavala Lombardi [2005-2006]: US$ 1,255 millones; y Luis Carranza Ugarte [2006-2008; 2009]: US$ 4,323 millones.

Asimismo, Mercedes Aráoz Fernández [2009-2010]: US$ 1,664 millones; Ismael Benavides Ferreyros [2010-2011]: US$ 1,000 millones; Luis Miguel Castilla Rubio [2011-2014]: US$ 2,690 millones; y Alonso Segura Vasi [2014-2016]: US$ 5,506 millones.

Como se puede ver, los ministros que más bonos soberanos han emitido han sido Alonso Segura, Luis Carranza y Pedro Pablo Kuczynski.

COMISIONES

Durante su presentación, el economista Juan Mendoza indicó que, en la actualidad, el Gobierno de PPK ha emitido más de 12 mil millones de soles en bonos, pero también dijo no creer que exista una ganancia para el país.

Se refirió, igualmente, a la emisión de bonos efectuada por Petroperú, señalando que el porcentaje de la comisión en el caso de la deuda de una empresa pública del Perú debe ser muy baja porque tiene la garantía del Tesoro.

“Si Petroperú fuera una empresa privada tendría mucho mayor dificultad y tendría que pagar una comisión más alta para colocar su deuda. Las comisiones para colocar la deuda peruana deberían ser muy pequeñas, no un 1 % sino un décimo de 1 %, eso sería lo razonable, ya que hay apetito por la deuda de un país que durante 25 años ha tenido sus finanzas en equilibrio”, afirmó.

Añadió que Petroperú debería explicar por qué no se utilizaron los servicios del banco Crédit Lyonnais, seleccionado a través de Cofide para la colocación de la deuda con el objeto de financiar la Refinería de Talara.

“Deben explicar si hay ahorro en las comisiones y si es que hay algún tipo de compensación al banco inicialmente seleccionado porque al final no se utilizaron sus servicios. Es importante que exista la mayor transparencia posible”, indicó.

El peor año en la historia de las concesiones: 2014

El 2014, el cual transcurrió en el Gobierno de Ollanta Humala, fue el peor año en la historia de la República en términos de contratos lesivos para el sector público, debido a los millonarios sobrecostos en las obras, en tanto que aún falta pagar unos US$ 1,042 millones hasta  2021 por el proyecto de la Carretera Interoceánica. Así lo señaló el experto Juan Mendoza ante la Comisión de Fiscalización.

“El 2014 es, probablemente, el peor año en la historia republicana en cuanto a concesiones se refiere. Tuvimos el Gasoducto con un costo de US$ 7,300 millones, la Línea 2 por un monto de US$ 6,600 millones; la Refinería de Talara que hoy está en US$ 5,400 millones y el Aeropuerto de Chinchero, mal diseñado. Cuando uno suma el total de estas concesiones estamos por encima de los US$ 15 mil millones en ese año”, indicó, precisando que buena parte de este monto es deuda.

De acuerdo a sus estimaciones, el sobreprecio en la obra de la Línea 2 del Metro es de US$ 3 mil millones e igual monto de sobrecosto tiene la Refinería de Talara.

“El Gasoducto del Sur se ha detenido. Lo que pasa es que el proyecto lo hacía Odebrecht pero se le devolvía la plata a través de los ingresos garantizados. Por eso es que a mí me parece que esa era la medida de cuánto era la obligación pública, porque la [obra] de la Línea 2 y Talara lo hace el sector público, el Gasoducto lo hacía Odebrecht, pero se le devolvía con los ingresos garantizados, ¿hasta cuánto se le devolvía? 11 mil millones de dólares”, estimó.

En el caso de la etapa 2, 3 y 4 de la Carretera Interoceánica (IIRSA), dijo que aún se tiene que pagar US$ 1,042 millones entre el 2017 al 2021 al ser concesiones vigentes hasta el 2030.

MARÍA TERESA GARCÍA