Los ‘chats’ de Paola Ugaz
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La periodista Paola Ugaz nos ha enviado una carta -que reproducimos íntegra en estas páginas- en la que niega la veracidad de la investigación que EXPRESO publicó en su edición del lunes último. Dice la Sra. Ugaz que no conoce a ninguna de las personas mencionadas en la publicación pero las conversaciones que reproducimos hoy demuestran lo contrario. Las conoce y muy bien. Y con ellas, alrededor de una veintena, realizó gestiones durante un mes para mover no menos de 1 millón 725 mil soles.

La Sra. Ugaz también trata de victimizarse al decir que es objeto de persecución de parte de una organización religiosa con la cual EXPRESO no tiene ningún vínculo. A EXPRESO nadie le dicta la línea editorial; ningún partido, empresa, ni grupo, sea éste religioso, civil o militar, y por ello no se entiende esa mención. Somos un diario independiente.

Por último y no menos importante, las informaciones que publicamos no tienen relación con la vida privada de la Sra. Ugaz; por el contrario son de interés público ya que guardan relación con el hecho de que la Sra. Ugaz ha sido funcionaria, y no de una administración municipal cualquiera, sino de la que encabezó la Sra. Susana Villarán, quien hoy se encuentra investigada por el Ministerio Público a causa de la trama Odebrecht.

Sin más preámbulos, mostramos aquí los ‘chats’ con las personas que la Sra. Ugaz dice en su carta no conocer. Dejamos a criterio del lector determinar si miente o no.

“Si quieres plata legal, apuéstala y límpiala tú”, le dice Vicente Campos el 4 de marzo de 2020 a Paola Ugaz, luego de un tenso intercambio de palabras por WhatsApp en los que Ugaz le pide urgente que le transfiera 72 mil soles. En dicha conversación, Campos también le dice a la periodista que ha comprado un terreno, un auto y que usa casinos para el lavado de dinero. Además, menciona a una segunda persona, Marco Huamán, a quien según lo conversado Ugaz habría prometido “librar del proceso” a su hijo en el caso “nuevo Ayacucho” a través de la gestión en la fiscalía del Dr. Ríos Luna.

Y Campos menciona: “A él (Marco Huamán) le diste cerca de 120 (mil)”. Y agrega (sic): “Has dado a mucha gente. Te dije solo a empresas y como una bomba repartiste y ahora es el problema cobrar no producen y encima cobran intereses”. Finalmente, Ugaz dice: “No sé, ni me importa solo necesitamos pagar ya”.

Este es uno de los tantos ‘chats’ a los que EXPRESO tuvo acceso a través de una fuente que nos los hizo llegar. Como veremos, no es una conversación aislada. Hay muchas más con carácter semejante que pintan un cuadro nada favorable para la periodista Paola Ugaz. Claro está, luego de recibirlos hicimos el trabajo de verificar la información y, efectivamente, es verosímil. Como veremos más adelante, las cifras mencionadas coinciden con movimientos bancarios y las personas mencionadas existen.

Pero empecemos por el principio.

Coordinando con Jhosy:

“Han llegado documentos fiscales en la dirección de mi DNI. Sobre la Villarán”

El primer chat al que tuvimos acceso data del 13 de febrero de 2020. En esta fecha, Ugaz Cruz sostiene una conversación muy emotiva con “Vasco”. Se trataría de Vasco Romero Gallardo, un presunto testaferro de la periodista en Jalisco, México. En el intercambio, Romero le confirma que le ha comprado un auto al sobrino de Ugaz y le dice: “Cuando necesites transfiéreme acá , y lo guardo, y cuando necesitas se retira”.

El mismo día sostiene una conversación con “Jhosy” en la que Ugaz menciona una transferencia urgente. Se trataría de Jhosy Lisbeth Mogollón Villarreyes, con DNI 76852104, bachiller en Ciencias Contables y Financieras de la Universidad Católica Los Ángeles de Chimbote. Con ella vuelve a tener algunas conversaciones cuatro días después, el 17 de febrero, en las que Jhosy menciona que hay un cliente dispuesto a recibir una transferencia recibiendo una comisión del 15%.

