La Policía Nacional no es criminal ni asesina
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“Por lo expuesto, estamos en condiciones de señalar que existen indicios razonables de que podría tratarse de una falsa denuncia de desaparición”.

Este era el pronunciamiento de la Defensoría del Pueblo, sobre una llamada telefónica reportando que “Gabriel Rodríguez Medrano” había acudido a protestar contra el gobierno de Manuel Merino, y que no regresaba a su casa.

Estas falsedades se habían dado luego de las lamentables muertes de Inti Sotelo y de Bryan Pintado el último sábado. La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos había “denunciado” que 65 personas estaban inubicables luego de enfrentarse a la Policía Nacional del Perú (PNP).

El domingo, el congresista Alberto de Belaunde ya adelantaba que esto respondía a una política sistemática de atentar contra la libertad de los marchantes.

“Estoy muy centrado en los casos de vulneración de los derechos humanos. Son aproximadamente 45 las personas desaparecidas y yo pido que nos centremos en lo que es realmente urgente (…), hay familias incompletas en nuestro país en este momento y requieren de nuestra atención y nuestro respeto”, decía entonces.

Sin embargo, ya el lunes la PNP informaba que, de los 65 “desaparecidos”, 64 habían estado en diferentes lugares, pero nunca habían sido retenidos por los uniformados.

Al día siguiente, el joven que faltaba ubicar, Luis Araujo Enríquez, apareció en un local público justamente cuando su familia estaba allí. Denunció que policías de civil lo habían secuestrado y golpeado durante tres días.

Pero con la revelación de que no existía una verdadera denuncia sobre “Gabriel Rodríguez Medrano”, culminaban cinco días de acusaciones masivas de diversos políticos y ONG autodenominadas de derechos humanos.

EN SUS CASAS

Como informara EXPRESO en días anteriores, se había detectado que algunos solo habían estado detenidos unas horas en diversas comisarías por efectivos uniformados y debidamente identificados. Otros habían estado en hospitales, tuvieron percances con sus celulares, o prefirieron quedarse en casas de amigos suyos.

No pocos muchachos nunca habían acudido a las marchas sino que habían permanecido en sus viviendas todo el fin de semana.

Para Ana Cecilia Garzón, miembro del legendario Grupo de Inteligencia (GEIN) que capturó al terrorista Abimael Guzmán, sectores políticos han aprovechado las trágicas muertes y los heridos para desatar una campaña contra la PNP.

“La misión constitucional de la Policía es proteger el orden público. Había información de que infiltrados pretendían llegar al Congreso y otros lugares para incendiarlo. ¿Qué querían, que no impidan el paso de miles de personas? Los hubieran acusado de desproteger la ciudad”, indicó.

Indicó que en las escuelas de formación no solo siguen cursos de uso de armas, sino también de Derechos Humanos, por lo cual son los primeros defensores de la libertad de manifestación.

“Nosotros estamos para garantizar su derecho a la protesta, dentro del orden público. Está bien protestar, pero no hay derecho a maltratar a puñetazos o lanzando objetos. Hay videos donde se ve que lanzan proyectiles a la Policía, y así hay videos que van a esclarecer quién mató a los dos jóvenes. La investigación dirá quiénes mataron a dos manifestantes, y les caerá todo el peso de la ley”, añadió Garzón.

Aclaró que el Grupo Terna no debe desaparecer, porque sería descuidar la seguridad nacional, lo cual facilitaría la labor de bandas de asaltantes.

“El Grupo Terna hace inteligencia. Nosotros llegamos a capturar al cabecilla más sanguinario de la historia con Inteligencia. ¿Acaso quieren que vayan siempre uniformados para alertar a los investigados?”, acotó.

EXPRESO también se comunicó con otro héroe de la Patria, Álex Segura, quien integró el Comando Chavín de Huántar que rescató a 72 rehenes de los delincuentes terroristas del MRTA.

