‘Otorongos’ deben racionalizar gastos

Ha llegado a tener más de 5 mil empleados pero podría trabajar con 1,200, y sería eficiente con personal más competente.

‘Otorongos’ deben racionalizar gastos
  • Fecha Lunes 13 de Enero del 2020
  • Fecha 12:10 am

Por: Erick Sánchez.

El Congreso de la República, ya sea en su forma unicameral o bicameral, puede trabajar de manera eficiente con un número de personal de 1,200 empleados y no con el que tenía cuando fue disuelto en septiembre del 2019, es decir, 5,300 servidores. Con ello se puede generar un gasto muy por debajo de los más de S/ 649’368,974 que se utilizará este año, según el Portal de Transparencia del Parlamento.

Así lo explicaron a EXPRESO el ex Oficial Mayor y especialista en Derecho Parlamentario, José Cevasco Piedra, el también ex oficial mayor del Parlamento y experto en Derecho Constitucional, José Elice Navarro, y el ex jefe de prensa del Congreso y ex asesor de la Cámara de Senadores, Alfredo Vignolo.

Vignolo explicó que antes de la decisión del presidente de la República, Martín Vizcarra, de disolver el Congreso había una gran cantidad de empleados superior a los 5,300, pero que después del cierre “sé que han despedido a una gran cantidad de trabajadores y actualmente se han quedado laborando en el Legislativo alrededor de 1,200 personas”.
No obstante explicó que desde fines de los ochenta cuando el país tenía un sistema bicameral, es decir, una cámara de 240 diputados y otra de 60 senadores, la cantidad de trabajadores del Congreso no superaban los 1,100 empleados.

El especialista explicó que si en su momento se ha llegado a la cantidad de más de 3,600 a 5,300 empleados en dicho poder del Estado es debido a los “favores políticos” que han tenido que retribuir los congresistas elegidos, lo que convirtió al Legislativo en una gran agencia de empleo partidario.

Vignolo estimó que la degradación del Congreso empezó el 5 de abril de 1992, es decir, el día en que el expresidente Alberto Fujimori realizó el autogolpe.

“Al ingresar congresistas como Susy Díaz, desde ahí se degeneró el Congreso porque si hacemos un poco de memoria, antes había congresistas como Luis Alberto Sánchez, Máximo San Román, Enrique Chirinos Soto, Enrique Bernales, un Congreso con jurisconsultos, gente culta y proba, no se llegaba a lo que vemos ahora”, apuntó.

Para Vignolo, otro de los problemas del manejo del Congreso es la inestabilidad que tiene el personal de planta. No hay derecho que cada cambio de gobierno se renueva a todo el personal de planta y asimismo que cada cambio de presidencia del Congreso, es decir, cada año, se renuevan todas las gerencias o jefaturas.

Según el especialista, antes cada parlamentario tenía un asesor, sin embargo actualmente los grupos parlamentarios tienen un grupo de asesores. “No hay necesidad de ello porque basta que el asesor del congresista sepa cómo elaborar un proyecto de ley, pero si este no conoce de derecho constitucional o parlamentario, el congresista solo paga un favor político”, insistió.

CONGRESO UNICAMERAL

Para José Cevasco no es sencillo calcular el número ideal de empleados en el Legislativo porque ha pasado por diferentes sistemas. “El Congreso ha tenido etapas bajo un concepto unicameral con 600 empleados permanentes aproximadamente y en esa época de 80 congresistas que tenían entre 3 a 4 trabajadores por despacho. Es decir, más de 1,000 trabajadores”, apuntó.

El ex Oficial Mayor del Congreso sostuvo que en este último Parlamento, hasta antes de su salida en agosto de 2018, se ha trabajado en promedio con 3,000 personas, incluyendo a los trabajadores y congresistas.

Cevasco precisó que para este año el Legislativo costará S/ 649 millones, pero que los años 1993, 1994 y 1995, el Congreso Constituyente Democrático (CCD), es decir la Asamblea Constituyente instalada en el Perú luego de que el presidente Alberto Fujimori disolviera el Senado y la Cámara de Diputados, funcionaba con S/ 100 o 120 millones al año.

El especialista estimó que el personal administrativo del servicio parlamentario indicado debe ser de 600 a 800 empleados. “A partir del año 2000 la planilla del Congreso creció considerablemente. Hubo mucho incremento de gasto corriente. Es decir, gastos en pagos de empleados, en bienes y más servicios” dijo.

“Desde la época del expresidente Ollanta Humala ha crecido lo que podemos llamar la burocracia vegetativa”, añadió.

Cevasco Piedra explicó que en el sistema bicameral existió el modelo de utilizar un pool de asesores para que apoyen a los legisladores con sus iniciativas legislativas, pero que no es actualmente una buena opción.

