CONTRATO OLVIDADO DE LA VÍA EXPRESA SUR NUNCA DEBIÓ REVIVIRSE, AFIRMAN EXPERTOS

Medidas tomadas por Jorge Muñoz benefician a GyM

 Existe el peligro de que el Perú sea demandado por Graña y Montero ante el CIADI por cifras millonarias.

  • Fecha Martes 30 de Abril del 2019
  • Fecha 6:08 am



No se sabe si es indecisión o complicidad lo que motivó que el alcalde metropolitano Jorge Muñoz haya rescindido en forma unilateral el contrato firmado entre la Municipalidad de Lima y la constructora Graña y Montero (GyM), que ayer ha respondido afirmando que insistirá en hacer valer sus derechos en el citado acuerdo renovado el 10 de octubre de 2016.

La cuestionada empresa argumenta que las declaraciones de Jorge Barata, exdirector ejecutivo de Odebrecht en Perú y colaborador eficaz en el caso Lava Jato, realizadas la semana pasada en Curitiba, Brasil, a los fiscales y el procurador del caso Lava Jato, han sido tergiversadas respecto de GyM.

Se refieren a que Barata no habría confirmado que GyM estaba enterada del sobrepago de US$ 3 millones para presuntos sobornos por las obras del Metro de Lima, según informaron inicialmente fuentes de El Comercio y de IDL-Reporteros.

En este caso, la constructora peruana ha señalado que “lo que realmente dijo Barata en Curitiba fue que solicitó el reembolso de lo que habían pagado e incrementó en US$ 3 millones, lo que supuestamente le correspondía a Odebrecht”.

También dice que GyM está a la espera de corroborar, con los audios y transcripciones, las declaraciones del citado exejecutivo de Odebrecht para tomar las acciones legales de ser el caso.

Pero el tema más saltante tiene que ver con el anuncio de Jorge Muñoz de poner punto final al contrato que en 2013 había firmado la Municipalidad de Lima, cuando era alcaldesa Susana Villarán, con Graña y Montero, para la continuidad del corredor vial del llamado zanjón en lo que ahora se llama la Vía Expresa Sur, que uniría Barranco y el Cono Sur de la capital.

Para el experto e ingeniero César Gutiérrez Peña, este viraje del alcalde de rescindir en forma unilateral el contrato es sospechoso o por lo menos “genera suspicacias”.

Precisa sus preocupaciones con base en el conocimiento que tiene del contrato inicial de 2013 y los avances actuales en cuanto a las modificaciones de la concesión que vendrían siendo evaluadas por las partes, como por ejemplo en el tema de los peajes.

Sin embargo, lo que está claro es que el alcalde Jorge Muñoz, si insiste en la medida, por ser un clamor anticorrupción, va a tener la respuesta de la constructora y tendría que escoger entre un arbitraje técnico y un arbitraje de derecho.

Este último tendría lugar en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI) en Estados Unidos, donde el Estado o el municipio de Lima podrían ser denunciados por “resolución unilateral de contrato sin expresión de causa, en la medida en que Graña aduciría que su compañía no está inhabilitada en el Perú ni en el extranjero”.

Como el municipio está en desventaja, añade Gutiérrez, la constructora “podría obtener, por lo menos, un lucro cesante”.

Es decir, “lograr una compensación económica por las ganancias del proyecto dejadas de percibir, o sea la tasa de interés más el 1.5 %, que es igual a la tasa de descuento”.

“Este es el porcentaje con el que se calcula la rentabilidad de las inversiones”, dice Gutiérrez, “que es más o menos de 8.5 por año, en un horizonte de 35 años operativos”, afirma.

ES UN TEMA TÉCNICO

Para otro experto en asuntos de ingeniería civil, el ingeniero Walter Ibáñez, esto no debería verse en términos legales sino principalmente técnicos.

Sin embargo, no puede dejar de indicar que “o el alcalde Muñoz está perdido o despistado en el tema o está metido en el negocio [con Graña y Montero], esto porque estamos hablando de un proyecto que, como veremos, se  paga en cinco años de los 40 años de la concesión de la Vía Expresa del Sur”.

En el tercer párrafo de un comunicado de Graña y Montero, la empresa dice: “La compañía está en total cumplimiento con las obligaciones del contrato. La intención de reactivar el proyecto y su posterior retiro por parte de la municipalidad, no tiene efecto alguno sobre el contrato”.

Con esto nos quiere decir, agrega Ibáñez,  que “lo que declaró el alcalde sobre la recisión unilateral carece de valor y su contrato de concesión sigue vigente”.

“Y esto es cierto, porque el alcalde no puede salir a una conferencia de prensa y decir un día ‘hoy reinicio esta obra’ y días después dejarlo sin efecto. Esas decisiones se hacen de conocimiento público cuando uno está seguro de lo que va decir, para ello debe estar bien asesorado. ¿Es ingenuo el alcalde o se hace?”, se interroga.

“¿ES INGENUO O SE HACE?”

“Estamos hablando de un contrato, señores, y para poner término unilateral al mismo, va a requerir de mucho asesoramiento técnico y legal, debido a que los numerales 16.9 y 16.10 del contrato de concesión son muy claros y esto –es lo más probable- los va a llevar a un arbitraje”, asegura.

Y es que en el contrato de concesión existe el Capítulo XVI referido a la Caducidad de la Concesión – Terminación del Contrato, que es más que claro.

Al aplicar el inciso e del numeral 16.1, “el alcalde tiene que asumir todas las responsabilidades establecidas en los numerales 16.9 y 16.10 del Contrato de Concesión, por lo que una rescisión meramente voluntarista o lo que fuere se va a llevar definitivamente a un arbitraje en donde el beneficiado será, con seguridad, el concesionario GyM. ¿Eso se busca?”

