Pequeñas empresas al borde del abismo
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El Ejecutivo una vez más se encuentra dividido por el falso dilema de la economía o la salud, al decidir ayer por la continuidad o la flexibilización de la cuarentena que vence el 28 de febrero, los micro y pequeños empresarios, principalmente, resisten como pueden la crisis, incluso con la vuelta a la informalidad; sin embargo, avizoran la quiebra y la pérdida del capital que pudieron forjar a lo largo de años de trabajo y sacrificio, como el destino inminente que les toca afrontar.

Se sabe que el Ministerio de Economía y Finanzas defiende la posición de flexibilizar la cuarentena en las regiones que se aplica, sobre todo en Lima, para permitir la reapertura de algunos negocios y comercios a fin de dar cierto dinamismo a la economía nacional.

Sin embargo, para el Ministerio de Salud se debe continuar con la cuarentena e incluso hacerla más rígida. La postura del Minsa fue adelantada por el viceministro de Salud Pública, Percy Minaya.

Según el funcionario, es necesario aplicar un mayor control, sobre todo ante las aglomeraciones en los espacios públicos como los parques, así como en los centros de compra de productos y la salida de las personas a las calles.

A la espera de la decisión del Gobierno, han anunciado para mañana, jueves, los pequeños empresarios, tanto de Gamarra como de Las Malvinas, cada uno por su cuenta, plantones de protesta para expresar al Gobierno la urgencia de permitirles reiniciar sus labores y atender al público.

HABLAN LAS CIFRAS

En este debate que enfrenta el Gobierno es importante sostenerse en las cifras oficiales del Sistema Nacional de Defunciones (Sinadef). Según estos datos, la velocidad de muertes por covid-19 ha empezado a bajar desde hace varios días, y entre el lunes y martes se pasó de 1,089 a 1,046.

El 11 de febrero, solo en Lima, se llegó a los 458 fallecidos, según el Sinadef. Si bien esto ya superaba a lo ocurrido en el pico de la primera ola, el lunes esta cifra bajó a 443. Entre sábado y lunes se ha visto un descenso sostenido.

MÁS POBREZA

“La cuarentena actual no nos sirve de nada. Está provocando más dificultades, gente que no sale a hacer sus labores, más pobreza. A futuro vamos a tener más pobreza. Lo recomendable sería una cuarentena estricta donde nadie se mueve, pero ya se vio que en Perú no es aplicable. La pandemia está siguiendo su curso normal, con ascenso, meseta y bajada, como en la primera ola”, sostuvo el médico especialista en Salud Pública, Marco Almerí.

Explicó que hubo un “megacontagio” a fin del año pasado por las reuniones familiares y las compras navideñas, cuando ya se veía un aumento inicial de casos a inicios de diciembre, motivado, en parte, por las aglomeraciones en las marchas contra el gobierno de Manuel Merino.

DISMINUCIÓN

Por su parte, el ingeniero Rubén Valerio analizó las cifras del Sinadef, y sostuvo que a nivel nacional, las cifras de la covid-19 han disminuido, por lo cual se podría evaluar flexibilizar las medidas restrictivas en zonas específicas. Para graficar esto, publicó un seguimiento al incremento o disminución de muertes en su canal Docente Virtual.

Por ejemplo, en Ica se ha llegado a una “meseta” con 33 defunciones al día, indicador que en Tacna ha bajado a 14 % semanal. En Junín, el descenso ha sido de dos por ciento, 2 %, en Huánuco de dos por ciento la segunda semana de febrero y 15 % la tercera. En el mismo periodo, Arequipa bajó 5 % y 9%, respectivamente. Moquegua, Piura y Lambayeque también bajan en su mortalidad.

Distinto es el caso en otras regiones. En Huancavelica, la cifra del Sinadef subió 9 %, en Pasco 13 %, en La Libertad 14 % la semana pasada y 4 % la actual. Amazonas sí preocupa con un 36 %.

“A nivel país ha disminuido. Ahora salen menos, y ya no hay muchas reuniones como a fines de año. La cuarentena tiene poco impacto, porque el porcentaje de más contagios se da en zonas donde en la primera ola hubo poco. No es estricto, pero se ve una relación donde había más contagiados, y la mayoría desarrolla inmunidad y las cifras están empezando a bajar”, acotó.

GAMARRA

Varios gremios de micro y pequeños empresarios ya han alzado la voz y anuncian acciones de protestas para ‘dejarlos trabajar’. Por ejemplo, los empresarios de Gamarra solicitaron al Gobierno permitir la reactivación de sus negocios ante el fuerte impacto económico que sufren por las restricciones a los empresarios y trabajadores del rubro.

En un comunicado indicaron que en el 2020, Gamarra perdió más de S/ 3,000 millones debido a la crisis económica, y este año, indican, estaría nuevamente en riesgo el 50% de su venta anual, que los llevaría a la quiebra a miles de microempresarios y empleos.

“Gamarra por segundo año consecutivo agoniza. Hemos perdido la campaña de verano, la campaña escolar, corre en riesgo la del Día de la Madre y la de invierno; es decir, el 50% de nuestra venta anual”, indicaron.

Además, denunciaron la asimetría de las medidas. Afirman que los empresarios formales de este emporio comercial acatan las restricciones impuestas, los exteriores de este centro están invadidos por el comercio informal que no respeta ni protocolo ni aforos mínimos ni distancia sin social.

“Operan sin fiscalización, para ellos no hay multas, clausuras ni amenazas de cierre”, manifiestan los gremios.

MALVINAS

Por su parte, los comerciantes del conglomerado Las Malvinas también advirtieron que si el Gobierno insiste en alargar la cuarentena se verán obligados a salir a las calles a protestar ya que no podrán resistir una semana más sin vender.