Luego de algunas quejas, Ugaz acepta. Jhosy le confirma que debe realizar dicha transferencia a través de Transportes Hécaro y que pasaría al Banco Pichincha. Poco menos de tres horas después, Jhosy le confirma que ya la gestión ha sido concluida. Y, efectivamente, así fue. Como se puede ver en este estado de cuenta, dicho movimiento se hizo de la siguiente manera:

Dos días después de esta conversación, Vicente Campos —a quien mencionamos más arriba— le hizo la transferencia a Hécaro y luego este dinero pasaría a la cuenta del otro contacto. El monto: 32,289.91 soles.

Pero aquí no queda todo con Jhosy. Tres días después del último intercambio con Ugaz, entre el 20 y el 21 de febrero, le envía a la periodista una serie de mensajes en los que menciona que Paola Ugaz había quedado con ella en que “no seguiría ninguna denuncia”. Y continúa: “Y están llegando documentos a mi domicilio de la denuncia. Están llegando papeles de Fiscalía”.

A lo que Ugaz responde: “No ha seguido. Me lo aseguró Ríos Luna”. Nuevamente, el apellido Ríos Luna aparece como aquel que maneja los “asuntos” de Ugaz en el Ministerio Público. Se trataría de Marco Antonio Ríos Luna, ni más ni menos que el asesor legal de la Gerencia General del Ministerio Público desde el 2015, además del gerente de Asesoría Jurídica de la Municipalidad del Rímac y ex magistrado del Poder Judicial. Al día siguiente, Jhosy insiste: “Han llegado documentos fiscales en la dirección de mi DNI. Sobre la Villarán. A mi nombre”. Ugaz responde: “No puede ser. No presentaron pruebas. Mándame la foto para que lo archiven”. “Sí ha llegado”, insiste Jhosy. “Diciendo sobre la plata. ¿¿¿Pero con mi nombre???”. Y luego de algunas palabras, termina la conversación.

Henry: “Usaste mi cuenta y luego decías que darías una comisión y nunca fue”

Pareciera que el 21 de febrero no fue un día muy relajado para Paola Ugaz. Luego de su conversación con Jhosy, le escribió “Henry” quien le dice: “Paola, buen día. Hace más de una año me presentas una deuda conmigo y no he recibido llamadas preocupándote. Por más intentos necesito saber en realidad si tienes intención de pago para fijar un cronograma de pago. Si lo detallo es porque tengo compromiso de pago que debo efectuar”.

Ugaz no acusa recibo. Tampoco el 24 que le vuelve a escribir. Recién el 25 de febrero Paola le responde: “Henry, tú sabes que aún estoy con problemas y no puedo pagar como quisiera”. Henry, burlón, le contesta: “Jaaaaa. Siempre dices eso y al final son como 32 mil soles. Tú sabes usaste mi cuenta y luego decías darías una comisión y nunca fue”.

Ugaz responde: “Mañana verás que tengo intenciones, ven a mi casa y coordinamos. Nada por acá. Estas cosas se graban y me podría perjudicar”. Henry replica: “Mañana… pero poco me importa esto. Tú ofreciste algo y requiero me pagues. Nada más”. Ugaz, victimizándose, finaliza: “Henry, había olvidado que eras así y no puedo decirte más, si gustas vienes acá”.

En este caso se trataría de Henry Edwin Arana Fernández.

“Imáginate tú, el doctor Escate Lira, haciendo abortos en la posta de Chacra Ríos y se le ayudó a que sea jefe de allí. Y así me respondes tú a mi”.