“Ese modelo consistía en un pool de secretarias y un pool de personal que trabajaba las iniciativas de los diputados, en esa época los diputados no tenían oficina, solo tenían oficina los senadores. No es lo mejor porque el trabajo parlamentario obedece a criterios políticos y cada parlamentario debe contar con su personal de confianza que obedezca esos criterios”, señaló.

El ex Oficial Mayor precisó que esto último no quiere decir que el personal de confianza no deba conocer los tecnicismos propios del trabajo parlamentario. No obstante, eso es distinto si se trata del personal administrativo, “a diferencia del personal de servicio parlamentario que sí debe ser un trabajo de carrera y que no debe pertenecer a ningún partido político. Eso es lo óptimo”.

Agregó que sí podría reducirse el presupuesto anual del Parlamento si se aplican las tecnologías de información y reduciendo personal. Recordó además que la instalación del nuevo Parlamento después de los resultados electorales del 26 de enero va a traer a más del 80% de nuevos rostros.

“Se debería recalcular el número de personas del servicio parlamentario y se debe recalcular el número de trabajadores que un parlamentario necesita. Actualmente tienen como siete trabajadores pero su número optimo sería cinco. Si queremos un Parlamento de calidad tenemos que buscar personal de calidad”, dijo.

No obstante, el especialista recordó que el Parlamento históricamente representa el 0.5% del presupuesto total del Estado. “No llega ni al 1%. Además, el Congreso es una de las instituciones que más transparenta su trabajo”.

MÁS AUSTERIDAD

Según el también ex Oficial Mayor, José Elice, en el tiempo en el que el Parlamento contaba con 80 congresistas se realizó un estudio en el que se estimó que el personal ideal para el Legislativo era de 520 personas. Cuando se elevó a 130 congresistas se hizo otro estudio que determinó que solo se precisaban de 800 empleados.

“Cuando yo me fui del Congreso en el 2006 había unas 1,200 personas y a mí me parecía que había un pequeño exceso. El problema es que se ha extendido que los despachos congresales contraten personal, cuando en realidad la fórmula correcta debería ser que sean los grupos parlamentarios los que reciban la mayor cantidad de recursos, y los despachos menos”, dijo.

A modo de ejemplo dijo que un congresista podría tener entre una a dos personas y no el número con que ahora cuenta, tanto que en algunos casos es excesivo -utilizando mecanismos administrativos que se han generado en el Congreso- pero lo han permitido quienes lo dirigen. Hay algunos congresistas que tienen más personal porque se adhieren a varios grupos de trabajo, comisiones, etc.

“Eso genera no solo un gasto enorme sino complicaciones innecesarias en los procedimientos parlamentarios. El Congreso debería ser bastante más austero y eficiente”, dijo.
Elice en otro momento se refirió a que en los primeros años de los noventa en el Congreso existió una resistencia al grupo que ingresó en ese momento, que era fujimorista, sin embargo, se entendieron en lo que fue la modernización del Congreso. “En la parte política no coincidíamos con sus decisiones, sin embargo, en la parte administrativa el avance fue tan alto que venían de otros parlamentos a estudiar en el Perú”, dijo.

DEBE COSTAR MENOS

“Eso se terminó y hemos acabado en este modelo de excesiva burocratización del Congreso que implica un gasto enorme, ha crecido en locales, en servicios, en personal en cargas laborales, etc.”, afirmó, subrayando que Congreso puede funcionar con la mitad de su presupuesto actual. “Cuando costaba 100 millones o un poco más ya nos parecía mucho, ahora el presupuesto está por 650 millones”, reveló.

Recordó que para el Congreso es importante contar con equipos modernos pero sin que se llegue a ser un desplifarro. “En una ocasión se hizo un gasto con cooperación internacional importante, compramos una computadora moderna para su época que posibilitó el archivo digital de la legislación peruana que es una de las mejores del mundo”, anotó.

Es mejor un ’pool’ de asesores por bancada

Desde el punto de vista funcional, el Parlamento se divide en dos partes: la organización parlamentaria y el servicio parlamentario. En la primera se encuentran a los congresistas y a los trabajadores que los apoyan directamente, sea en los despachos, en las comisiones, en la Mesa Directiva…

En tanto, el servicio parlamentario se divide en dos áreas: la Dirección General Parlamentaria y la Dirección General de Administración. Este órgano último es el de apoyo, donde se abordan los asuntos relacionados al personal, tesorería, presupuesto, etc.

La experiencia y los estudios señalan que el parlamentario promedio depende mucho del asesor, pero que en lugar de tener asesores debería existir un pool de expertos para cada bancada, lo que incluso coadyuvaría en conservar la unidad y evitar el transfuguismo.

Si bien los congresistas tienen derecho a tener un asesor, estos deberían participar directamente en los procesos conociendo todos los temas de la bancada o de los grupos parlamentarios. En otras palabras, un pool de asesores que apoyen a los legisladores con su conocimiento y experiencias.

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