Los presidentes de las galerías emblemáticas como Mesa Redonda, El Progreso I y II, La Cachina Fashion, Malvinas Plaza, El Reloj, entre otras, representadas por el Frente Empresarial de Las Malvinas sufren la peor crisis económica que se hayan podido imaginar.

“Al terrible hecho de no poder atender al público, se suman las deudas contraídas con los bancos, los proveedores, los dueños de los estands, el pago de servicios, etc.”, indican.

Finalmente, los dirigentes de Las Malvinas señalan que “los resultados de esta segunda cuarentena serán tan negativos como los de la primera y que el Estado debería preocuparse más bien en aumentar las pruebas moleculares, mejorar la asistencia primaria, la oferta de oxígeno, la adquisición de camas UCI y la compra de vacunas que deben ser colocadas a gente que trabaja en la primera línea de la lucha contra la covid-19”.

CUARENTENA YA ES QUIEBRA

Ante esta situación, Julio Pardavé, presidente de la Asociación PYME Perú, emplazó al Ejecutivo a elaborar nuevas estrategias para controlar la expansión de la covid-19, que no impliquen la ampliación de la cuarentena, debido a que una medida de este tipo afecta directamente a las mypes y pymes.

“La cuarentena ha generado un daño muy grave a las pymes y mypes, solo nos basta revisar las cifras de los restaurantes. En la primera cuarentena del año pasado, cerraron unos 70 mil restaurantes de 200 mil. No solo eso, de los 130 mil restantes, solo 30 mil pueden hacer delivery (…) Una nueva cuarentena sería muy dañino para el sector mype y pyme, y creo que, empezando por los restaurantes, el Gobierno debería comenzar a escuchar a estos empresarios y analizar la posibilidad de dictar medidas que permitan a los negocios funcionar, sin descuidar el control sanitario”, dijo.

Pardavé explicó que tanto las empresas que brindan servicios como las dedicadas al comercio, representan el 86% del sector empresarial en el país, por lo que no es viable seguir manteniéndolas al margen de la producción.

“Si se dicta protocolos, no hay problema, pero una cuarentena ya es quiebra, y cuando quiebra una empresa, quiebra una familia. El que sufre más es ese 94.5%, que es la microempresa en el Perú”, añadió.

Consideró que con las empresas dedicadas a la industria y comercio, el Estado podría adelantar un año sus comprar de los recursos que producen este tipo de compañías.

EL DAÑO

Por su parte, el presidente de la Asociación de Emprendedores del Perú (ASEP), Fernando Calmell del Solar, señaló que la situación de las micro y pequeñas empresas en el Perú está en una condición extrema, debido a la cuarentena, y advirtió que si el Gobierno opta por ampliar esta medida de control sanitario, muchos de estos negocios dejarán de existir en el país.

“El daño ha sido bastante grande. Tomando en consideración que no todos los sectores están cerrados, los que sí están cerrados son los sectores que más contratan formalmente en la micro y pequeña empresa (…) Son alrededor de 400 mil empresas, algunas son unipersonales y otras contratan personas, que en estos momentos no están pudiendo trabajar (…) Se calcula que unas 600 mil personas han pasado a ser desempleadas y ya empezaron a trabajar informalmente. El Gobierno está obligando a las personas a volverse informal y salir a la calle”, dijo.

MILLÓN DE NEGOCIOS

Sería más de un millón de negocios formales los que en estos momentos no pueden laborar, lo cual tiene en una situación estancada a un promedio de seis millones de personas sin la posibilidad de trabajar en estos negocios.

“Hay un millón de empresas formales en comercio, que no pueden operar en estos momentos; y en el sector servicios, en restaurantes, hay unos 200 mil restaurantes, en los cuales muchos de ellos ya quebraron; unos 70 mil.

Además, hay entre 45 mil y 60 mil salones de belleza, de las cuales 35 mil serían formales. Esto nos daría una cifra de que un millón y medio de empresas formales no pueden trabajar, y cada una de ellas tiene de tres a cuatro trabajadores, estamos hablando de seis millones de personas que no pueden trabajar”, manifestó Calmell del Solar.

PARAR ES QUEBRAR

Decenas de buses interprovinciales circularon ayer por diferentes avenidas de Lima con pintas que decían “Queremos trabajar” y “Parar es quebrar”. Mientras representantes de empresas de transporte interprovincial y trabajadores se apostaron en las afueras del Ministerio de Transporte y Comunicaciones (MTC) para exigir al Gobierno el retorno de sus actividades.

“Nos dicen que no podemos trabajar porque somos un foco de contagio, sin embargo el transporte aéreo sí funciona con la totalidad de su aforo”, dijo Luis Flores, titular de la Asociación de Ómnibus Interprovinciales del Perú.

MEDIDAS URGENTES

Para contrarrestar esta situación, el titular de la ASEP consideró importante que se dicten nuevas medidas para estos negocios.

“Lo primero sería permitir que los restaurantes puedan atender a sus clientes en la calle, o que abran y tengan aforos limitados. Los protocolos diseñados por el Estado evitan contagios cuando se cumplen. Para los centros comerciales, darles la alternativa de atender con aforos limitados, y también la alternativa de llevar su mercadería a las ferias”, sostuvo.

SOLO FERRETEROS

Los comerciantes de Las Malvinas expresaron también su malestar, pues si bien desde hace dos semanas el Gobierno permitió que las galerías ferreteras de Las Malvinas atiendan al público, se impide trabajar a los empresarios de venta de accesorios, tecnología, telecomunicaciones, servicio técnico, computo, calzado, ropa, entre otros.

“Igual que los ferreteros, también necesitan hacer ventas presenciales ya que las ventas por delivery solo cubren un 10% de la demanda”, indican.

POR: ÍTALO OBERTO-BESSO

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