En este punto hay un detalle relacionado a que “el Estado, lamentablemente, por usar funcionarios corruptos e incompetentes, nunca o casi nunca gana un arbitraje”.

Por otro lado, el proceso arbitral dura mucho tiempo, por lo que “estoy seguro que saldrá el alcalde Muñoz y tal vez su sucesor en una nueva gestión, y así pasarán los años y ese sueño anhelado para los limeños de ampliar la Vía Expresa Sur quedará como un sueño”.

Luego Ibáñez calificó como una metida de pata la del alcalde. “No sé si es ingenuo el alcalde o se hace. A mí me llamó la atención cuando el pasado 5 de abril, con bombos y platillos, se pronunció en el distrito de Barranco, acerca del relanzamiento de la Vía Expresa Sur, tratando de limpiar la imagen de GyM, al decir que esa empresa había cambiado de directivos y firmado una adenda anticorrupción”, sostuvo.

“Y a pesar de las críticas, el alcalde se mantenía en su posición, pero ahora sigue cometiendo errores. Hay que tener mucho cuidado con estos contratos, porque estos de las asociaciones público privadas (APP) vienen amañados”, añadió.

GANANCIAS MULTIMILLONARIAS

Ibáñez afirma que hoy, después de tantos años, “el municipio de Lima tenía la intención de enriquecer los bolsillos de un concesionario, tal es el caso que pensaba reiniciar la construcción de 4.6 Kilómetros con un contrato de un monto sobredimensionado de US$ 196´835,021.00”.

“Esto era un negocio redondo para la concesionaria Graña y Montero” por las razones que luego expone el consultor del sector privado.

“Si hablamos del flujo vehicular actual de 100 mil vehículos al día, y a este volumen le incrementamos un 25% de los dos años que supuestamente durará la obra, en el 2021 tendríamos un flujo vehicular de 125 mil vehículos al día”.

Si esos 125 mil “lo multiplicamos por los 3 soles (incrementado por la fórmula polinómica del contrato) estaríamos hablando de 375 mil soles diarios que, multiplicados por los 365 días del año, tendríamos 136 millones 875 mil soles anuales”, calcula.

Y si el citado monto lo dividimos “por la cotización de un dólar proyectado y exagerado al 2021 de 3.50 soles, tendríamos 39 millones 107 mil dólares, es decir prácticamente 40 millones de dólares”.

El monto de la obra, a pesar de haber sido presupuestada en US$ 196´835,021.00, lo dividimos entre los 39 millones 107 mil dólares, “tendremos como resultado que en 5 años se recuperaría el capital invertido, al margen de pequeños gastos en el mantenimiento de la vía”,

En consecuencia, “la concesionaria tendría una ganancia de 35 años, para enriquecer sus bolsillos” porque la administración de la entonces alcaldesa Susana Villarán entregó las principales rutas metropolitanas precisamente por 40 años, al igual de lo que firmó con Graña y Montero sobre la Vía Expresa del Sur.

Con el agregado “de contar con otras ganancias por tratarse de una concesión de esta ruta y además supuestamente favorecería a los terrenos que fueron comprados a 2.68 soles en San Bartolo por la gente allegada al grupo Graña y Montero”.

“Imagínense, ¿cuánto de dinero sacará GyM solamente por haber firmado este Contrato de Concesión? Yo pienso que el alcalde nunca debió haber revivido ese contrato que estaba en olvidado y en silencio”, añadió el experto.

No podemos tener un alcalde indeciso

“Nadie se lanza a querer hacer un proyecto o megaproyecto porque son buenitos y que quieren servir a su país; estas grandes empresas que vemos en el caso Lava Jato hacen dinero con la viveza de engañar al pueblo, por medio de los políticos que desconocen sobre obras y proyectos, por eso es que se meten en problemas, cuando tienen poder piensan que nunca se va acabar y después están lloriqueando”, asegura Walter Ibáñez.

“Es entonces muy preocupante que Lima tenga un Alcalde Indeciso, que hoy diga una cosa y mañana se desdiga. ¿Es que acaso este señor no cuenta con los asesores adecuados para ayudarle en la toma de decisiones? Cabe mencionar que, desde el 5 de abril hasta el día de ayer, han surtido muchas críticas acerca de la reactivación de este contrato, él se mantenía firme en su posición y hoy día, piensa subsanar su error con una carta que le enviara a GyM”.

Es un gran proyecto

¿Considera a la Vía Expresa Sur como un Proyecto para solucionar el problema del transporte?, fue una interrogante que hicimos a Walter Ibáñez. “Sí, realmente es un gran proyecto, indispensable para ayudar a mejora el problema del transporte; culminar lo que hizo en los años 60 don Luis Bedoya Reyes, a quien le rindo honores por construir 10 Kilómetros de la Vía Expresa sin peaje alguno, en donde todos viajamos totalmente gratis, es digno de sacarse el sombrero”.

No somos ingenuos

“Señor alcalde: le sugiero, haga bien las cosas, porque nosotros estaremos observando todos sus movimientos, queremos una Lima desarrollada; pero no con obras sobredimensionadas, si usted hace mal las cosas va a tener problemas muy serios con los ciudadanos limeños; ya no somos ingenuos y cuando no estamos de acuerdo lo expresamos por las redes sociales, que son más leídas y vistas que los periódicos, revistas y televisión”. ( Walter Ibáñez)

POR: PLINIO ESQUINARILA

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