“Si hubo excesos, no se puede satanizar a toda la institución por algún exceso no confirmado, ya que está en investigación. Dudo que haya sido algo sistemático, porque tendríamos cientos de muertos, es muy improbable que haya habido orden de matar. [Los policías] no usan armas letales, solo lacrimógenas, perdigones de goma y otras que son para despejar manifestaciones”, explicó.

NO A SATANIZACIÓN

Respecto al inicio de procesos penales, disciplinarios y administrativos a casi 200 efectivos PNP que estuvieron el sábado en el Centro de Lima, recordó que él y sus compañeros sufrieron un juicio de quince años, y llamó a que esto no se repita.

“Al final se comprobó que no hubo abuso de fuerza. Incluso lo de los gallinazos fue desmentido, no hubo comando paralelo. Espero que con ellos haya celeridad, y se descubra la verdad. No he visto aún pruebas contundentes de que la Policía haya sido la responsable, pero esperemos las investigaciones antes de acusar”, propuso.

Segura criticó que en casi ningún medio de comunicación se hayan difundido videos donde aparentes infiltrados atacaban a policías con pirotécnicos, piedras y otros objetos, pero sí se haya dado eco a las acusaciones de desapariciones que fueron infundadas.

“Los señores de las ONG y el congresista De Belaunde deberían pedir perdón, y ya no lanzar acusaciones falsas. Exacerban a la población con mentiras, y no me sorprende que busquen aprovechamiento político a costa de una institución del Estado”, fustigó.

Finalmente, Segura felicitó a los miles de jóvenes que expresaron su sentir frente a la coyuntura política, y les recomendó que lo hagan pacíficamente, y se alejen de los violentistas.

“Los aplaudo por su uso de la libertad de expresión. Siempre es bueno que se manifiesten, pero sin caer en actitudes provocadoras, y que procuren deslindar de los infiltrados que se han visto”, manifestó (más declaraciones suyas en la página 13 de esta edición).

Un hecho que demuestra que no hubo una orden de disparar a los manifestantes, fue el video donde el policía Ericson Chávez es reprendido por un superior en el cruce de la avenida Nicolás de Piérola y el jirón Camaná, justamente el sábado cuando murieron dos jóvenes.

El suboficial había lanzado un proyectil no letal a la muchedumbre, tras lo cual el coronel Percy Tenorio le recrimina enérgicamente que no debía haberlo hecho.

Ejemplos de conducta correcta son muchos más que de los errores o excesos, por lo que nadie debe acusar de criminal a la Policía Nacional. Y es un deber del presidente Francisco Sagasti poner coto a esta campaña difamadora, reclaman desde diversas instituciones.

Incluso el ex ministro del Interior Daniel Urresti alertó que “se ha desatado una campaña en algunos medios de comunicación y redes sociales para desaparecer a la PNP. ¡Quieren dejar a la ciudad a merced de los delincuentes! No lo permitamos. Yo apoyo al buen policía”, tuiteó el también candidato presidencial.

SAGASTI PREOCUPADO

“Nos preocupan los desaparecidos y hay que hacer una búsqueda importante para poder ubicarlos. Nos preocupan los heridos también y eso es algo que tenemos que remediar y evitar en el futuro”, dijo el presidente Francisco Sagasti después de juramentar este 17 de noviembre.

APRODEH Y EL MRTA

Por aparente casualidad, una de las ONG que más hacía campaña para acusar a la PNP de desapariciones, así como de responsabilidad en las muertes de dos manifestantes, fue Aprodeh (Asociación Pro Derechos Humanos). Esta entidad es la misma que se sumó a las acusaciones de ejecuciones extrajudiciales contra los heroicos comandos Chavín de Huántar. Luego de varios años, todas sus imputaciones fueron desmentidas.

GRUPO TERNA

Sin haber corroborado la denuncia de que miembros del Grupo Terna atentaron contra unos manifestantes, la congresista Rocío Silva Santisteban y la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos solicitan que se desactive esta organización policial.

POR: CÉSAR ROJAS

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