Otra conversación que evidencia que Paola Ugaz no solo estaría incurriendo en el presunto delito de lavado de dinero y de tráfico de influencias, sino también en el de supuesta extorsión, es la que sostiene el 2 de marzo de 2020 con Fiorella Pinedo. En dicho intercambio, Ugaz le pide a Pinedo que le devuelva el “encargo que le tiene guardado”. Fiorella le dice: “Luego de usar la cuenta de mi marido quieres que te den todo. No me parece justo. Tú ofreciste 15% y solo dejas el 5%. Por eso bloqueé la cuenta. No me parece correcto lo que haces y sabes bien que puedo denunciarte. Mi marido será buena gente pero cojuda no soy”.

Paola le responde: “Si te calmas podemos llegar a un acuerdo, no quiero discutir, jamás discuto, solo defiendo mi posición. No me parece justo lo que haces, tú sabes bien cómo son las cosas y a tu marido de qué denuncias lo he sacado, imagínate tú el doctor Escate Lira haciendo abortos en la posta de Chacra Ríos y se le ayudó a que sea jefe de allí. Y así me respondes tú a mí”.

Luego, pareciera que Pinedo ya se ha cansado de la extorsión de Paola Ugaz y le responde: “Nadie te pidió ayuda. Tú me buscaste”. ¿Tú me buscaste? Esa frase pareciera denotar que Ugaz, sabiendo que el esposo de Pinedo tenía un talón de Aquiles, que la periodista conocía perfectamente, encontró a un testaferro perfecto que accediera a su pedido.

“Te guardé más de 75,000 y debías dejar en la cuenta casi 10,000 y me dejaste 1,200”, reclama Pinedo evidenciando que Ugaz le había ofrecido una comisión. Siguen. Amenazas van y vienen hasta que Paola busca conciliar y dice: “Nadie quiere denunciarte pero tampoco quiero denuncias. Lleguemos a un acuerdo. Necesito esos 17,000 que tienes en el banco a nombre de tu esposo, por favor”. A lo que Fiorella responde: “De eso te queda solo 3,000. Si quieres no te damos nada”.

Una Raquel desesperada: “No puedo vivir así. Soluciónalo. Estás arruinando mi vida”

A los dos días de su discusión con Fiorella Pinedo, Paola Ugaz enfrenta otro momento tenso. El 4 de marzo recibe un chat de “Raquel” quien le dice que necesita urgente 71 mil soles para pagarle a unos prestamistas, a los que ella le había pedido dinero en representación de Ugaz. Se trataría de Raquel Rebeca Gozalvez Donayre, empleada del Minsa, con DNI 41491280. Ugaz le reclama por la magnitud del monto, a lo que Raquel le responde que los pedidos fueron de 16, 12, 13 ,8 ,5 ,7 miles de soles, es decir, un total de 54 mil soles, a lo que habría que añadir intereses.

Raquel muestra desesperación: “No puedo vivir así. Soluciónalo. Estás arruinando mi vida”. A lo que Ugaz responde: “Diles que este fin pagamos”. Raquel increpa: “No van a aguantar hasta fin de mes. Ya será escándalo. Me amenazaron”. Ugaz responde: “Fin de semana dije. Llamaré a Patrick y a Vicente. Que me transfieran y pagamos. Quédate tranquila”.

Así, al poco rato Ugaz se contacta con Vicente Campos. Y aquí es cuando se da ese diálogo con el que empezamos esta nota. En esta conversación, como vimos, Campos no solo confirma que ha invertido plata de Ugaz en negocios de carros y apuestas sino que Paola menciona a otros testaferros, además del ya señalado Marco Huamán: Marco Antonio Paz Mansilla —con DNI 09872692—, y Luis Vega Bermúdez. Ambos le deberán dar a Vicente 20 mil soles.

Pareciera que esta gestión con Vicente Campos no fue muy exitosa porque a los cinco días, el 9 de marzo, nuevamente Raquel Gozalvez se contacta con Paola Ugaz y le vuelve a pedir el dinero para amortizar los préstamos. “Pao, necesito pagar. Ya mi marido se dará cuenta y tendré problemas”. Paola responde: “Con cuánto solucionamos y los dejas calmados. Recién hoy hablaré con Marco (Paz) y Vicente (Campos)”. Raquel le dice: “Pero mira cómo estoy.

Debo más de 72,000 y es por ti. Yo no usé nada”. Ugaz la calma y le dice: “Hoy coordinaré y entiendo el miércoles quedarás libre de deudas. A las 9 llamaré a Marco”.

Efectivamente, a los pocos minutos Ugaz se contacta con Marco Paz y le solicita 72 mil soles. Paz le llama la atención. Le dice que si no hay papeles firmados con Raquel, no se debe preocupar y que más bien ya empiece a recolectar su plata. Paola se queja diciéndole: “Todos usan y gastan. Y yo paso necesidad. Debían usar el 5%”. Finalmente, Marco le dice: “Ahora te depositaré pero recoge tu dinero. Es mi consejo”.

Al poco rato Ugaz se comunica nuevamente con Vicente Campos y le dice que debe coordinar la recuperación de un monto de dinero. Para esto Ugaz menciona a tres nuevos testaferros: Pedro Flores Vargas, Augusto López y Brenda Castillo. Le dice: “Pedro recuperará 355,000, Augusto 412,000. Brenda que se encargue de la charapa y los chicos. Hará 102,000. Pero urge terminen esto por la hora máximo miércoles. Todo te lo entregan a ti”.

Es decir, en esta movida, se estaría hablando de un monto equivalente a 869 mil soles. Ni más ni menos. Campos le dice: “¿Quiénes son? Si descubren esto caemos todos los que devolvemos”.

Esta conversación sí consigue algunos frutos. Como se puede ver en el estado de cuenta del BCP de uno de los mencionados, Félix Augusto López Rojas, el mismo día en que se sostiene esta conversación, recibe un depósito de 53 mil soles. Dos días después, el 11 de marzo, se realizan 4 depósitos en su cuenta por un monto total de 58 mil soles. Es decir, un total de 111 mil soles. Del mismo modo, también el 11 de marzo, en la cuenta de otro de los testaferros mencionados, Pedro Damián Vargas Flores, se registran dos depósitos. Uno por 157 mil soles y otro por 9 mil 800 soles.

Otros depósitos que se habrían dado entre personajes de esta red señalada en esta conversación es la que hiciera Vicente Campos a Pedro Flores Vargas por 12,350 soles y a un tal Juan López por 14,430 soles.
Estas serían algunas de las coordinaciones que Paola Ugaz estuvo realizando en el lapso de casi un mes. También nos hicieron llegar otras conversaciones con contenido presuntamente delictivo, como la que sostuvo con Jimmy Díaz el 28 de febrero, en la que Ugaz habla sobre una denuncia de una naviera que se presentó en la 6ta Fiscalía.

Paola dice: “Me van a citar. Ríos verá detenerlo. Pero es tu lío. ¿Qué hacemos?”. A lo que Díaz responde: “Ok, señora, pero usted sabía todo y si nos prestaron esa póliza sabíamos que era falsa y usted la presentó”. Al final de la conversación, Ugaz le dice: “Pero mi abogado que vea si Ríos puede hacer más. Tu tráeme mil. Lo usaremos si se necesita”.

En conclusión, luego de revisar estas evidencias, parecería arrojarse nueva luz sobre una persona cuyos actos reclaman una investigación y un esclarecimiento.

¿De quién es el dinero que mueve? ¿Será ella tal vez testaferro de alguien más? ¿Será su propio dinero? Recordemos nuevamente que Ugaz fue miembro de la organización que lideraba Susana Villarán como alcaldesa de Lima. No se debe olvidar que durante el 2013, Ugaz ocupó el cargo de jefa de comunicaciones cobrando 10 mil soles al mes bajo el régimen CAS. Sin embargo, como ha sido ya denunciado, no se explica aún por qué siendo funcionaria pública durante ese año viajó a El Salvador (5 días), Costa Rica (10 días), Panamá (2 viajes por un total 20 días), Estados Unidos (32 días) y Colombia (6 días). Un total de dos meses y 13 días fuera de su centro de labores ¿Qué gestiones realizó para la Municipalidad de Lima? ¿O fueron vacaciones? ¿Viajes personales? De ser así, ¿por qué cobraba mientras hacía esos viajes?

Y lo más llamativo es que el expediente donde consta su contrato y los informes que explicarían los trabajos que realizó, han desaparecido en la municipalidad.

La evidencia que hemos reseñado deja muchas preguntas aún sin responder, pero también consistentes señales de que esta periodista debió haber sido incluida en las investigaciones fiscales a la red de Susana Villarán.
¿Tendrá su vínculo con Marco Antonio Ríos Luna algo con ver con que no se abra ninguna investigación fiscal a pesar de la evidencia? ¿Alguien, por fin, se atreverá a investigar?

CARTA DE PAOLA UGAZ

Lima, 31 de agosto de 2020

Señor
Antonio RAMÍREZ PANDO
Director de “Expreso”
Calle Luis Carranza Nº 2280
Cercado de Lima.-

La presente tiene por finalidad señalar que la portada “Paola Ugaz al descubierto” publicada hoy por “Expreso”, el diario que usted dirige, junto a la nota “Periodista Paola Ugaz coordinaría red de lavado de dinero” es falsa, difamatoria y atenta contra el derecho a mi honor y buen nombre.

Por esta razón, al amparo de la Ley 26775 y de artículo 2, inciso 7 de la Constitución Política exijo que se rectifique en todos sus extremos y en el mismo espacio que le han dedicado al mencionado artículo en las páginas dos, tres y cuatro del periódico que usted dirige. No conozco a ninguna de las personas que forman parte de lo que ustedes denominan red de pitufeo. Además, no tengo ni la más peregrina idea de las modalidades delictivas que su periódico me atribuyen y tampoco tengo cuenta alguna en el Banco Pichincha.

Observo, sin mucha sorpresa ciertamente tratándose de un medio como Expreso, que la nota publicada no señala ningún documento, testimonio o algo que haga que la nota difamatoria tenga algún sustento periodístico, hecho que solo acredita la falsedad del contenido de la publicación. O mejor dicho nada de lo que publican es verdad, salvo que yo efectivamente soy yo.

La nota que usted publica está basada en mentiras y plagada de verbos en condicional con el fin de enlodar mi nombre y reputación como periodista que data ya de más de 20 años.

Trabajé por 12 meses en la Municipalidad de Lima como jefa de Social Media, cargo al que renuncié en enero de 2014. Dicho cargo se ubicaba administrativamente dentro de la oficina de comunicaciones de la Municipalidad de Lima donde los gerentes de comunicación social y relaciones públicas, nivel F6, en la época que trabajé allí, fueron Lenny Merino y Jorge Alania. En ningún momento, tuve acceso a ningún manejo de presupuesto para el área que tuve bajo mi cargo, y debido al bajo rango que ostenté, no tenía que pedir permiso para salir de viajes al Concejo Metropolitano de Lima formado por el alcalde de Lima y 39 regidores.

Los viajes que realicé durante mi gestión fueron realizados a título personal, con fines estrictamente familiares y con la finalidad de participar en un curso de periodismo y derechos humanos el cual duró 15 días y al que fui invitada por la cadena alemana Deustche Welle en noviembre del 2013 en Guatemala.

Es probable que usted tenga conocimiento que para llegar desde Lima a alguna ciudad de Centroamérica se requiere hacer una escala en una ciudad intermedia, como en aquella oportunidad en que viajé fue la ciudad de Panamá, por algunas horas como manda la rutina de viaje nunca salí del aeropuerto internacional de Tocumen. El hecho es que esa circunstancia es utilizada delictivamente por su periódico para difamar y mostrar una mediocre historieta sin sustento fáctico y lleno de suposiciones y bajezas encaminadas a lesionar ni nombre y apellido y, claro está, engañar a los lectores.

Todo lo que se afirma en esta portada y en este artículo publicado en la versión impresa y versión web, así como en las redes sociales es falso. Es por ello que usted tiene el deber legal de rectificación de manera inmediata y en el mismo espacio en el que se publicó la nota difamatoria contra mí.

Es evidente que una vez más Expreso, el diario que usted dirige, está siendo parte de una campaña orquestada para enlodar mi nombre y que, como seguramente usted sabe, empezó apenas anuncié una investigación y posterior publicación sobre la organización católica de extrema derecha llamada Sodalicio de Vida Cristiana en el año 2016. Ante ello mi respuesta será siempre más y mejor periodismo.

El artículo 132º del Código Penal (último párrafo) regula y sanciona el delito de difamación agravada cuando este es cometido a través de un medio de comunicación. Por ello, tenga usted la certeza que actuaré al amparo que me da la ley y la Constitución si es que “Expreso” no se rectifica; así como responderé a todos y cada uno que repitan estas mentiras con el fin de dañar mi buen nombre.

Paola Margot UGAZ CRUZ
DNI 08159216
Avenida Malecón 28 de Julio Nº 445,
Departamento 1401, Miraflores.

FALTA EXPLICAR LOS 57 DÍAS

De la carta de la Sra. Ugaz nos llamó especialmente la atención un aspecto sobre el cual quisiéramos ahondar. Se trata de su explicación sobre los viajes que realizó durante el periodo en el que fue funcionaria de la Municipalidad de Lima. No nos vamos a detener en el hecho de que, habiendo ella misma confirmado que era una empleada de menor rango, ganaba 10 mil soles mensuales. Eso lo veremos luego. Hoy nos circunscribiremos a su circuito migratorio.

Sorprendentemente, hace muchos meses diversos medios y personas en las redes sociales vienen publicando información vinculada a los viajes que realizó Ugaz entre los años 2013 y 2014. Es la primera vez en todos estos años que la señora periodista dice algo al respecto.

Gracias al primer informe que publicamos el lunes pasado, finalmente, reconoce al menos de uno de sus viajes. Se lo agradecemos. Y le vamos a creer que, tal como dice, estuvo quince días en Guatemala recibiendo un premio de periodismo. Sin embargo, le debemos recordar a la señora Ugaz Cruz que no nos estamos metiendo en su vida privada pues era funcionaria pública en ese momento. Por lo que es válido recordarle que el total de los días que viajó durante la gestión Villarán fueron 72 días. Por lo que le preguntamos: ¿qué hizo los otros 57 días?

Si necesita una ayuda de memoria, aquí buenamente se la otorgamos: durante el año 2013, tiempo en que fue funcionaria pública, viajó 5 días a El Salvador, 10 días a Costa Rica, 20 días a Panamá (sumados sus 2 viajes), 32 días a Estados Unidos y 6 días a Colombia. Coincidentemente, como se puede observar, la mayoría de destinos son países en los que se habrían gestado las faenas de Susana Villarán, quien ya confesó haber recibido coimas.

¿Qué tiene que decir sobre esos 57 días faltantes sobre los que no dice nada en su carta? Sería muy productivo, si así lo desea, tener una entrevista telefónica. Ojalá esta vez sí nos quiera responder. Le reiteramos que nuestro diario está abierto a escucharla pues, contrariamente a lo que está propagando luego de nuestra nota, nos interesa llegar a la verdad de los hechos y nuestra intención no es difamarla.

Por otro lado, no vendría nada mal que complemente la información, que ha dejado poco menos que a medias, explicando por qué cobró el sueldo completo durante los periodos en los que estuvo ausente de su centro de labores. Como manifiesta en la carta en mención, ella misma confirma que debido al bajo rango de su cargo, no tenía que pedir permiso para viajar. ¿Pero sí podía cobrar? En la misma carta, Ugaz indica que sus jefes a cargo del área de comunicaciones eran Lenny Moreno y Jorge Alania. ¿Podrán ellos dar alguna explicación en su nombre tal como ella lo desliza?

Esperamos que el Ministerio Público no siga haciéndose los de la vista gorda. Mientras tanto aquí, y recogiendo las palabras de Ugaz, seguiremos haciendo más y mejor periodismo.

 

 

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